sábado, 15 de marzo de 2025

¿POST-CAPITALISMO?

         Aunque ya, en sus últimas clases, anteriores a su muerte en enero de 2017, Mark Fisher diera pie a su libro Deseo Postcapitalista, tomar conciencia de la contracultura orientada hacia el futuro no deja de ser un reto de actualidad.

De hecho, Hacia el Poscapitalismo es lo que se plantea ahora Rafael Díaz Salazar, en: “Un diálogo entre cristianos, marxistas y ecosocialistas”, número 240 de los Cuadernos CJ (Cristianisme i Justicia), donde en su Introducción nos dice que ni el pensamiento de Marx está muerto, ni el cristianismo de liberación ha desaparecido, ni la praxis de movimientos sociales y políticos alternativos se desvinculan de un horizonte nuevo. Es más, afirma que, en su texto, intenta dar luces largas para orientarnos en el camino de la transición hacia el poscapitalismo.

Dicha propuesta y referencia puede consultarse en http://senatustrianae.wordpress.com

                No obstante, no faltan voces que consideran que la denominada IA (Inteligencia Artificial) es un nuevo triunfo del capitalismo, que sigue dominando incluso las redes sociales.

         Por tanto, pues, persiste la impotencia sociopolítica aunque el mensaje post-capitalista esté orientado hacia el futuro: Hay alternativas. Pero hay un mundo actual que pide una liberación transformadora, solidaria, que anteponga el Bien Común al Bien Individualista de las élites capitalistas.

         La pregunta queda abierta y tiene su sentido y orientación hacia un Mundo Post-Capitalista.

José Mora Galiana, SE, 15/03/2025

sábado, 15 de febrero de 2025

DIGNIDAD Y SERENIDAD

            Cuanto se construye hoy por la fuerza sin tener en cuenta la dignidad por igual de todas las personas, me ha traído a la mente lo que en tiempos circuló como Decálogo de la Serenidad, fruto del Congreso sobre “Un nuevo Compromiso Social y Político” del 16,17 y 18 de Noviembre de 2012.

         Actualizando, a mi modo, aquel texto atribuido al papa Juan XXIII, propongo el siguiente


           DECÁLOGO DE DIGNIDAD Y SERENIDAD


         1.- Respetar la dignidad humana de toda persona y vivir el día a día con amor.

        2.- Ser cortés, cuidar el aspecto personal, no criticar y tratar de mejorarse a sí mismo.

        3.- Concretar la felicidad en la vida diaria

     4.- Adaptarse a las circunstancias y, si éstas fueran adversas, tratar de vencerlas con fortaleza y serenidad.

     5.-   Gozar de la buena lectura como de la comida propicia y adecuada para el espíritu.

    6.- Tener habitualmente una buena acción diaria sin darle publicidad alguna.

    7.- Hacer, si fuera necesario, una cosa que no te gustaría hacer, por ejemplo: lavar platos y vasos a mano sin lava-vajillas.

        8.- Establecer, sin prisas ni indecisiones, un programa realizable.

        9.- Confiar en la Providencia, que nos trasciende…

   10.- No tener miedo y temores sino gozar de lo bello, crear bondad comunitaria y amor familiar.


viernes, 17 de enero de 2025

ENCUENTRO

                  Hacía tiempo que no teníamos un encuentro de colegas para intercambiar sobre los momentos del presente, que nos resultan complejos.

         Aunque vivamos cierto desencanto en estos momentos difíciles, pensamos que el talento político, unido al sentir ético, piden apertura mayor a la sociedad real así como la defensa de los valores social-demócratas que puedan ser efectivos y eficientes en aras del Bien Común, pues la Sanidad Pública, la Educación a todos los niveles y el compromiso de la Inclusión Social se han ido desmantelando a la vez que flaquea la solidaridad internacional y la opción de la Paz frente a la carrera de armamentos y las guerras de incidencia mundial.

         ¿Cómo defender hoy el Estado de Bienestar Social-Demócrata? En Educación decrece el sentido crítico. En España, en Sanidad, un 40% conjugan pública y privada. En Asuntos Sociales…

         Privatizar ganancias y socializar pérdidas parece que es el “modus operandi” que promueven las opciones conservadoras…

         Urge, pues, un análisis riguroso de la realidad teniendo en cuenta los condicionantes de élite. Urge un análisis económico de la situación política actual en estos momentos complejos. Pero urge también un Compromiso de Transformación solidaria y liberadora.

         Promovamos, pues, encuentros en pro de los derechos humanos subrayando valores superiores y opciones socialdemócratas efectivas y eficientes.   

sábado, 14 de diciembre de 2024

¡NO MATARÁS! URGE UN DIÁLOGO INTER-RELIGIOSO

 

         El judaísmo es una Religión Abrahámica que, en sus mandamientos, incluye el “No matarás” porque la vida se considera un “don sagrado”; con éste y otros mandamientos, se orientan el comportamiento de judíos y ... cristianos. 

            Los mandamientos del denominado Decálogo se pueden leer en el Libro del Éxodo (capítulo 20) y en el Libro del Deuteronomio (capítulo 5)     – ambos en el Antiguo Testamento Bíblico -. 

             En el Mundo Islámico, el Corán incluye también estos mandamientos para seguir el camino recto sin desviarse del camino divino (puede verse en “Ética Islámica”, en el correspondiente apartado “Mandamientos Morales”).

         ¿Por qué, pues, no se favorece el diálogo de estas tres concepciones éticas? ¿Por qué no se rechaza todo tipo de permanente confrontación y mutua destrucción? ¿Por qué estamos sumidos en situaciones inhumanas?

         Parece claro que hay élites que dominan la carrera de armamentos en vez de facilitar la solidaridad, con lo que se olvida lo esencial: el Bien Común.

         Con esta desviación en el caminar, la conjunción Ética y Política queda marginada, dejando de ser prioritarias: la vida, la salud, la educación y las acciones pertinentes de inclusión social en el desarrollo armónico personal y comunitario.

         Tras la Segunda Guerra Mundial, fue fundada Naciones Unidas, el 26 de junio de 1945, como Organización Internacional. Los 51 países fundadores se comprometieron a mantener la paz y la seguridad internacional, fomentar entre las naciones relaciones de amistad y promover el progreso social, la mejora del nivel de vida y los Derechos Humanos.

         Posteriormente, en Paris, la Asamblea General de Naciones Unidas, concretamente el 10 de Diciembre de 1948, fue proclamada la Declaración Universal de Derechos Humanos, un ideal común para todos los pueblos y naciones.

         Desde la creación de Naciones Unidas, uno de sus objetivos fue la aspiración de trabajar por un desarme multilateral y la limitación de la carrera armamentística como elementos necesarios para el mantenimiento de la paz y la seguridad mundiales. Con estos fines, tras la primera Sesión Especial sobre Desarme de la Asamblea General de la ONU (1978), se estableció la Conferencia de Desarme como único foro de negociaciones para el desarme multilateral de la comunidad internacional. Desde entonces, la Asamblea General reclama «el desarme general y completo» como objetivo final. No obstante, en la práctica, ¿qué se hace desde entonces?

         ¿Qué tiene que ocurrir para que nos pongamos en camino hacia la paz mundial y el desarme en la luna llena del mañana?

         Basta ya de guerras y más guerras. Urge el diálogo de las Religiones y de los Estados en pro de la Paz, invocando la Ética y el Mandamiento Universal de “NO MATARÁS”. Luchemos tan sólo por la Solidaridad Internacional y por el Bien Común.

José Mora Galiana. La víspera de la Luna Llena.

 El 15 de diciembre de 2024        

lunes, 18 de noviembre de 2024

PRO “RAZÓN CORDIAL”

           

                           

                                       En Ética y Filosofía Política, Adela Cortina, en Octubre de este 2024, nos invita a reflexionar en torno a la Inteligencia Artificial (IA). De hecho, en el capítulo doce del libro: ¿Etica o ideología de la inteligencia artificial? apuesta, una vez más, por la razón cordial frente a la razón instrumental.

                                       El capítulo doce del libro se titula EDUCAR EN LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL y consta de cuatro partes:

                              En la parte 1. “Inteligencia artificial en Educación”, se considera que es preciso dar prioridad a la mejora de la Educación, puesto que es indispensable llevar adelante la tarea de introducir la IA en los procesos educativos ya que la Educación ha de centrarse en el estudiante, en su crecimiento y felicidad, recurriendo a la tecnología.

                                       En realidad no sabemos cuál será la configuración económica, política y tecnológica del mundo en que han de vivir nuestro nietos y jóvenes actuales pero quizás debamos saber qué valores morales queremos transmitirles –con independencia de que los acepten o rechacen libremente-. Adela nos advierte sobre  las élites económicas o socio-políticas y las empresas poderosas, ya sean occidentales u orientales, y considera que la educación en el siglo XXI debe ir encaminada a “alcanzar el futuro de la humanidad”, ayudando a formar una ciudadanía democrática y cosmopolita. ¿Ayuda en eso la IA o bien nos obliga a renunciar a ello porque nos impide ser sujetos agentes de nuestras vidas?

                                       En la parte 2. “Luces y sombras de la Inteligencia Artificial", se reconoce que los sistemas inteligentes son instrumentos útiles para ayudar en el proceso educativo, siempre que no pretendan sustituir a los educadores, sino servirles de apoyo, o bien llevar a cabo tareas de sustitución cuando la presencialidad es imposible. Sin embargo, a pesar de los beneficios, hay unas limitaciones que conviene tener en cuanta, pues la brecha digital incrementa desigualdades, y no es nada fácil garantizar la utilización ética, equitativa y no discriminatoria de la IA; además hay que garantizar una educación inclusiva y de calidad para toda persona  al igual que una selección adecuada del profesorado. La relación inter-personal es insustituible. Hay que tener mucho cuidado con los plagios, que son inaceptables, así como en la pérdida de puestos de trabajo. Si la IA sustituye fuerza de trabajo humano, urge plantear cómo organizar el mercado laboral y el conjunto de la estructura social de modo que se respeten derechos económicos, sociales y culturales en la nueva situación.

                                       En la parte 3. “La autonomía personal y la capacidad crítica en peligro” nos recuerda que no basta con tener información sino que es necesario conocer y pensar. Es, pues, necesario evitar la superficialidad y la polarización o el triunfo de la razón instrumental al servicio de una sociedad de consumo y comercio o al servicio del poder del Estado correspondiente. Es importante formar en la excelencia y no caer en la mediocridad. Y todo ello con sentido público responsable.

                                       El punto 4. "¿Qué hacer? Educar en una autonomía cordial”, urge a salir de la espiral del consumo compulsivo y de la carrera desenfrenada de la carrera de armamentos. Sabemos que nuestras sociedades son estratificadas y en consecuencia las personas consumidoras no nos vemos unidos en un único interés: "Somos grupos muy diversos, con muy distintos intereses” (obra y capítulo indicado, página 220). Pero también puede afirmarse que “existe una racionalidad que trasciende el ámbito instrumental. Es la racionalidad comunicativa”.

                          Consecuencias prácticas: dialoguemos; importa asumir  responsabilidades como personas autónomas, estrechamente vinculadas por lazos de solidaridad. Los sistemas inteligentes deben ser instrumentales y estar al servicio de la inter-subjetividad entre los seres humanos y al servicio y cuidado de la Naturaleza, Casa Común de todas las personas. Para lograrlo es preciso educar y educarse en la unión de corazón y razón. Respiremos hondo (al estilo Oriental); asumamos como propia lo que Adela Cortina denomina: “Razón Cordial”.

sábado, 16 de noviembre de 2024

LA COMUNIDAD HUMANA, PARADIGMA GLOBAL - RECORDANDO A IGNACIO ELLACURÍA Y A LA UCA -

 

Tal día como hoy, en 1989, no se levantaron a ver el nuevo día 

el equipo de Ignacio Ellacuria, … pues fueron asesinados.

         Como se ha dado a conocer: El día 16 de noviembre de 1989 seis sacerdotes jesuitas y dos empleadas domésticas fueron asesinados dentro del campus de la UCA, Los sacerdotes fueron colocados boca abajo, mientras eran ejecutados. En el patio central se encontraron los cuerpos de cinco de los religiosos, y en una de las habitaciones se encontraba otro de ellos. Los cadáveres de la mujer y la niña estaban en otro cuarto anexo. Los asesinos también incendiaron y saquearon el Centro Monseñor Romero.

         Dado mi encuentro personal con Ignacio Ellacuría en la Biblioteca de La Rábida en Huelva, el verano de 1987, con el tiempo, y tras visitar La Universidad Centro Americana (la UCA), fui trabajando en lo que se materializó en junio de 2003 como Tesis Doctoral, bajo la dirección del profesor Dr. José María Prieto Suárez. En la defensa de dicha Tesis: La realidad histórica y la praxis política, objeto de la Filosofía, … entre otras cosas concluía lo siguiente:

El actual proceso de globalidad, fruto de una evolución impulsada por el progreso de la técnica, ha producido la hegemonía indiscutible del Poder. Frente a ese Poder Hegemónico, que prima el dominio de las fuentes de la energía, el consumo y la guerra; frente a las dictaduras, las tiranías - absolutistas o fundamentalistas - y las demagogias, suele manifestarse que otro mundo es posible. ¿Se puede, pues, caminar efectivamente hacia un mundo solidario o dicho intento lleva al pesimismo?

¿Es posible encontrar el sentido de la ruta hacia una verdadera  Comunidad Humana, presidida por la Autoritas y no sólo por el poder o la fuerza? La respuesta no puede darse sino desde la realidad. Las aportaciones filosóficas de las corrientes vitalistas, que presentan la voluntad como esencial al ser humano –tal como lo muestra en sus traducciones recientes la profesora Pilar López de Santamaría[1], y las corrientes filosóficas actuales, incluyendo –como lo hace el profesor Javier Hernández Pacheco- el pensamiento de “la sociedad abierta” de Karl R. Popper o las distintas teorías de Filosofía social, la Escuela de Francfort y la Filosofía hermenéutica, son eslabones del pensamiento, para llegar a unos mínimos de consenso mundial.

El deber ser, en forma positiva, puede construirse y materializarse captando primero lo intolerable de la situación actual y teniendo en cuenta la maldad de la realidad, partiendo de lo que hay y de lo que no debe ser, aportando procesualmente, pero eficazmente, lo que ha de ser. Consciente de la presencia del mal y de las limitaciones humanas, esa viene a ser la propuesta de Ignacio Ellacuría: la necesidad vital, racional e histórica de una Nueva Civilización. Proponía él un proyecto universalizable, donde hubiera posibilidades de supervivencia digna y de humanización y realización para todos los seres humanos, en un mundo global, pero desde la perspectiva de las mayorías populares y de los pueblos oprimidos, y no desde las minorías privilegiadas, lo que suscitó de inmediato graves reacciones en contra.

  Ese es el gran problema que se plantea hoy en el devenir de la Humanidad: si hay o no hay en la conciencia colectiva de la sociedad y en quienes detentan la responsabilidad de los centros de decisión y poder, y en qué medida, voluntad de justicia y voluntad de verdad, o voluntad de dominio conforme a intereses particulares o sectarios. Ellacuría, ante esa duda, afirmó la voluntad de liberación, como lo ha demostrado Héctor Samour en el estudio del conjunto de su filosofía[2].

Antes de terminar quisiera, en la constatación de la realidad, formular unos últimos agradecimiento y un ruego.

Es verdad que la realidad, por sí misma y en sí misma, contradice permanentemente la tendencia o tensión de la propia realidad histórica que, de suyo, esencialmente, es teleológica y camina hacia una plenitud mayor de todos los seres humanos, a pesar de los dientes de sierra que se producen en su evolución. Pues bien, esos dientes de sierra, es decir, los retrocesos y los estancamientos no impiden constatar sin embargo que nuestro espíritu se mueve como cuerpo psico-físico que es, como materia animada, como corazón inquieto, al modo de S. Agustín al final de una etapa histórica de una parte de la Humanidad. El agradecimiento va dirigido hacia el director de este trabajo, D. José Mª Prieto que, como buen docente en Historia de la Filosofía, me ha ayudado a comprender que todas estas novedades expuestas sobre la realidad, la realidad histórica, la transformación y la liberación, están ya en germen en algunas obras de autores de antaño. El ruego es simple, tras años y años de desierto universitario,  pero también eclesial y político: que la Universidad sea de verdad autónoma y universal para que vaya fraguando, desde ella, la Comunidad Internacional.

Del proyecto político del socialismo en libertad, mi reconocimiento hacia Ernest Lluch, sobrino del que fuera cardenal en estas tierras y agudo observador de la realidad histórica en su vertiente social y económica. También hacia Fernando Morán, para quien la dignidad de la persona y de la comunidad humana está por encima de todos los intereses y estrategias al uso, un tanto miopes.

Queda, como es lógico, el reto de la comunicación, la hermenéutica y la comprensión de las distintas aportaciones para poder fraguar una nueva consciencia de futuro y una nueva configuración de la Justicia Internacional y de  la Comunidad Humana, con su Poder Legislativo y Ejecutivo. Pero la confrontación actual de las distintas culturas y fanatismos no es sino estímulo en dicha tarea, ingente pero humana.

Al terminar, recordar a los hermanos de Ellacuría, sobre todo a José, que ha incorporado en su vida la cultura china, y a Juan Antonio y su mujer que conservaron no sólo libros y escritos sino la misma habitación en la que solía quedarse Ignacio en Madrid.

Recordar también a la Fundación Zubiri, en la que sigue viva la persona y la obra de Ellacuría. Pero nombrar sobre todo al propio Ellacuría en su diálogo y confidencias:  La Teología de la liberación, decía,  implica liberación de la Teología y la Filosofía de la Liberación,  liberación de la Filosofía. Y, en la parte final de su trabajo sobre “El objeto de la Filosofía”, concluía diciendo, con un especial sentido de la Trascendencia:

“Se ha dicho que intramundanamente no ha habido “una” historia  propiamente tal hasta tiempos recientes. Hoy es cada vez más “una”, aunque esta unidad sea estrictamente dialéctica y enormemente dolorosa para la mayor parte de la humanidad. Hoy se habla de distintos mundos (un Primer Mundo, un Tercer Mundo, etc.), pero el mundo histórico es uno, aunque contradictorio. Quizá sólo lograda la unidad del mundo empírico y de la historia constatable, haya llegado la hora de hacer de esa única historia el objeto de las diferentes filosofías”[3].

Cabe preguntarse, a la vista de las fuentes, si esta propuesta de Ignacio Ellacuría es una conclusión o si es el final de una introducción, tal como lo parece indicar Antonio González en la edición de la FRH. En nuestra opinión se trata de una propuesta, fruto de un largo trabajo, que plantea un nuevo quehacer: no sólo para analizar la realidad histórica sino para lograr entre todos los seres humanos una nueva praxis histórica capaz de iniciar una nueva andadura de la Comunidad Humana como sujeto de la historia.



[1] Son importantes las traducciones de Schopenhauer: Los dos problemas fundamentales de la Ética, Siglo XXI editores, Madrid 1993; y El mundo como voluntad y representación, Editorial Trotta, 2003. 

[2] SAMOUR, Héctor: Voluntad de liberación. La filosofía de Ignacio Ellacuría, Editorial Comares, Granada, 2003.

[3] ELLACURÍA, Ignacio: “El objeto de la Filosofía”, en Filosofar en situación de indigencia, Universidad Pontificia de Comillas, Madrid, 1999, p. 42.

domingo, 10 de noviembre de 2024

EL APOCALIPSIS DE LA DANA

         Desde la Provincia de Valencia me llega lo que le he pedido a un familiar que ha vivido en directo lo que transcribo a continuación y que titula: EL APOCALIPSIS DE LA DANA

          Cuando han pasado días, muchos días, y sigues viendo el barro, las caras, los gestos, la suciedad, el trasterío apelotonado, los coches destrozados unos encima de otros, el trajín de gente sucia, cansada, hundida, desfallecida, ausente deambulando por la zona que llaman cero, cuando ves todo eso, aún, como digo, entonces uno se puede hacer una idea de la magnitud real de la tragedia del paso de la DANA por la provincia de Valencia.

          En una guerra que, por edad, nunca hemos vivido los que andamos por aquí, seguramente después del impacto de una bomba quedan secuelas, más allá del destrozo material, para mucho tiempo, y teniendo en cuenta que en la zona de las inundaciones es como si hubieran caído tres mil bombas y todas de golpe, el impacto que eso tiene y tendrá será inimaginable. Aquí no valen las palabras ni las reflexiones, porque mientras se debate, se parlotea y se divaga, la gente está con una pala y un mocho que da asco intentando salvar su vida.

          Sobre el terreno la sensación es apocalíptica y miserable como la conciencia que de por vida debe quedarle a toda la clase política, a toda y sin la más mínima excepción, después de la reacción que han tenido. Miserables y desgraciados son todos aquellos que con un micrófono en la boca no hacen más que añadir dolor a un estado de desastre como nunca se ha vivido en España. No hay que andar con medias tintas ante la gentuza desgraciada, imbécil, egoísta y malnacida que lleva las riendas de la vida del pueblo. Todos esos desalmados canallas llegaron tarde y mal, y cuando al principio se podía entender el caos y esperar que este se redujera, hoy no cabe duda de que la gente tiene dolor para tenerles rencor de por vida.

           En la semana que he estado yendo cada día a la zona -Sedaví, Paiporta, Catarroja o Picaña son los pueblos en los que me he movido- he estado descargando camiones y furgonetas, algunas ‘oficiales’ y otras de autónomos venidos de todos los puntos de España con todo tipo de ayuda, desde comida a ropa a material de limpieza o aseo personal. Una auténtica avalancha de solidaridad difícil de gestionar entre el caos existente, pero canalizada de la mejor manera que tienen los voluntarios, y no la escoria política que se dedicaba a atacarse los unos a los otros, para distribuir con cierto criterio. 

             El lES Sedaví, un instituto sin muro exterior, destrozado, sin patio, arrasado, sin aulas, todas embarradas, se convirtió en un centro logístico donde yo aparecí de chiripa, puesto que los primeros días, sin saber ni orientado por ninguna autoridad competente, no quedaba otra que deambular esperando que alguien pidiera una mano o que tú pudieras ofrecerla. Al final, en mis primeras impresiones de inutilidad por no encontrar nada concreto, vi en una esquina a un hombre que daba órdenes a un pequeño grupo. Até mi bici a una farola y me uní sin preguntar. Acabamos descargando furgonetas, con todo tipo de material que íbamos introduciendo en el instituto, donde otros voluntarios lo repartían en zonas: aquí conservas, aquí leche, aquí el agua, aquí los pañales, aquí el aseo personal, aquí la ropa, aquí los productos de limpieza. Una cadena de trabajo caótica en una primera impresión, pero sólida y eficiente tras horas analizando cómo todo ese material que ocupaba aulas enteras en montañas de productos, iba saliendo en manos de la gente que, al otro lado del edificio, hacía cola para ir abasteciéndose y, todo, con el barro embruteciendo cualquier escena.

Horas de trabajo pesado fueron esos días en el IES de Sedaví, para que luego cambiara el rumbo a otra tarea como era repartir parte de todo ese material por diferentes zonas. En Espai Rambleta, en el borde de la ciudad antes justo de cruzar a la zona devastada, hay un punto de coordinación de gente de la calle, nadie con traje y corbata ni discurso preparado ni lengua viperina, donde te presentas con tu bici y, o bien cargas y vas a donde te indican a entregar el material, o bien te envían, como fue mi caso, a otro punto donde te acaban de dar las órdenes necesarias. A mí me enviaron a una alquería en Catarroja, donde llegamos varios ciclistas, nos llenaron las mochilas de material y nos indicaron el barrio de les Barraques donde debíamos repartir. Una vez acabado el reparto a todo aquel vecino o vecina que necesitaba -unos lejía, otros amoniaco, otros bayetas, trapos, papel higiénico, guantes, mascarillas, mochos, palos, escobas…- volvías de nuevo y lo hacías con información: “No quieren más amoniaco, quieren papel de cocina y más bayetas, más mochos y ya no tantas mascarillas, que tienen de sobra”. Y volvías a llenar y volvías a la zona a repartir.

Y lo haces, todo eso, con tu bici a una velocidad lenta adecuada a un fango que todo lo llena y al cual debes evitar caerte, debes evitar que te salpique a la cara o por la espalda por el efecto del rodar de la bicicleta, debes evitar el contacto más allá del obligado por el pie que, bota de agua fundamental, utilizas para apoyarte cada vez que paras porque hay un pelotón de voluntarios sacando agua, hay un camión de bomberos ocupando una calle, una tropa de militares distribuyéndose o muebles o coches que impiden el paso fino cuando no una máquina los intenta sacar del medio.  

          Al final, lo que queda es la sensación de desamparo, de una agonía y un dolor que está minando las fuerzas de la gente, de los que dan y los que reciben. Se va a alargar en el tiempo tanto… y hoy mismo un amigo bombero me enviaba un audio casi sin voz, casi llorando, porque están extenuados y saben que no pueden parar, duermen unas horas y siguen y siguen y siguen, como lo hacen las personas de a pie.

           Ayer, cuando volvía a recoger más material, ya vacía la mochila, salió un hombre de una casa, nos paró y nos pidió ayuda, con gesto abatido como nunca vi. Realmente abatido: “Chicos, ayudadme, necesito unas manos para sacar unos muebles del sótano y estoy agotado, no puedo más”. Bajamos a aquel sótano, desmontamos sin miramiento los muebles que nos dijo y los subimos pieza a pieza por una escalera que hace unos días estaba, seguramente, reluciente, y que ahora tenía una pasta insalubre de barro, resto de la que inundó, hasta el techo, toda aquella parte subterránea de aquella casa que ahora está medio muerta como toda la zona, que agoniza intentando respirar entre tanta desolación que nadie con traje, corbata y coche oficial podrá hacerse una idea en su miserable vida.

 

Rafael Mora Sesma,

Desde la Provincia de Valencia,

10/XI/2024