miércoles, 23 de diciembre de 2020

LA DIGNIDAD DE TODA PERSONA Y SENTIDO DE LA NAVIDAD

En el Título Primero de la Constitución Española de 1978: "De los Derechos y Deberes Fundamentales", en el artículo 10, 1 se dice con toda claridad: "La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento de del orden político y de la paz social". Interpretar esta afirmación desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos (de 1948) implica que todos los seres humanos, iguales en dignidad y derechos, y dotados de razón y conciencia, debemos comportarnos fraternalmente los unos con los otros. Mucho antes, ese fue el sentido  de la Navidad: la conciencia fraterna de toda la Humanidad.

En estos días, desde la Editorial Nueva Utopía, Benjamín Forcano me ha hecho llegar un librito suyo: La Navidad. Recuperar a Jesús de Nazaret. La Navidad nos invita a tomar conciencia del Jesús histórico, de familia pobre y artesana a quien de mayor el poder político-religioso de Jerusalén intentó comprar, sobornar y someter sin conseguirlo. Su mensaje no era la ley tradicional, levítica, o impuesta, sino el amor fraterno, divino y humano. Los poderosos lograron eliminarlo apresuradamente y lograron que lo crucificaran. Su mensaje era muy peligroso, innovador y revolucionario. Benjamín Forcano nos dice: "La Navidad vuelve y se queda. Cada año nos revive la historia de un hombre excepcional que, de palabra y con el ejemplo, trazó senderos para que vivamos fraternalmente" (op. cit. pág. 51).

Esta Navidad invita también a leer  la Encíclica de Francisco, Fratelli Tutti - sobre la fraternidad -, y a tomar conciencia de lo que nos transmite inspirándose en Francisco de Asís - pionero en la iniciativa de actualizar el portal de Belén, en el siglo XIII- : "los esencial de una fraternidad abierta ... permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite". Por eso el llamamiento de paz, justicia y fraternidad hecho en un diálogo ecuménico, que añade un plus al sentido constitucional del Derecho.

"Cada uno de nosotros está llamado a ser un artesano de la paz, uniendo y no dividiendo, extinguiendo el odio y no conservándolo, abriendo las sendas del diálogo y no levantando nuevos muros"

Ese es el sentido de la Navidad que nos transmite, en conciencia, el mensaje fraterno de la dignidad de toda persona sin discriminación alguna, pues todos somos miembros de la misma Comunidad Humana.

3 comentarios:

  1. En estos días conviene leer "El camino a un futuro mejor" del papa Francisco y a José Mujica en sus palabras. Dos buenos referentes en este mundo actual

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  2. Para mi opinión, la dignidad humana implica que todas las personas tienen derecho a ser tratadas en pie de igualdad y con derechos fundamentales garantizados, al tiempo que sean personas libres que cultiven principios y valores de fraternidad y de solidaridad. La navidad ha sido siempre la época del año en la que la humanidad la ha celebrado no solo de una manera festiva, decía San Francisco de Asís que la Natividad era la "fiesta de todas las fiestas", sino que además era el marco idóneo para vivir en fraternidad, por lo que es necesario rescatar ese sentido espiritual de la Navidad que se ha perdido con el consumismo fomentado por la mercadotecnia.
    Este 2020 ha sido un año especial y duro, en el que se debería de haber celebrado la naVIDAd con paz, amor y con esperanza en el camino que nos falta por recorrer para convertirnos en personas más humanas y sensibles.

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  3. Gracias por leer y comentar. Me ayuda y estimula en la tarea de pensar y redactar.

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