viernes, 16 de junio de 2017

ANTONIO SALAMANCA SERRANO EN LA UPO


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El profesor Antonio Salamanca Serrano, siguiendo tal vez la huellas todavía hoy calientes de François Houtart, publicó en Quito (Ecuador), en 2016, un librito que lleva por título El fetiche jurídico del capital: hegemonía global mediante los estudios de Derecho [Cuadernos Subversivos] (Quito: IAEN, 2016). [ISBN: 9789942950642; (167 páginas)], que ha regalado a sus amigos de estos lares sevillanos.


         Al fetiche, es verdad, se le atribuye tradicionalmente la fuerza de un poder que no tiene y se le consagra obediencia. Su trabajo quiere averiguar qué son los estudios del Derecho en relación con el fetiche jurídico del capital, consciente de que David todavía no se enfrenta a Goliat. De hecho, como paso previo tal vez, presenta tres lecturas:


         a) La presentación informativa sobre los estudios de derecho en África, en China, en América Latina y el Caribe; en Europa Occidental, en Rusia, y en Estados Unidos.

         b) La búsqueda histórica y la relación causa efecto en relación con dichos estudios.

         c) El seguimiento de las pistas de la realidad histórica y el rastreo del factor ideológico explicativo y condicionante.


 


 




 

         Ahora, invitado en la UPO, en los puntos tratados en el Master de "Derechos Humanos, Interculturalidad y Desarrollo", en la mañana del día 14, ha seguido el siguiente esquema:

          El iusmaterialismo: un paradigma metodológico para la Teoría Crítica  de los Derechos Humanos (paradigma ontológico para la obtención de los hechos, el análisis sistémico y la probación en la investigación sobre derechos humanos). [Esta tesis de Antonio, se sustenta en lo que se explica a continuación:] La producción y reproducción de la vida de los pueblos y la naturaleza como última instancia para los derechos humanos y derechos de la naturaleza (condición para su desenajenación idealista y antropocéntrica).

1.    La praxis histórica de los pueblos y la naturaleza como mediación praxeológica hermenéutica ineludible para los derechos humanos y derechos de la naturaleza (condición para su desfetichización)
2.    El dinamismo estructural histórico del sistema de necesidades/capacidades de la vida  como contenido ontológico de los derechos humanos y derechos de la naturaleza (condición para la apertura en diálogo intercultural y decolonial teórico y práctico)
3.    El dinamismo bivalente de la praxis axiológica biocéntrica como fuente de legitimidad radical última para los derechos humanos y derechos de la naturaleza (condición para la crítica transmoderna  e intercultural)
4.    Los derechos humanos y de la naturaleza como praxis inescapablemente con un proyecto político (poscapitalista, socialista, comunista, buen vivir, sumak kawsay) (condición para escapar del horizonte liberal y/o socialdemócrata).
5.    Los derechos humanos y de la naturaleza como poderes reales de satisfacción del sistema de necesidades/capacidades de la vida de los pueblos y la naturaleza, positivados como bienes jurídicos, de modo autónomo por la comunidad, con la ayuda de la fuerza tutelar coactiva de la comunidad (condición para escapar de la indigencia jurídica de las Cartas a Santa Claus).  
6.    Los derechos humanos como constitutivamente revolucionara (condición para la función revolucionaria de los derechos humanos y derechos de la naturaleza).

Observación personal:

El encuentro con Antonio Salamanca es siempre un revulsivo para repensar la propia visión de las cosas, desde una perspectiva de la praxis de liberación.
 Las preguntas que se suscitan serían las siguientes: 
  • ¿Revolución o Reforma liberadora?
  • Inter o Transculturalidad? ¿Ambas cosas a la vez?
  • ¿Análisis de la realidad histórica y transformación, revertiendo la Historia, o dinamismo interior de la conciencia personal y colectiva? ¿Es posible promover ambas cosas a la vez?
     
    Personalmente, me muevo en el sentido de reforma liberadora y de transformación social, cultural, económica y política. No obstante, José Ellacuría me insiste mucho en el sentido del dinamismo y energía interior en comunión con la naturaleza y la Comunidad Humana.





















           







              

              jueves, 25 de mayo de 2017

              TERMINA MAYO

                    Termina mayo. Van concluyendo no pocas actividades (sociales, políticas, universitarias), tradiciones lugareñas, romerías de las fiestas de Pascua... y, aunque dice el refrán: "hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo",  tenemos ya el calor y la calor que nos obliga a beber un poco más para refrescar un poco.  Observar las estrellas y contemplar las fases de la Luna no va a ser suficiente. Conocerse a sí mismo y reconocerse o reconocer a los demás seguirá siendo una tarea virtuosa y útil para la convivencia y el "bien être".
                        Estos días pasados sometí al grupo Senatus Trianae una reflexión sobre la necesaria conjunción entre el sentido de lo común que parece transmitir el libro Común. Ensayo sobre la revolución en el siglo XXI y el sentido democrático que teníamos los que vivimos en directo la Transición Española, pero que ya en 2008 el profesor Giovanni Sartori nos invitaba a retomar en su libro: La democracia en 30 Lecciones.
                        En esa conjunción de lo que es Patrimonio  de toda persona y de toda comunidad y el sentido de lo que debe ser la Democracia es donde nos estamos debatiendo ahora, tras nubarrones y lluvias, pero ya apretando el calor y la exigencia de nuevas respuestas.   
                        Desde que de joven leyera a Kant, fijándome especialmente en su opúsculo  La paz perpetua, me parece -y me lo ha parecido en repetidas ocasiones- que hay un sentido federal integrador y solidario, desde lo local a lo global pasando por lo regional (o europeo, si se quiere), que es lo que nos pone en el camino de la sabiduría política, pero que empieza por conocerse y reconocerse a sí mismo, y en conocer y reconocer a los demás. La "Teoría del Caos" y  el denominado "Conflicto de Civilizaciones" me parecen creaciones y constructos perversos de nuestra inteligencia incapaz de sincerarse consigo mismo y de descubrir lo que de más humano y solidario existe en las personas y las comunidades que habitamos el Planeta Tierra.  
                    Considero, pues,  que nos enfrentamos a grandes retos de más y mejor democracia -no sólo formal sino real-, con la exigencia de respetar lo que es patrimonio y derechos inalienables comunes. Necesitamos de una Nueva Cultura, de un renovado sentido federal y confederal integrador y solidario que haga de la Comunidad Humana el sujeto por excelencia de la Historia.
                        Es verdad que vivimos momentos de gran incertidumbre, pero el desarrollo ya no puede seguir siendo el desarrollo económico de los poderosos sino el desarrollo equitativo, de justicia, de libertad e igualdad (incluyendo activamente la promoción de la mujer en igualdad de derechos); y la paz, la paz -frente a la economía de la guerra, pero también la paz en la convivencia y el día a día-; la ciudadanía..., y el desarrollo de la necesaria participación activa, voluntaria, personal y colectiva tanto en lugar de origen como en lugar de estancia y quehacer diario o en el lugar de trabajo, lugar a veces lejano o inhóspito.
                        Vivimos, en efecto, momentos críticos de incertidumbre pero empiezan a vislumbrarse signos positivos de una nueva realidad histórica que camina hacia una Nueva Humanidad.        

              

              lunes, 1 de mayo de 2017

              CON ESPRENZA DE MÁS VIDA

              Quizás la noticia del día sea la conmemoración del 40 aniversario de las denominadas Mujeres (Madres y Abuelas) de la Plaza de Mayo. Por eso, tal vez, no puedo dejar de pensar ni en el dinamismo y tesón de mi hija y su familia (hispano alemana) ni en la realidad transcultural de mi nieta, nacida precisamente el 1 de mayo, hace ahora tres años, en el seno de la familia creada por mi hijo, gracias a su matrimonio con mujer negroafricana. Esas diversas realidades no son sino potencialidades de la vida, son esperanza de más y más vida humana.

              Desde mediados de abril de este año 2017 me faltaba motivación para transmitir esperanza de futuro y esperanza de más y mejor vida. La violencia estructural del Medio Oriente, las llamadas humanitarias -un tanto desesperadas- del Papa Francisco, la economía internacional de las guerras, los ensayos nucleares y el despliegue militar de Corea del Norte; las manifestaciones y las movidas del presidente Trump de los EEUU -ansioso de ganar guerras y lograr beneficios económicos efectivos-; la fractura civil venezolana; la debilidad de la UE y su sentido de fortaleza respecto a los movimientos migratorios del Este y del Sur; el proceso del denominado "Brexit", y hasta la debacle o muerte anunciada del Partido Socialista francés, o la persistente corrupción sistémica que pudre o deteriora la democracia española, todo ello hace que vivamos el sentir una sociedad pesimista, en la que parece predominar lo negativo y la precariedad vital concreta y la inestabilidad global en detrimento de la esperanza.
              De hecho, el sociólogo Zygmunt Bauman, fallecido en enero, ya nos había transmitido en Retrotopía y en El gran retroceso, la tendencia a idealizar el pasado y el miedo a la realidad presente y futura -desde la falta de esperanza, la precariedad y la vulnerabilidad-.

              La sociedad se ha vuelto conflictiva, más compleja quizás, menos abierta a más y mejor vida, a pesar de su gran dinamismo real.
              Parece que el psiquiatra y escritor Enrique Rojas que una sociedad así, tal como la describimos en la actualidad, está pidiendo que se adopten medidas coherentes que lleven a una mejora del bienestar frente a la sensación de malestar y precariedad. Individualmente aconseja tener un programa personal que sea capaz de conjugar amor y trabajo, cultura y amistad compartida, con el fin de lograr una relativa felicidad y un cierto grado de bienestar. Ese es, en realidad, el gran reto por el que lucha sin duda mi hija con su familia y sus dos hijos. Ese es el gran reto al que se enfrenta cualquier pareja conocida con descendencia, hijos e hijas.
              ¿A qué retos se enfrentarán nuestros nietas y nietos? ¿Es suficiente analizar el desarrollo humano con los índices al uso? ¿A qué retos enfrentarse en salud, educación, trabajo, y hábitat, al menos?









              Ver fuente wikipedia







              https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d4/IDH_2016.png/450px-IDH_2016.png


              Mapa mundial que muestra el índice de desarrollo humano
               basado en el Informe sobre Desarrollo Humano 2016
              (elaborado con datos de 2015 según el Programa de las
              Naciones Unidas para el Desarrollo.

              Nuestros descendientes se enfrentarán a los retos de la Comunidad Humana: a la cohesión social, a la necesidad de una economía solidaria, a la ciudad en el campo y al campo en la ciudad... y a la exigencia  del Medio Ambiente y de no destruir el Planeta Tierra. En definitiva, tendrán que enfrentarse a los retos de actuaciones públicas coherentes de solidaridad internacional, e, individualmente o familiarmente, a los retos del amor y el trabajo, la cultura, la transculturalidad y la amistad efectiva entre las personas.

              Conociendo las potencialidades reales de personas concretas no puedo ser pesimista, tampoco ingenuamente optimista, pero sí puedo tener esperanza, por constatar hoy, día 1 de mayo, grandes potencialidades de vida, esperanza efectiva de más y mejor vida.




              sábado, 8 de abril de 2017

              LEVANTEMOS VOCES HUMANAS CONTRA LOS PODERES Y LA ECONOMÍA DE LA GUERRA

              Ante cuanto está ocurriendo en el panorama mundial no podemos sino gritar ¡BASTA YA! Nuestra obligación, nuestro imperativo moral, es levantar la voz y unirla a todas las voces humanas con sentido de lo común: LA VIDA.


              Federico Mayor Zaragoza, lo ha expresado una y mil veces y lo vuelve a manifestar ahora del modo siguiente: "A cualquier niño en medio de cualquier guerra…
              Posted: 07 Apr 2017 12:15 PM PDT
              Han pasado 33 años desde que lo escribí, el 25 de febrero de 1984. Entonces era para los niños de Beirut... Hoy se adapta a la tragedia que viven muchos niños y niñas en Siria (y en tantos lugares más...). Lamentablemente, no ha cambiado nada.... 

              "Tus ojos de niño 
              ya han visto 
              el horror de la guerra, 
               de la violencia, 
              del hambre... 

              Tus ojos han visto 
              la herida 
              y la sangre, 
              el odio, 
              y la inclemencia. 

              Tus ojos de niño 
              no han visto sino desamor 
              y fogonazos de ira... 

              Vive, niño de Beirut, 
               para que un día, 
              contemples la grandeza 
              de la luz que anida 
              debajo de la piel 
              humana"

              Y seguimos de espectadores impasibles, "distraídos", indiferentes, silenciosos... ¡Delito de silencio...! ¿Hasta cuándo? "

              El malestar cultural y humano frente a la barbarie de los señores de la guerra y sus intereses es tan grande que dejaría de ser yo mismo y dejaría de ser persona humana sino me uniera al grito y a las voces humanas que se manifiesten públicamente como lo hace el propio Federico Mayor Zaragoza.

              LEVANTEMOS TODAS LAS VOCES HUMANAS CONTRA LOS PODERES Y LA ECONOMÍA DE LA GUERRA. ¡BASTA YA!