VIDA Y ANDARES
He andado caminos varios, / retomando ahora, / en el otoño de la vida, / momentos bien distintos.// Pero, por todo lugar, / observé la misma realidad: /la naturaleza humana / y sus contradicciones. // He tomado veredas y caminos / de juegos y esperanzas, / de sufrimiento y felicidad, / de amor y de
paz...// Hacia adelante miro / para contemplar / las nuevas realidades, / que en silencio me atraen. //
JORNADA DE REFLEXIÓN
En el libro El viaje de la felicidad, Punset subraya como factores significativos: a) la emoción inicial y final de un proyecto, b) el mantenimiento y la atención a los detalles, c) el disfrute en la búsqueda y las expectativas; d) las relaciones personales.
Tratemos, pues, de mantener el sentido del amor comunitario que nos estimuló y nos sigue emocionando. Dejemos a un lado -siguiendo las sugerencias de Punset- factores reductores como el miedo, las interferencias negativas y los condicionantes grupales; o, también, cargas pesadas por lesiones, desgaste y envejecimiento, estrés y ejercicio abyecto del poder político.
Principio a mantener, en mi opinión: Esperanza y fuerza interior del Espíritu "a pesar de".
Quizás los momentos más felices son los de la propia búsqueda, si hay emoción ante un nuevo horizonte.
¡Un saludo!
sábado, 25 de mayo de 2019
lunes, 13 de mayo de 2019
POEMA DE IDA Y VUELTA
Al fondo, las vivencias familiares...;/ y en el centro del escenario, lo vivido: / el sueño de juventud realizado, /partir a un mundo lejos, y otro.//
Hoy ya tengo las sienes plateadas,/ y me pregunto sobre aquel entonces,/ y sobre la vuelta a esta realidad/ por el desierto...//
En esta realidad, nuevos momentos/ hasta alcanzar la plenitud de vida,/ en el encuentro y amor compartido,/ que transmitimos a hijos y nietos.//
No anhelo la juventud pasada,/ pues fue de una vida muy intensa,/ vivida como totalmente otra; / fueron tiempos de luz y aprendizaje.//
Ahora importa volver a la consciencia;/ y, desde dentro, mirar hacia afuera;/ ver lo que somos y lo que hacemos, / y otear el sentido de la vida.//
Nota: Tanto Antonio Machado como Ortega y Gasset, dejaron en mí su huella. Pero la más profunda viene del África Negra, de la necesidad existencial de defender los derechos humanos, y del encuentro, en Andalucía, con la mujer de mi vida, Mª Asunción Sánchez, madre de mis hijos (hijo e hija) y abuela de nuestros nietos y nietas. Con su gran sentido de amor y desprendimiento acogimos a un camerunés también casado y con su prole. En consecuencia, en ese "otear el sentido de la vida", en ese mirar hacia el horizonte, sin espejismos, quisiera una Europa social, que garantice convivencia y derechos fundamentales de toda persona, lo que supone ser contrapeso tanto a Oriente... como a Occidente... y defender el desarrollo y la plenitud humana de Ámérica Latina y África. En esa Europa, que algunos queremos, "España en su sitio", como ya dijera Fernando Morán en su tiempo (1990). España debe estar en su sitio, y no debe ausentarse en los grandes temas de América Latina y África.
Entre las huellas que dejaron y siguen dejando su impronta debo significar, además: la de Ignacio Ellacuría (allá por los años de 1987) y la más reciente, más oriental, de su hermano José Ellacuría, ahora en el País Vasco. Pero lo importante en la ida y en la vuelta, e incluso actualmente, es la huella familiar de origen (de al menos un 50%), familia en aquella sierra de Onteniente (en Valencia), huella de honestidad, rectitud y entrega; de lucha austera ante el sufrimiento y las dificultades, y de solidaridad y comprensión respecto a la ida y a la vuelta y el cambio de rumbo. La ida y la vuelta, quizás no hubiera sido posible sin el diálogo con Rafael González Moralejo, un buen maestro, del que aprendí la importancia de buscar la Verdad, el sentido del Bien Común (versus Interés General para los socialdemócratas), y la exigencia ética de la justa distribución de las riquezas en cualquier ámbito de la Comunidad Humana.
Entre las huellas que dejaron y siguen dejando su impronta debo significar, además: la de Ignacio Ellacuría (allá por los años de 1987) y la más reciente, más oriental, de su hermano José Ellacuría, ahora en el País Vasco. Pero lo importante en la ida y en la vuelta, e incluso actualmente, es la huella familiar de origen (de al menos un 50%), familia en aquella sierra de Onteniente (en Valencia), huella de honestidad, rectitud y entrega; de lucha austera ante el sufrimiento y las dificultades, y de solidaridad y comprensión respecto a la ida y a la vuelta y el cambio de rumbo. La ida y la vuelta, quizás no hubiera sido posible sin el diálogo con Rafael González Moralejo, un buen maestro, del que aprendí la importancia de buscar la Verdad, el sentido del Bien Común (versus Interés General para los socialdemócratas), y la exigencia ética de la justa distribución de las riquezas en cualquier ámbito de la Comunidad Humana.
lunes, 29 de abril de 2019
DE LA REFLEXIÓN AL DÍA "D"
El día de reflexión especial fue el anterior al de las votaciones generales del presente 28 de abril. El día "D" es el posterior a las elecciones generales, es decir, hoy. Despejado el escenario de incertidumbre y enfrentamientos partidistas, conviene ahora retomar los retos planteados en el contexto de un nuevo horizonte.
Ya no valen latiguillos ultramontanos o levantiscos como el de "Tiempo de rojos, hambre y piojos"; o el de "home roig i gos pelut primer mort que conegut". Eso se remonta al ayer de la Dictadura. Hecho el ejercicio de desentrañar lo mejor de la Constitución de 1978, que nos ha permitido vivir en paz y en justicia, importa afianzar la separación de poderes: legislativo, ejecutivo, y judicial, pero viendo la forma también de poder garantizar declaraciones de intenciones y derechos propios de los principios rectores de la política social y económica (objeto del capítulo III de la Constitución), así como una mejor organización territorial y distribución de competencias, con sentido federal integrador, en ningún caso excluyente (ver el título VIII de la mencionada Constitución de finales de 1978).
Hoy me resulta significativa una comunicación próxima a los cuarenta que ha ejercido su voto, y que en familia, dice lo siguiente: En nuestra Mesa Electoral terminamos las tareas sobre las 23: constatando una participación del 80%... Tras el día de ayer, veo un horizonte de Gobierno (PSOE+UP) ..., que necesitará de pactos concretos (con ERC, y/o con PNV, ...). Espero que algunas cosas se sea capaz de sacarlas adelante con más consenso. Es un horizonte propio para vislumbrar alguna posible reforma de calado. Los escaños nacionalistas, que suman más de 30, no es poca cosa, y podrían tenerse en cuenta para mejorar el encaje territorial, evolucionar y empezar a hacerlo desde el propio marco constitucional. Esperemos que las fuerzas independentistas lo comprendan así, mirando el interés general y no el de cada nacionalismo de forma independiente. Sería incluso deseable pactar también aspectos importantes de Estado con Ciudadanos, pero esta fuerza no parece que vaya a mostrar un talante colaborador... Vamos a ver como se evoluciona"
El lenguaje bélico, de soberbia e hinchazón, es poco cervantino y muy poco renacentista; conviene templar hasta las cuerdas vocales y los gestos, para mejorar racionalmente y cordialmente en nuestro amor humano colectivo hacia la sociedad, el Estado y la Comunidad Humana. Hay que seguir proclamando la voluntad de:
1. Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las Leyes conforme a un orden económico y social justo.
2. Consolidar el Estado de Derecho
3. Proteger a todas las personas españolas y a todos los pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
4. Promover el progreso de la cultura y de la economía para garantizar una digna calidad de vida
5. Establecer una sociedad democrática avanzada, y
6. Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra (nuestra madre Tierra, que debemos cuidar).
Por todo lo dicho, precisamente, fuimos capaces, en su día de constituir y construir un Estado Social y Democrático de Derecho, que propugna valores superiores mirando el Interés General y el Bien Común. Avancemos, pues, en garantizar derechos humanos, que deben ser fundamentales e inalienables en toda persona humana y en toda familia, comunidad o sociedad civil de convivencia respetuosa de interculturalidad y trans-culturalidad.
jueves, 18 de abril de 2019
¨VILLA-ALDEA" (1959-1960) Y LA VIDA EN LOS MARINES (y II)
Hoy, día tradicional para conmemorar el amor divino y humano, desde la simbología del cordero familiar y el pan compartido para toda la Comunidad Humana, puede ser el día indicado para publicar la segunda parte de nuestro trabajo conjunto, en el contexto de un pueblo de vecindad en la Sierra Onubense, cerquita de Aracena.
El texto es del tenor literal siguiente:
II.- “VILLA-ALDEA” (1959/1960) y la vida local de Los Marines
José Mora Galiana
La Revista “Villa-Aldea”, a modo de
Boletín Parroquial de cinco y a veces de seis páginas y hasta siete, apareció
por primera vez el “domingo 30 de agosto del año del Señor, 1959”, haciéndose
eco de la procesión de la Divina Pastora (cuya novena introdujo D. Juan
Flaviano), y concluyó su andadura serrana (con el nº 50), el 11 septiembre de
1960, cuando ya el padre José Luis, estaba en Riotinto (siendo su corresponsal en
Los Marines Victoriano) y se acordaba del pueblo, diciendo: “En Los Marines,
durante estos días, se celebra la novena de la Virgen de la Gracia que culmina
el 11, con el voto. La afluencia de los marineros a la iglesia, por la noche
fue aumentando de día en día. El rosario nocturno, llevados sus faroles por
hombres, ha tenido este año una singular seriedad. El 8, la imagen de la Virgen
recorrió diferente trayecto que otros años, pues subió a los barrios altos, por
las empinadas cuestas, a hombros de sus hijos…”
El conjunto de la
revista “Villa-Aldea”, legado de patrimonio documental en la historia de las
mentalidades, en los hechos y noticias de la “intrahistoria” de Cortelazor y
Los Marines, y de las aldeas de Corte Rangel y Castañuelos, pero también de
Aracena… y de la Provincia de Huelva, me he atrevido a dividirlo en tres
partes: La primera, del 30 de agosto
al 25 de diciembre de 1959, en la que -fijados los objetivos de la revista-, se
ríe y se llora, se dan noticias lugareñas, se hacen comentarios sobre las
mismas, y se reflexiona sobre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, y
se apuesta por la mejora de las comunicaciones y servicios, además de dialogar
–desde dentro- con mentalidad cristiana y católica, incluso con el niño que
parió la Madre María, en un pesebre. La
segunda parte abarca desde el 1 de enero (nº 19 de la revista, con el lema:
“Año Nuevo Vida Nueva”) hasta el 29 de mayo de 1960 (nº 38, que concluye con la
“Charla del aldeano con el gobernador de los gobernadores”). La tercera parte, en el segundo semestre
de 1960, empieza en el nº 39, el 5 de junio, con “una editorial para ricos y
otra para pobres”, por aquello de que “¡todavía hay clases!”, y termina el 11
de septiembre de 1960 (en el nº 50) porque “Villa-Aldea” cambia de hogar.
“Sonriendo entre lágrimas se marcha sin alejarse, aunque parezca una paradoja”.
Veamos, pues, aspectos de la vida de Los Marines en cada una de estas partes:
- El reto de las comunicaciones y servicios
El primer reto fue la
propia difusión de la revista “Villa-Aldea” (al estilo de una hoja parroquial,
pero interesada, por ejemplo, desde el primer número, en que la línea de
teléfono de Los Marines y de Cortelazor se pusiera en funcionamiento cuanto
antes). Ya en el nº 6 (página 6) se da a conocer un artículo de Amalio García
Arias, publicado en el diario madrileño “El Alcazar”, el 23 de septiembre de
1959, a modo de carta, dirigida al Señor Director de “Villa-Aldea”.
La revista reseñaba
noticias y acontecimientos o costumbres de la vida de Los Marines: desde la
muerte del sacristán Marcelino –rodeado en su lecho de sus cinco hijos-, y el
fallecimiento de Eugenia González Romero (el 3 de septiembre de 1959, por la
tarde) hasta las actuaciones de Norberto, el alcalde, en pro de la sana
convivencia (ver, por ejemplo, los nºs 15, página 2; y 16, página 4), incluyendo la procesión de la Virgen de
Gracia y los “vivas” de la “señá Salú” (nº 3, página 2) o las actividades de la
“Tómbola de Caridad” y el bautizo de Ascensión Velo Rodríguez, el día 16 de
mayo, así como la presencia de D. Miguel, “el bondadoso arcipreste de Cumbres,
hijo de Los Marines … y… la cantidad de comuniones que hubo el día del voto
entre los hombres” (nº 4, páginas 2 y 3)
. La revista es, sin duda, una fuente para desgranar realidades muy vivas en aquel entonces, constatar el
esfuerzo por mejorar situaciones concretas respecto a la mentalidad y la vida
aldeana –en defensa de los pobres-, y para ver el empeño en mejorar las
comunicaciones y los servicios que se prestaban tanto en salud como en
educación.
Dentro de los
servicios y comunicaciones, indicar la familiaridad de “Villa Aldea” con el
médico Don Emilio Sánchez y con Don Antonio Martín (de Aracena), el nombramiento de Victoriano, “el de David”,
como nuevo cartero de Los Marines, y la existencia de un hermoso grupo escolar
a estrenar (nº 4, página 4), así como las mejoras de la carretera de Cortelazor
(que quedó para servicio de todos la segunda semana de octubre); la puntualidad
de D. José Peña, “el veterano maestro del pueblo” en el inicio del curso
escolar el 16 de septiembre (nº 5, página 2), las actuaciones teatrales en la
localidad; la luz, y el teléfono que unió a Cortelazor con Los Marines “y ambas
villas con el resto de España” (con la inauguración oficial, por parte del
“Excmo. Sr. D. Hernán Pérez Cubillas, Gobernador Civil de Huelva, acompañado
por el Ilmo. Sr. D. Francisco Zorrero Bolaños, presidente de la Diputación
Onubense, y diversas autoridades” -nº 5, página 6- ).
Señalar también historias
personales, como la del joven organista Jorge –discípulo de Basiliso, el
veterano en Aracena-; la de Corazón, lectora de “Villa-Aldea”, a sus 82 años,
que llevaba 32 años inválida en la cama (ver nº 8, página 2); y otras,
referidas a aportaciones para el teléfono, el día del Domun y las Misiones (nº
7, página 3), las suscripciones de la Revista (que llega a Sevilla, Madrid y
Zaragoza, Alicante, Valencia, Barcelona, Bilbao, Canarias, Huelva y Jaén;
Francia, Suecia, y allende los mares: en Estados Unidos, Colombia y Argentina),
o la celebración de la fiesta de la Inmaculada (ver el nº 15).
Esta primera parte
concluye, el 25 de diciembre de 1959, celebrando la Navidad, invitando al
aldeano que se ponga a la escucha de Dios, y diciendo, a modo de charla del
aldeano con el niño Jesús: “Me gusta que eligieras una aldea. Que tu madre sea
una aldeana y San José de pueblo. Y cuando os veo así a los tres, me alegro de
ser aldeano” (nº 18, página 6).
2.- Año Nuevo Vida Nueva
Con el nº 19 de la
Revista, se continúa riendo y llorando, se destaca como noticia que en las
Misas del Gallo de Los Marines y Cortelazor, al besar al niño se llenaron las
bandejas de monedas; se comenta que hay que mejorar la Farmacia de Los Marines
y se ensalza la buena gestión de la Tómbola.
El nº 20, del 10 de
enero, sobre todo en la página 6: “Diálogo del hombre enfermo con un
Hombre-Dios que agonizó en una cruz”, el propio “Peporro”, es decir, el padre
José Luis, “Villa-Aldea”, nos revela su propio ser y su talante existencial:
“¡Dios! ¡Qué año viejo y qué año nuevo me has hecho pasar!... He visto dos
guerras. Sé lo que son las heridas. Pero… ¡sangre por la boca! Eso es como la
Muerte que te coge y que te aprieta. Como la vida que se te escapa en cada
borbotón de sangre. .. Estaba limpio… Salía del confesionario. Y, sin embargo,
tuve un miedo horrible… Me fui al sagrario y allí… hablé contigo… Ahora te he
visto agonizar, Dios, en mí mismo. Ahora…”. En el nº 22, del 24 de enero, en el
“Diálogo del aldeano con Cristo…” ( página 5) nos transmite una afirmación
rotunda, desde la fe, por la propia experiencia: “Nacemos igual, vivimos igual,
nos morimos igual que siempre… Pero al menos Tú viniste para que pudiéramos
vivir y morir de muy diferente manera. Si no lo hacemos, culpa nuestra es.”
Pero… ¿cuál fue la causa de aquella tos que –según describe- produjo como una
ola de sangre que hervía subiendo por la garganta? El hecho (según el nº 20,
página 2) es que “El Dr. Suarez, de Riotinto, y D. Antonio Martín padre, fueron
en visita amistosa a ver al Peporro… Uno le prohibió el tabaco y el otro el
vino… Peporro empezó a protestar, y entonces le dejaron a leche. Por malo…”.
En el nº 24 (de 21 de
febrero), página 2, se vuelve a la vida cotidiana: una referencia a la vieja
Salud, a la que se le regala una muñeca para que se entretenga en hablar con
ella; y la anécdota del extravío de un sobre con 1.300 pesetas que gracias a
Rosarito Moya, devota de San Antonio, apareció pero con 1.400, dinero que
estaba destinado a pagar gastos de tómbolas.
El nº 25, del 28 de
febrero, en la página 2 se dice: “De la tómbola de Los Marines se han recaudado
casi 5.000 pts. Por cierto que, -como unos caballeros- hemos pagado todo lo que
debíamos de Farmacia, que no era, al menos para nosotros, una suma pequeña
precisamente.”
En el nº 27, del 13
de marzo, en la parte de “Noticias y Comentarios”, en honor de tres quintos de
Los Marines, se adelantan las siguientes obras de teatro: “La loca”, un juguete
cómico interpretado por Rosarito Durán, Encarnación y Mercedes Vázquez, Daniela
Bermejo y Mari-Tere Peña. “El terrible Homobono” por los niños Teófilo y
Eulalio Sánchez, Filiberto López, Fidel González, Rafael y Domingo Muñoz, Sixto
Sánchez, Urbano Corbacho, Luis García y Pablo Sánchez. “La lugareña” por las
mismas niñas. La niña huerfanita”, por los parvulitos Consuelito Corbacho y
María de Gracia Romero. Un baile regional titulado ”Capullito de Rosas”… y
luego, como fin, los dos carikatos infantiles Urbano Corbacho y Sixto Sánchez”.
Respecto a una
referencia a la denominada actualmente “memoria histórica”, decir tan sólo que,
en el nº 32, del 17 de abril, al hilo de la romería de la Coronada (en
Cortelazor), y de la antigüedad del archivo parroquial, en la página de
actualidad se narra lo siguiente: “Cuando la revolución roja, solamente en
Corte Rangel quemaron la Iglesia. En Cortelazor, vinieron por la parte de
Cumbres los rojos para quemar el templo, pero el más destacado izquierdista
local se puso en la puerta de la iglesia con un trabuco en la mano… En Los
Marines, el que hacía de alcalde, que era un izquierdista muy bueno, se fue con
Claudio a Cumbres a rescatar a D. Miguel, cura nacido en el pueblo y al que le
habían pegado un tiro en su parroquia… Total, que los oficialmente malos, se
portaron estupendamente”. Quizás, sobre esos datos, convenga contrastar y completar
esa parte de la pequeña Historia de los pueblos serranos.
3.- En el segundo semestre de
1960
El nº 39 de la
Revista Villa-Aldea comienza con el editorial para ricos, en el que en el
contexto propio del nacionalcatolicismo, se critica a los “ricachoncetes” que
se desentienden de la Cáritas Parroquial e incumplen las Leyes sociales del
Estado. Ahora bien, en “Editorial para pobres ignorantes” se manifiesta
lo siguiente: “El odio de los ricos y los poderosos no nos duele. Nos da risa.
Pero el caso es que también, por decir la verdad y obrar en verdad, nos creamos
el desamor de los humildes. Y eso sí que nos duele”. Hay desde el nº 39 toda
una dialéctica entre ricos y pobres, y el binomio bondad y maldad, poniendo
como referente a “un tal Jesús de Galilea” que se metía con los fariseos
hipócritas (ver nº 41).
Las críticas de
Villa-Aldea y su modo de entender y decir la verdad en aquel entonces
producían, sin duda, su “pequeño revuelo” –sobre todo en Aracena-, al igual que
la propia revista, en sí misma, a la que estaban suscritos escritores como Tico
Medina –vinculado al periódico Pueblo- y José María Gironella (ver nºs 47 y
48). Gironella, conocedor de las clases sociales y de la guerra civil española,
en 1953 ya tenía publicado el libro Los
cipreses creen en Dios. De hecho, quizás el “pequeño revuelo” formado con
motivo de los editoriales para los ricos y para los pobres, fuera uno de los
motivos del traslado del padre José Luis a las Minas de Riotinto (ver “Charla
de VILLA-ALDEA con Dios”, en el nº 43, de 24 de julio).
Mientras el Director
de la revista recibía amenazas y anónimos, la vida en Los Marines seguía con
normalidad: “Los Marines se lleva la palma en la venta de números de Lotería
aldeana. Los niños han sido los héroes. Urbano se dedicó a cantar flamenco por
las tascas para conseguir vender billetes” (nº 40, página 4); la “Biblioteca
circulante” tendría su sede en la casa parroquial, bajo la dirección de D.
Ignacio (nº 41). Salud decía enérgicamente: “Escribiré al Padre Santo de
Huelva” –refiriéndose al Obispo- (nº 44, página 5). Con motivo del día de la
“Divina Pastora”: “Los muchachos de Los Marines estrenan una obra para las
Cáritas parroquiales… [y] obtienen una buena taquilla, que, después de pagarle
al Braulio diez duros por poner el tablado y otros gastillos, dejan limpias mil
pesetas. La Piedad, contenta…” (nº 47, página 3).
La Cátedra ambulante
de la Sección Femenina, para los primeros días de septiembre, siendo la
Delegada Provincial Doña Carmen Granell, se dejó al arbitrio de “VILLA_ALDEA”;
se echó a suerte, para ser imparciales, entre Los Marines y Cortelazor, y a
pesar de que el padre José Luis era muy amigo del alcalde Norberto, salió
Cortelazor (nº 48, página 2).
El nº 49, en
“Comentarios y Noticias” se narra la intervención rápida de la Benemérita para
combatir un fuego, así como la “emocionante intervención del pueblo en masa”,
siendo el alcalde de Aracena, Don Victorino Orcajo, el director de las
operaciones de extinción. A Aracena, se dice, “con la que nos metemos con
frecuencia y muy a gusto, nuestras excusas… y… nuestra felicitación” (ver
página 2). En Los Marines (página 4) se habla del nuevo párroco, D. José María
Camacho Prieto, nuevo vicedirector de la revista. La página 5, con la que
concluye este número de la revista que habla de Dios y de los hombres… se
titula “Charla del pastor de guarros, con Cristo”.
En el nº 50, del 11
de septiembre de 1960, “VILLA-ALDEA cambia de hogar. Sonriendo entre lágrimas
se marcha sin alejarse, aunque parezca una paradoja”.
CONCLUSIONES Y PROPUESTAS:
Las conclusiones y
propuestas son propias de “VILLA-ALDEA”, aunque ya sea “VILLA-ALDEA MINERA” o,
simplemente, su referencia histórica: “VILLA-ALDEA seguirá trabajando” (nº 45),
contra la muerte y en pro de la vida en plenitud –ahora desde otra perspectiva,
democrática, pero con el mismo sentido "comunitarista"-.
Balance
En el nº 48, exactamente al año
del primer número de VILLA-ALDEA, se hace un balance, en los siguientes
términos:
“¿Qué
ha hecho la revista en un año? Muy poco, desde luego. Pero a donde no llegó la
luz ni el teléfono ni el sacerdote ni el médico, ni siquiera el recaudador de
contribuciones, allí fue la revista y sigue yendo.
Los teléfonos
aldeanos, la Farmacia inter-parroquial, la reconstrucción de iglesias, la
atención a los necesitados, el transporte de enfermos, fueron obra de la
revista.
Llegó, si no a todos,
a muchísimos hogares. Con los dedos de una mano se podrían contar en algún
pueblo la familia que no lo adquiriera”.
La revista tenía sin
duda sus detractores: “Curiosamente, la gente humilde y sencilla y la
intelectual bien formada, fueron los apologistas de la revista.
Curiosamente, una
parte de piadosos tradicionales y de poderosos sin cultura se convirtieron en
detractores. Curioso, muy curioso” (nº 48, página editorial).
Desde nuestro punto de
vista fue un instrumento informativo y formativo, de impacto, en su contenido,
con una opción clara en beneficio de la comunicación y el bienestar de las
personas y las familias aldeanas, dentro de un contexto religioso y social en
el que era propio del ministerio sacerdotal la defensa de los mandamientos de
Dios y de la Iglesia, administrar los
sacramentos, y favorecer las celebraciones festivas, introduciendo el sentido
de la caridad y la ayuda a los más necesitados.
Propuestas
La Educación de
calidad al servicio de toda la Comunidad Humana, a todos los niveles
formativos, ante todo y sobre todo, así como la Salud Pública, la cobertura
social y la farmacéutica; la mejora de las comunicaciones, las
infraestructuras, e internet al alcance de toda familia y de toda persona, ya
sea hombre o mujer, persona rica o pobre, de muy culta ciudad, de capital, de
pueblo, o de aldea.
Y una petición universitaria: Extensión de la Formación Profesional Superior en la Sierra y Cátedra "Naturaleza y Persona", bajo el referente de "Arias Montano"...
Esas nos parecen las
propuestas actualizadas que defendería “VILLA-ALDEA”
lunes, 15 de abril de 2019
"VILLA-ALDEA" (1959-1960) Y LA VIDA EN LOS MARINES
Con motivo de las XXXIV Jornadas del Patrimonio Histórico de la Comarca de la Sierra de Huelva, junto con un humanista -Carlos Sánchez Rodríguez- nos hemos atrevido a abordar el tema de la impronta personal de Don José Luis Bernabéu Amo, y su legado o patrimonio documental de la revista denominada "Villa-Aldea".
La ponencia ha tenido tal eco que se nos ha pedido difundirla de inmediato, aunque vaya a ser objeto de publicación de las Actas de las mencionadas Jornadas.
Consta de dos partes. Reproducimos ahora la primera parte, que transmite la experiencia personal de Carlos Sánchez:
I.- La efímera pero memorable presencia del P.
“Villa-Aldea” en la Sierra
Carlos Sánchez
Introducción
Mi intervención
pretende evocar la singular figura de José Luis Bernabéu Amo (Madrid 1923-1996
Valencia), el popular Cura “Villa-Aldea”, como introducción a la Ponencia de
Pepe Mora: El vivir de Los Marines en la Revista Villa Aldea.
Yo quizás sea el menos indicado para
hablar del P. José Luis porque muchos de los que estáis aquí seguro que lo
conocisteis mejor que yo, que tan solo estuve con él en tres ocasiones (que en
total no sumarían más de 3 ó 4 horas), pero me quedó un recuerdo muy vivo de
tan fugaces encuentros. Y también fui testigo del impacto que tuvo su presencia
en aquel momento.
Como digo en el título
de esta intervención mía, la estancia, la presencia del P. José Luis en la
Sierra de Aracena, fue efímera,
fugaz, muy breve. Duró poco más de un año [del 13 de abril de 1959 al 30 de
junio de 1960], pero en tan poco tiempo supo “Villa-Aldea” remover, zarandear
las conciencias y llegar a la gente, más allá del reducido ámbito de sus tres
parroquias rurales, Cortelazor la Real, Los Marines y Corterrangel-Castañuelos.
Fue un hombre controvertido, pero a nadie le resultó indiferente.
ºFue efímera, pero memorable, es
decir, digna de ser recordada. Dejó en la Sierra un recuerdo de su paso. Prueba
de ello es que cincuenta y nueve años después, hoy nos estamos ocupando de
él y de su Revista en estas Jornadas.
La irrupción del Padre
José Luis Bernabéu, "Villa-Aldea", -exclaustrado de los Terciarios
Capuchinos e incardinado en la diócesis de Huelva "ad
experimentum"- fue, como la calificaría con acierto su amigo Leopoldo
Alés, "un bombazo".
El 31 del pasado agosto habría
cumplido 95 años. En esa fecha, evoqué mis encuentros con él en un relato: Tres
momentos con el cura “Villa-Aldea”. Aquí voy a referirme
brevemente al primero y el último: un viaje en moto a Corterrangel y cuando
fuimos a darle la Extremaunción.
1.- Un viaje en moto a
Corterrangel.
Mi primer encuentro fue un viaje que hice con él a Corterrangel en su
moto, una Montesa. Pasé un miedo tremendo. Aquella máquina volaba.
Lo primero que yo destacaría: en aquel momento, “Villa-Aldea” apareció
como un cura diferente, distinto. Con un dinamismo arrollador. Sus maneras, sus
modos, sus palabras no eran clericales. Como símbolo de su singularidad, puede
servirnos su MONTESA. Era un cura diferente como la Montesa que manejaba.
Aquella moto cubierta
del polvo de los carriles recuerdo haberla visto reluciente, flamante, en la
relojería-joyería "Casa Seco" de Aracena. La tenían allí en
exposición y atraía la atención de todo el mundo. Recién llegado el Padre José
Luis a la Sierra, entró en la joyería y se dirigió a Manuel Seco: "Quiero
esa moto. No tengo ahora ni una peseta. Te la pagaré hasta el último céntimo,
puedes estar seguro. Pero la necesito ya, hora mismo, para atender a los
feligreses de mis aldeas". Con su labia irresistible, su desenvoltura y
seguridad desconcertaba a cualquiera. Manuel Seco telefoneó al proveedor de
Montesa que terminó dando su conformidad. Supo comerle el coco a Manuel Seco,
convencerlo para sacarle la Montesa sin adelantar un solo duro. A partir de ese
momento, la figura del Padre “Villa-Aldea” cabalgando su Montesa sería familiar
en la comarca yendo sin parar, arriba y abajo, por aquellos carriles pedregosos
y polvorientos, para hablarles de Dios a aquellos campesinos, suscitar su
solidaridad y cooperación, llevarles consuelo y medicinas, mejorar, en fin, su
estado de incomunicación y aislamiento.
A diferencia de la
Vespa o Lambretta, que eran entonces las
más usuales entre el clero, para cabalgar la Montesa había que remangarse la
sotana que resultaba un estorbo. Al padre “Villa-Aldea”, de andares rápidos y
nerviosos, se le enredada la sotana entre las piernas y por eso llevaba siempre
desabrochados los últimos botones de la rodilla hacia abajo. Nunca llevaba
alzacuello. Calzaba botos. Me decía que los aldeanos le habían enseñado cómo
andar a campo través y subir sin fatigarse cuando se pateaba el monte desde
Cortelazor a Corterrangel para estudiar por dónde habría que tirar los cables
entre las encinas y alcornoques para llevar la luz y el teléfono a las aldeas.
"He aprendido que de nada sirven las prisas; hay que subir despacio y a
grandes zancadas. Ellos me han enseñado a caminar". Claramente quería
darle a esta última frase un alcance metafórico.
Yo tenía entonces 20 años y él, 36. Lo veía
como un Superman. Representaba todo lo que yo no tenía: seguridad, coraje,
nervio, dinamismo, decisión, entrega ilimitada.
¿Pero qué era exactamente lo que me
cautivaba? Creo que sobre todo, había en su personalidad algo contradictorio y
desconcertante que seducía: Por una parte, un dinamismo arrollador, una especie
de urgencia que se manifestaba en sus maneras impositivas, apabullantes y
hasta broncas a veces; y por otra, un volcarse en compasiva delicadeza
por los más débiles, en lucha por mejorar la condición de aquellas aldeas
pobres y olvidadas.
Lo poquísimo que
conocemos de sus antecedentes personales nos deja ya entrever ese fondo
contradictorio y bipolar. En 1936, con tan solo 13 años, se alistó en un tercio
del requeté y luego fue legionario. Más tarde, entró en los Capuchinos, en la
"orden seráfica". Mezcla extraña, sin duda: un cruce o mestizaje
entre legionario y franciscano. El empuje indomable de la legión con la
delicadeza estética franciscana. Eso era, creo, lo que me atraía en aquel
hombre resuelto, enérgico y atlético: un franciscanismo a las bravas, a lo
bárbaro; unas formas imperiosas y ásperas para camuflar su ternura. En
ocasiones uno se hace el duro para no dejarse ablandar por la emoción y ocultar
los sentimientos. Pues a mi modo de ver, el Padre "Villa-Aldea” vivía así
de forma permanente.
Desde luego el aspecto
atlético y el ímpetu del P. José Luis para nada recordaban al Santo Seráfico,
pero siete siglos después, este hombre -estoy seguro- se alimentaba del ideal
de Francesco, il poverello d'Assisi, el santo que más se acercó a los
hombres para acercarse a Dios. El Padre "Villa-Aldea" también se
acercó a aquellos aldeanos pobres cuyos nombres desfilan por las páginas de su
revista.
Porque siempre
manifestó una clara preferencia por las aldeas, que en aquella época vivían en
un enorme atraso y aislamiento; eran “La Periferia”, como diría hoy el Papa
Francisco. Con estas palabras se abre la portada del primer número de la
Revista, como una especie de manifiesto:
“VILLA-ALDEA” SALUDA A
AQUELLOS A QUIENES VA DIRIGIDA. A LOS ALDEANOS EN PRIMER LUGAR (LOS ÚLTIMOS
SERÁN LOS PRIMEROS) DE CASTAÑUELOS Y CORTERRANGEL, LOS QUE VIVEN SIN LUZ
ELÉCTRICA Y DESCONOCEN EL USO DEL TELÉFONO. LOS QUE VIAJAN TODAVÍA PARA
LLEGARSE A ARACENA COMO EN EL SIGLO XVII LO HICIERON SUS ASCENDIENTES, SOBRE EL
LOMO DE LAS BESTIAS O EN EL MÁS BARATO DE LOS VEHÍCULOS, QUE ES QUE LLEVA CADA
PERSONA EN SUS PIERNAS. […]
“VILLA-ALDEA” ES UNA
REVISTA ALDEANA. ORGULLOSA, ADEMÁS, DE SERLO. PORQUE RESULTA QUE CRISTO ERA UN ALDEANO Y LA VIRGEN
FUE UNA ALDEANA. Y AL SERLO ELLOS, NOS ENNOBLECIERON A NOSOTROS. […]
El seis de enero de
1960 acompañé a Leopoldo Alés, capellán de las Carmelitas de Aracena y párroco
de Carboneras, para darle la Extremaunción al Padre José Luis. A propósito de
ese encuentro quiero fijarme en dos aspectos. En la Revista Villa-Aldea que era su propia ‘persona’ en el sentido etimológico de
esta palabra, su “máscara de actor”. Y así lo entendió el pueblo que siempre lo
llamó por ese nombre, El Padre “Villa-Aldea”. Y, en segundo lugar, en su temple
frente a la muerte.
Seis de enero, día de Reyes de 1960. Aparece
cariacontecido don Leopoldo, “Sé que no vengo en el mejor momento, pero quiero
que me acompañes. Voy a Cortrelazor a darle la Extremaunción a “Villa-Aldea”.
Preciso es aclarar que en aquellos años decir
Extremaunción o darle a uno el santolio era tanto como anunciar una muerte
inminente. Era un sacramento que solo se administraba in extremis, poco menos que in
articulo mortis. (Después del Concilio Vaticano II, pasó a llamarse “Unción
de los enfermos” suprimiendo lo de “extrema” para quitarle ese carácter de
ultimidad, de estar al borde o a las puertas de la muerte y se le puede
administrar a cualquier enfermo cuyo mal revista cierta gravedad). “Pero ¿qué
le ha pasado?”, repetí. “Parece que ha tenido un vómito de sangre”. Pero así lo
contaría el propio “Villa-Aldea” días después en la revista [10 de enero de
1960]:
Tosí y como una bola de sangre que hervía subió por mi garganta. El
pañuelo se tiñó de rojo y yo no sé qué color tomaría, pero o me puse morado o
me quedé blanco. ¡Sangre por la boca! Es como la Muerte que te coge y que te
aprieta. Como la vida que se te escapa en cada borbotón de sangre.
Cuando pasó aquello, cuando me vieron los médicos y me dijeron que no
era cosa de muerte, ya me sentí feliz. Y el día seis de enero los Reyes me
trajeron otro rato de sangre más terrible, más duro, con el que la muerte me
parecía tan cerca que llamé al cura para la Extremaunción. Dijeron que mis ojos
se vidriaron como los tuyos en la Cruz y dicen que, mientras me desvanecía,
repetía “que se haga tu voluntad, Dios mío”, pero seguramente si hablé contigo,
hablaba el miedo porque solo recuerdo miedo, miedo, miedo.
Entramos en la
casa parroquial, justo frente al costado de la iglesia de Cortelazor, con ese
pellizco o aprensión ante la sospecha de lo que íbamos a encontrar. Al pasar,
en la primera habitación a la izquierda, la pieza principal de la casa, estaba
lo que pomposamente podríamos llamar la Redacción de la Revista ‘Villa-Aldea’, es decir, el despacho del
Padre José Luis. Siempre el lugar de trabajo, el estudio, ese “territorio”
marcado especialmente nos dice mucho, nos revela la personalidad del usuario.
No era una habitación en desorden, pero sí un espacio algo caótico. Un amplio
tablero sobre caballetes como mesa de trabajo adosado a la pared bajo la
ventana, con revistas, libros, papeles y la máquina de escribir. Al otro lado,
la multicopista, cajas de aquellos clichés que se perforaban al mecanografiar
sobre ellos, tubos de tinta, paquetes de papel apilados. Una larga repisa
corría a lo largo de la pared; sobre ella, algún portafoto, algunas botellas de
whisky, pipas y sobres de tabaco de
hebra, botes con lapiceros y punzones, guantes de boxeo… No era una habitación
en desorden, repito; tampoco, desde luego, un despacho con ese orden impoluto
de mírame y no me toques. Allí reinaba cierta anarquía que más bien denotaba
lugar de trabajo de alguien dinámico y creativo. Y lo más llamativo, por
supuesto, el saco de boxeo que colgaba del techo en el centro de la habitación
para el entrenamiento de aquel cura púgil que descargaba sobre él su necesidad
de quemar energías y acaso de sublimar su empuje y combatividad.
Lo imagino en las noches de Cortelazor tecleando la máquina y a veces,
mientras le viene la idea, plantado de un salto ante el saco descargando una
serie de golpes sordos para volver de nuevo a la mesa –el saco queda en el
centro balanceándose-, encender una pipa y tomar un trago de whisky. Y de nuevo tecleando y picando
los clichés directamente, sin borrador previo, con ese estilo nervioso,
directo, diríamos alla prima, sin
tanteos ni “arrepentimientos”. En eso estriba la efectividad y fuerza de su
estilo que transmite espontaneidad e inmediatez.
Él escribía la revista
del tirón, de cabo a rabo, en todas sus secciones con diferentes registros y
desdoblándose en distintos personajes, periodistas, jefes de redacción, etc.
que con frecuencia despotrican del “repelente” y “estúpido” Director.
El éxito y la
repercusión que tuvo en la Sierra -y mucho más allá- ese humilde boletín
interparroquial, la revista ‘Villa-Aldea’,
es un auténtico fenómeno que merecería un
detenido análisis. Algo sorprendente.
En esas páginas a ciclostil
queda constancia del espíritu y aliento del Padre “Villa-Aldea”.
Para mi tranquilidad, cuando entramos en su
cuarto me encontré al “Villa-Aldea” de siempre, con buena cara, incorporado en
la cama y apoyado sobre la almohada doblada. El único indicio de lo ocurrido
era un pañuelo con manchas de sangre que tenía junto a la almohada. Acaso por
los nervios hablaba aún más deprisa de lo que era habitual en él, como si las
ideas le acudieran mucho más rápidas que la posibilidad física de articular las
palabras.
De pronto,
avisados sin duda por alguien, aparecieron en el marco de la puerta el
párroco-arcipreste de Aracena, don Amadeo, y su incondicional coadjutor, don
Serafín. Estuvieron todo el tiempo de pie. Se les notaba incómodos y tensos.
Don Amadeo dio un paso adelante: “Pero, bueno, ¿qué te ha pasado? Es que no
puede ser, no puedes seguir así. Tienes que llevar una vida más ordenada y
tranquila, tienes que cuidarte.”
“Villa-Aldea” se señalaba con el índice la boca y la garganta y movía
negativamente la cabeza para significar que no debía o que le habían prohibido
hablar. Don Amadeo siguió diciendo que cómo no le habían dicho nada, que había
sido el último en enterarse. Habló de su
responsabilidad y que él debía estar informado de todo, que para eso era el
Arcipreste. Como don Amadeo comprobó que no le sacaría una sola palabra a
“Villa-Aldea” y este, cerrado en banda, gesticulaba que no podía hablar
señalando el pañuelo ensangrentado, de pronto se oyó “Vámonos, Serafín, que
aquí ya no tenemos nada que hacer”.
En cuanto dieron media vuelta, “Villa-Aldea” nos miró con
complicidad a Leo y a mí sin decir palabra para dar tiempo a que llegaran a la
puerta de la calle. No habrían traspuesto el umbral, cuando de pronto hundió
para dentro el labio inferior, dio un silbido largo y al momento, en respuesta,
se oyó la carrera de un cuerpo pesado que al entrar rozó la puerta de la
habitación y la dejó vibrando; aquel perrazo de un brinco se encaramó en la
cama. Le acarició la cabezota y a una señal suya, Pilo, un Bulldog enorme, se
echó en el suelo junto a la cama de forma que “Villa-Aldea”, con el brazo
derecho caído, alcanzaba a pellizcarle una y otra vez los gruesos pliegues de
piel. Me miró: “¿Ves? Lo que le estoy haciendo le tiene que doler, pero no
protesta”. El perro, inmóvil, tan solo levantaba un ojo. “Tiene en mí una
confianza ciega, total, absoluta. Si se lo hicieras tú, ya verías”. “Esta
mañana he sentido miedo –continuó-, esto me ha herido, pero mi confianza en
Dios es total. Respecto a Él me siento como Pilo conmigo: aunque le duela, sabe
que yo nunca le haré daño”. Puedo asegurar que más de una vez, en distintas
ocasiones, he evocado esta escena que tengo grabada en mi memoria y me ilustra
lo que es la confianza, esa actitud de “abandono” de la que hablan los maestros
espirituales.
Aquel día de Reyes de 1960 “Villa-Aldea” creyó que se moría.
Ya soy un hombre maduro. He visto dos guerras. Sé lo que son las
heridas. Pero ¡sangre por la boca! […]
Acaso en su ardor juvenil de soldado voluntario soñó la Muerte como una
pasión turbulenta y necrófila, como una amante terrible y destructora que
seduce, cautiva y encumbra a los héroes cubriéndolos de gloria. Más tarde la
sintió como una hermana, igual que Francisco: Laudato si,’ mi’ Signore, per sora nostra morte corporale, de la quale
nullu homo vivente pò skappare.
Pero merece subrayarse
que en este trance “Villa-Aldea”, pese a su temperamento y coraje, no pretendió
“dar la talla” proponiéndose como ejemplo para sus lectores y feligreses; no
tuvo empacho en escribir: solo recuerdo
miedo, miedo, miedo.
Faltarían todavía
treinta y seis años para que tuviera en Valencia su encuentro definitivo con la
Muerte (Valencia, 17-F, 1996). En ese trance lo sorprendemos dialogando con
ella: No temí nunca, hermana Muerte / que
vinieras // […] En esta última ocasión apenas se deja entrever también el
miedo: Hazlo leve / y aun deprisa. Lo
acepto todo.
SICUT VITA, FINIS ITA
Para mí, la biografía
que conocemos del Padre José Luis se parece a un libro incompleto al que le han
hurtado capítulos esenciales para tener una cabal interpretación y solo le han
dejado la página final, más aún, tan solo las frases finales que cierran el
último capítulo. Y uno daría cualquier cosa por salvar ese vacío, esa laguna, y
conocer los capítulos que faltan. Pero el final que conocemos mantiene el alto
voltaje existencial del protagonista, de ese luchador nato que nunca se anduvo
midiendo las palabras. Las últimas suyas tienen su sello, su acento
inconfundible. En ellas reconocemos perfectamente al personaje que fue –como él
diría de su revista- “un hombre pobre, pobrísimo, pero nunca un pobre hombre”,
sino alguien con madera de héroe; alguien que desde niño eligió una forma de vivir arriesgada,
intrépida, comprometida. También “Villa-Aldea”, como escribió Unamuno en su
epitafio, llega a su final deshecho del
duro bregar, pero, a diferencia de este, renuncia a dormir en ese misterioso hogar. No quiere –dice- soñar.
No deseo el Cielo. / Solo deseo la nada. / Descansar en
la nada para siempre. Rotundo como siempre fue, sin
medias tintas, Tú que eres TODO, dame la
NADA.
CONCLUSIÓN
Cuando estaba el Padre José Luis Bernabéu en la Sierra (1959-1960),
eran tiempos preconciliares y en plena época franquista. La mentalidad de aquel
momento no sería extrapolable al nuestro. Quizá por eso y sobre todo por su
originalidad y carisma, “Villa-Aldea” no es imitable ni valdría como ejemplo a
seguir al pie de la letra, pero sí merece desde luego nuestro agradecido
reconocimiento. Fue como un meteoro que se abrasó en el roce de su carrera.
La prueba de su
impacto y celebridad es que hoy y aquí, en Los Marines, estemos hablando de
“Villa-Aldea” 59 años después porque, además de la talla humana y cristiana, y
de su ejemplo como párroco de estos pueblos y pedanías rurales, el año que
él vivió aquí es seguramente el más documentado de la historia, más aún, de la
intrahistoria de Los Marines, del vivir día a día de su vecindario, por el
testimonio que ha quedado en su “papelucho”, como él a veces lo llamaba, en su
revista Villa-Aldea.
jueves, 21 de marzo de 2019
¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN LATINOAMÉRICA?
Gracias a cuanto me ha aportado el profesor amigo Juan Francisco Ojeda Rivera, catedrático de Geografía en la UPO, me atrevo a afrontar en un Foro de Comunicación y Debate, en Camas (Sevilla) la pregunta que formula esta entrada: ¿Qué está pasando en Latinoamérica?
Desde enero de 2009 a enero de 2019, América Latina ha ido
cambiando en su tonalidad política,
impulsada desde sustratos “pretorianos” y “elitistas” hacia opciones neoconservadoras y neoliberales
individualistas frente a los sistemas de
otro signo “comunitarista”, más o menos democráticos o más o menos totalitarios, según los casos
(ver Le Monde, nº 780-66e année. Mars
2019, pág. 1 y 10-11: La droite dure à la manoeuvre: Où va l´opposition au
Venezuela?, de Julia Buxton, y el gráfico “Vague bleue en Amerique Latine” de
Cecile Marin).
Desde otras perspectivas, Leonardo Boff, a finales de
febrero del presente año, nos decía, desde Brasil, que la actual crisis
política social reclama profetas, pues si se mantiene el camino abierto de Temer (del
Tener, digo yo) profundizado por el ultraliberalismo que domina el confuso gobierno de
Bolsonaro y se imponen las reformas propias del mercado competitivo y nada
cooperativo, Brasil puede transformarse en una nación de “parias”. Desde
España, José Arregi, recordando los tiempos en que el 24 de marzo de 1980 fue
asesinado Oscar Romero, que sigue vivo en su pueblo, invita a combatir los
abusos de poder –causa principal de toda violencia-, desde la esperanza, la
fortaleza y la justicia de forma rebelde pero no violenta.
Quizás hay una pregunta previa a la formulada desde el Foro de Comunicación
y Debate: ¿Qué está pasando en Latinoamérica? La pregunta se formuló incluso en
un libro de 2018: “¿Debe importarnos América Latina?” (1). Ambas preguntas son
pertinentes, tanto si queremos promover la liberación integral, al modo de
Ignacio Ellacuría- optando políticamente por los medios organizativos más aptos-,
como si, optimistas en nuestro mundo cada vez más complejo y multipolar, al
modo de Josep Piqué, se mira en todas direcciones, y de modo especial hacia la
convergencia del desarrollo humano integral del Atlántico, Europa y África.
En este sentido, me resultó encomiable la mirada serena de
François Houtart, fundador del Centro Tricontinental (CETRI), en la Universidad
Católica de Lovaina, y que abordaba desde la preocupación medioambiental hasta
la crisis de la hegemonía global o el policentrismo geopolítico (2). De hecho, América Latina está afrontando en pleno 2019 un proceso de profundas
transformaciones políticas y económicas. Este año, en verdad, puede marcar un
punto de inflexión en la región de una gran parte del Mundo Occidental si
tenemos en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos:
- La ola azul indicada en el conjunto de la región –frente a opciones anteriores supuestamente liberadoras, pero con sus contradicciones.
- El primer año de Bolsonaro en Brasil y la situación del Partido del Trabajo.
- López Obrador en México, y sus problemas internos y externos.
- La crisis política y económica en Venezuela, y su situación internacional a favor de Maduro, o en contra (a favor de Guaidó), y a favor del diálogo o en posición ambigua.
- Las tensiones sociales en Centroamérica y la cuestión migratoria con Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump.
- Los condicionantes de los intereses internacionales, sobre todo de Rusia, China, y Cuba, respecto a Estados Unidos, Canadá y Europa.
- Y otros factores propios de cada país, ya sea en México, en Centroamérica y El Caribe, o en la diversidad de América del Sur, en donde operan factores geopolíticos, sociales, económicos, ideológicos, culturales e incluso religiosos.
América
Latina ha despedido el año 2018 como uno de los años de mayor intensidad
política y convulsión de las últimas décadas.
A
lo largo de estos meses han emergido algunas cuestiones que marcarán el devenir
de la región en el presente 2019. En primer lugar, los problemas que tienen en
principio un alcance nacional, pero que pueden generar repercusiones imprevisibles
en la zona; y, además, los temas que afectan a varios países a la vez, para los
que aún no se ha ofrecido una solución completa.
El
carácter heterogéneo de la región ha quedado nítidamente reflejado
recientemente. Países con un desempeño económico muy positivo, como Chile,
Bolivia, Colombia, República Dominicana o México, cohabitan con otros en una
fase de crisis aguda, como Venezuela, Argentina o Brasil. En el mismo sentido,
existen Gobiernos que apuestan por una integración regional marcada por la
liberalización de los mercados, mientras otros dirigentes buscan primar la
unidad política, lo que lleva a choques entre modelos contrapuestos, como la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América —impulsada por
Venezuela— o UNASUR frente a otros acuerdos y organizaciones, como la Alianza
del Pacífico o MERCOSUR. Los datos, no obstante, conviene actualizarlos no sólo
desde el punto de vista económico sino conforme a los índices de desarrollo
humano (IDH).
RIQUEZA
NATURAL EN LATINOAMÉRICA
¿Y SIN EMBARGO?...
Invitamos,
pues, a abordar este tema complejo, con el fin de suscitar reflexión y
aportaciones en torno a tres puntos:- La rica diversidad natural de una vasta región del continente americano, conjugando la escala de lo real y lo diverso
- Los hitos históricos que han ido conformando la territorialidad política actual dependiente y desigual
- La coyuntura actual y sus fenómenos más sobresalientes en la dimensión social: en educación, salud, igualdad y libertad, etc.
Nos interesa Latinoamérica por ser territorio hermano dentro de
la Gran Comunidad Humana, pero también por su historia y el peso mundial que
tiene ahora –de población y territorio- en el conjunto del Desarrollo Integral
de la Humanidad. ¿Dónde puede estar el secreto de las tendencias del futuro
inmediato? Quizás en cuál sea realmente, en la práctica, el fetiche del
desarrollo: el fetiche jurídico del capital (economicista e individualista) o
el fetiche cultural del Bien Común, comunitarista y socializante, (3).
Para terminar, una referencia al final del libro de Pedro Baños: El dominio mundial. Elementos del poder y claves geopolíticas (2018), "Un mensaje de esperanza":
"La conflictividad social vivida en el pasado, y que todavía persiste, debería vacunarnos contra ella de una vez por todas. Para conseguir un mundo más armónico ... se hace necesario un cambio de mentalidad. Hay que abandonar el individualismo y el egoísmo y dirigirse hacia un modelo que contemple a todo y a todos los que nos rodean, los cuales deben ser parte intrínseca de uno mismo. Los programas educativos tienen que aunar tecnología y humanidades, para evitar convertir a los seres humanos en cíborgs o robots. La persona no puede perder su esencia, aquello que una máquina no puede ni tampoco nunca debe tener: moral, conciencia, valores. La voluntad humana no puede llegar a ser sustituida por un aparato, porque, de suceder así, quizá nos encontraríamos ante el final de la existencia de la especie humana...
El mundo nos ha conectado y debemos vernos como parte de un todo diverso y unido. Una solución personal es temporal si no es para todos..."
Para terminar, una referencia al final del libro de Pedro Baños: El dominio mundial. Elementos del poder y claves geopolíticas (2018), "Un mensaje de esperanza":
"La conflictividad social vivida en el pasado, y que todavía persiste, debería vacunarnos contra ella de una vez por todas. Para conseguir un mundo más armónico ... se hace necesario un cambio de mentalidad. Hay que abandonar el individualismo y el egoísmo y dirigirse hacia un modelo que contemple a todo y a todos los que nos rodean, los cuales deben ser parte intrínseca de uno mismo. Los programas educativos tienen que aunar tecnología y humanidades, para evitar convertir a los seres humanos en cíborgs o robots. La persona no puede perder su esencia, aquello que una máquina no puede ni tampoco nunca debe tener: moral, conciencia, valores. La voluntad humana no puede llegar a ser sustituida por un aparato, porque, de suceder así, quizá nos encontraríamos ante el final de la existencia de la especie humana...
El mundo nos ha conectado y debemos vernos como parte de un todo diverso y unido. Una solución personal es temporal si no es para todos..."
_______
- (1) Piqué, Josep: El mundo que nos viene (2018), DEUSTO, Barcelona, páginas 173-190.
- (2) Últimas obras de François Houtart (Bruselas, 1925- Quito, 2017):"Africa codiciada. El desafío pendiente" (2007); "De los bienes comunes al bien común de la humanidad" (2012); "El bien común de la humanidad" (2013); "El camino a la utopía y el bien común de la humanidad" (2014); "El camino a la utopía desde un mundo de incertidumbre" (2015).
- (3) Ver Salamanca Serrano, Antonio: El fetiche jurídico del capital: hegemonía global mediante los estudios de Derecho (2016), IAEN, Quito, capítulo 4: “Los estudios de Derecho en América Latina y el Caribe”, páginas 79-89
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