Suele decirse que una carrera armamentística es una competición entre Estados por tener más y mejores armas. En consecuencia, consiste en aumentar el gasto de un Estado o Federación de Estados en Defensa con el fin de desarrollar un rearme constante que garantice no sólo la seguridad sino la superioridad militar sobre otros Estados.
Basta, pues, con observar la realidad actual y la realidad histórica para comprender que se
trata del mayor despropósito de la Humanidad.
¿Para
qué la carrera de armamentos?
Para
incumplir el mandato ético de “No matarás”, y “No mentiras”….
Muertes
y más muertes por doquier son el resultado de la carrera armamentística.
¡Basta
ya!
Defendamos la vida y la salud de las personas. La solidaridad humana en la Casa Común que es la Tierra implica acabar de una vez con la carrera de armamentos. Pero para ello es necesario reconvertir a fondo Naciones Unidas y el sentido del Desarrollo Global o Mundial.
Amemos la Naturaleza y caminemos por el sendero de reconvertir nuestra propia vida hacia un nuevo horizonte de paz y de armonía.
Frente a lo que no depende de nosotros, y además nos sobrepasa y entristece, el sentido kai (cambio) zen(amable y sencillo) es una forma de vida personal y comunitaria que proporciona seguridad, tranquilidad y paz.
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