lunes, 16 de marzo de 2020

FRENTE A LA PANDEMIA DEL CORONA VIRUS


          Desde Médicos del Mundo, he recibido un mensaje que, dado su contenido y oportunidad ante el estado de alarma frente a la pandemia del “corona virus”, me parece importante publicar y dar a conocer. Dice así:

“En estos difíciles días que estamos viviendo, deseamos que tanto tú como tus personas cercanas estéis bien y llevando lo mejor posible esta situación. Son momentos duros, pero la prevención es la mejor arma para terminar con esta epidemia de Covid-19.

         Desde Médicos del Mundo estamos siguiendo estrictamente las instrucciones de la Dirección General de Salud, siempre tratando de garantizar la atención mínima que requieren las personas que nos necesitan, muchas de ellas aquí en España subsistiendo en alojamientos precarios y sin acceso a servicios básicos ni a atención sanitaria. En 2019 atendimos en España a más de 3.000 personas sin hogar. En su vida cotidiana, tienen dificultades para acceder al agua y a condiciones de higiene aceptables, a la comida y, por supuesto, a la atención sanitaria. En estos momentos, seguimos estando a su lado.

         Estamos  trabajando para proteger a las personas vulnerables que atendemos, así como a nuestros equipos, tanto de voluntariado como de personal contratado. Un alto porcentaje de nuestro voluntariado es personal sanitario, que está en estos momentos plenamente activo en los hospitales y centros de salud.”

         Anoche, concretamente a las 20:, fue emotivo el gesto del vecindario uniéndose en un aplauso general, que quiso sumarse al reconocimiento del personal sanitario y de los servicios de salud que se han desplegado por todas partes, sin regatear esfuerzos ni compromisos.

         Hoy, como ayer, y como mañana, nos toca a la ciudadanía el ser solidarios, responsables y coherentes con esta situación, que afecta al conjunto de la Comunidad Humana.
          Médicos del Mundo, como especialistas en emergencias y epidemias, se han puesto a disposición del Gobierno para todo lo que sea necesario en esta crisis sanitaria.
          Por eso, pues, nos comunican que, en el contexto de la actual epidemia, el despliegue de la sanidad pública y el sistema de cobertura universal es la estrategia más eficaz para afrontar este tipo de crisis y así proteger, efectivamente, la salud de todas las personas, empezando por las más vulnerables.
          Vaya, pues, por delante nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento al personal sanitario y a cuantas personas están prestando un servicio de urgencia a toda la sociedad en la que vivimos. Estamos ante un momento crucial de solidaridad y de cambio para asumir los valores superiores de la convivencia.
          En estos momentos lo sustantivo, lo primordial es estar unidos, ser responsables y colaborar en la medida de todas nuestras posibilidades para frenar juntos esta emergencia y vencer el ataque virulento para el que no estábamos preparados.
 

domingo, 8 de marzo de 2020

EL DÍA DE LA MUJER EN GALAROZA


SOBRE LA LIBERACIÓN DE LA MUJER,

DESDE CONTEXTOS RURALES EN TRES CONTINENTES

          En el contexto de la sierra de Aracena, el día de la mujer,  y concretamente en Galaroza (Huelva), he aceptado el reto de ofrecer una charla para el diálogo, y doy las gracias por ello –personalmente y como parte de la Asociación  “Instituto de Estudios Sociales del Mediterráneo, África y Latino América (IESMALA).

         ¿Por qué he aceptado? Por varias razones, y entre otras, por amistad con quienes promovieron la Asociación Cachonera de Personas Mayores, por vivencias personales compartidas, por la exigencia constitucional del artículo 14, que habla de la igualdad, y que impulsó –por iniciativa de la Federación de Mujeres Progresistas- a que 14 hombres escribieran y dieran la cara en un libro singular que se titula Ellas (publicado por la Editorial Crítica Ares y Mares, en Barcelona, año 2001). Pero,  además, me parece que culturalmente es básico poder conjugar igualdad y libertad para avanzar en una educación social que sea intercultural y transcultural con sentido de una nueva ética de igualdad en la construcción solidaria de la Comunidad Humana.

         En la metodología empleada, conviene relacionar, a modo de triángulo, los vértices de persona-familia-sociedad. Siendo conscientes de esas tres dimensiones: 1) rememorar situaciones desde el ayer hasta el presente es un ejercicio necesario de autoconciencia respecto a condicionantes que dejan huella en la propia evolución; 2) comunicarse, compartir vivencias y dialogar sobre la dignidad humana y los valores superiores de la libertad, la igualdad y la justicia o la equidad, ayudan sin duda a sopesar y valorar la situación personal del momento; 3) actualizar las realidades vividas, y analizarlas con conciencia ética, puede llevar a un compromiso liberador de transformación armónica y coherente.

         Para empezar, pues, observemos nuestra propia respiración, respiremos hondo, tomemos energía, y alcancemos un cierto grado de alegría y ganas de vivir para seguir mejorando nuestro modo de ser.     

         Desde una toma de conciencia serena, vamos a entrar en materia con una serie de pasos hacia la sabiduría y el valor de la igualdad: 

  1. Rememorar situaciones del ayer nos lleva a la infancia, en nuestro contexto familiar, viene después la juventud y la mayoría de edad. En ese momento, nos trasladamos ya a otros continentes. En mi caso personal al África Negra, con caminos de ida y vuelta, donde antecedentes judíos o levíticos, y católicos y cristianos, han tenido que entrecruzarse con culturas tradicionales negro africanas y también, por el desierto o en Argelia y en Marruecos, con culturas musulmanas. El denominador común de no equidad ha sido siempre el excesivo sentido patriarcal, ya fuera individualista, familiar o comunitarista. Tras el amor compartido y el matrimonio, además de seguir la relación con África, favoreció también la apertura a Latinoamérica, especialmente a Brasil y El Salvador (pero también a California), en donde se conjugan culturas diversas: anglófonas, latinoamericanas, afrodescendientes, autóctonas e indígenas en lucha por la liberación sociopolítica, pero también por la liberación de la mujer dominada en su propia tradición. Ya de vuelta a casa, en Huelva y Sevilla (España) y con relaciones familiares en  Berlín (Alemania), Bamako (Mali), y Mélong y Santchou (en Cameroun), se impone la ética de la interculturalidad y la transculturalidad, y la exigencia de ser sí mismo o sí misma, con libertad e igualdad. 
  2. ¿Cuáles son las experiencias, vivencias, observaciones e itinerarios de las personas que participan en la charla, en su contexto concreto? La pregunta, tras un silencio, suscita aportaciones de gran riqueza personal, familiar y social. Eso es lo más importante. Recordemos el marco constitucional, y ampliamos los nuevos horizontes del Mundo Global: Europa y Gran Bretaña, EEUU, Canadá, Rusia, China, La India, Australia…
  3. Hay dos libros de interés: Uno es de María Zambrano: Persona y Democracia. La conciencia de la propia situación histórica es principio indispensable de liberación. La memoria, las crisis y las orfandades nos pueden llevar a la conclusión de que ahora es cuestión de “volver a nacer”. El otro libro, también de una mujer Jennifer James: Veinte pasos hacia la sabiduría, invita a retomar el propio rumbo vital, haciendo que despierte nuestra conciencia en el conjunto de la historia y de la comunidad humana, estableciendo una relación íntima con el Universo e intentando emprender el viaje hacia la sabiduría
Los Marines y Galaroza (Huelva),
José Mora Galiana 

    Nota: La Constitución española de 1978, en el Título preliminar, artículo 1, dice: “España se constituye en un Estado Social y Democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad  y el pluralismo político”.
En el Título I, De los Derechos y Deberes Fundamentales; capítulo segundo: Derechos y Libertades, el artículo 14 manifiesta: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

miércoles, 4 de marzo de 2020

LA CERCANÍA DE ERNESTO CARDENAL

Ernesto Cardenal nos dejó a sus 95 años una estela de amistad y compromiso creativo y poético, estela política y humanista de un hombre religado a lo trascendente, desde lo concreto, por exigencia ética de la liberación. Desde Solentiname (en Nicaragua) fue revolucionario en un contexto de dominación, Ministro de Cultura en un sueño de libertad -suspendido "a divinis" por connotaciones marxistas-, pero voz moral y crítica frente al gobierno corrupto de Ortega y familia. En su intercultural diálogo sobre tres continentes, fue rehabilitado por el papa Francisco.


Entre nosotros, en agradecimiento por el apoyo en algunos proyectos educativos, entregó a la familia de un amigo (en Valverde -Huelva-) y a la mía propia sendas palomas de la paz, labradas y cinceladas por él mismo. 

En estos primeros días de marzo, he retomado la lectura de Ignacio Ellacuría en: "Aporte de la teología de la liberación a las religiones abrahámicas en la superación del individualismo y del positivismo"; he releído a Pedro Casaldágila, poeta, místico y profeta; y he recordado algunos poemas de Ernesto.
Del primero retengo que el mundo sigue dividido y enfrentado, que el capitalismo hace de lo económico la última instancia determinante de todo lo demás y que el marxismo-leninismo ha querido que fuera el poder la última instancia determinante de todo lo demás. Pero que, frente a esas ambiciones del poder y del dinero está la universalidad única de la Humanidad y la posible conjunción de la diversidad de los pueblos en la unidad de la Humanidad.
Del segundo subrayo lo que expresó en sus testimonios (en defensa de la causa negra, las mujeres y los pobres), afirmando nítidamente que, en política, incluso siendo obispo, se debe decir una palabra concreta para ser fiel y honesto; que no puede uno quedarse en la cómoda posición de la neutralidad, y que, hoy por hoy, el camino debería ser el socialismo democrático, porque ya no basta con "reformar" el mundo cuando el análisis de la realidad exige una ética liberadora y una revolución global solidaria. Por eso, tal vez, el propio Ernesto, en su "Epístola a Monseñor Casaldagila" le invitaba a seguir remando en noche oscura.
Del tercero, del poeta Ernesto, una interpelación "El CELULAR": Hablas en tu celular/ y hablas y hablas/... /pero.../ lo grave es que no sabes/ como yo tampoco sabía/ que muchos mueren en el Congo/ miles y miles/ por ese celular/... ¿Por qué esa interpelación? Por el control de los minerales por parte de corporaciones multinacionales. Porque el 80% de las reservas mundiales de coltán están en el Congo. No importan guerras ni muertes... Y hasta se silencia el tráfico de compra-venta... y el crimen organizado.
No cabe sino seguir remando en la exigencia liberadora integral de todos los pueblos de la Humanidad.  

jueves, 20 de febrero de 2020

TODO UN RETO DEL AMOR


Hay una máxima evangélica de no sólo amar al prójimo sino incluso al enemigo, al beligerante, al contrincante, pero también a quien se ve como extranjero, al que se percibe como extraño o incluso como una amenaza. 

José Ellacuría, un maestro de la paz y la serenidad interior, explica cómo asumir de forma natural esta máxima que no parece fácil llevarla a la práctica y que, sin embargo, es básica e ineludible para una convivencia humana plural y diversa, llena de contradicciones, y de excesivos enfrentamientos entre personas, familias y comunidades.  
Dice así:  “En el mar siempre habrá olas, de mayor o menor tamaño. Al llegar al litoral, la misma ola puede encontrar la roca o puede encontrar arena. ¡Qué diferencia! Contra la roca estalla en mil pedazos. Con la arena se encuentra suavemente. Incluso si la ola es muy potente, en la arena rompe sobre sí misma y pierde su fiereza. 
¿Necesitas explicación? Pues voy a dártela. Los que pretenden incordiarte y convertirte en enemigo van a estar siempre ahí. Pero la manera de encontrarte con ellos dependerá siempre de ti. Si eres roca el encuentro se manifestará estruendosamente y ambos quedaréis dañados. Si eres playa toda agresividad quedará neutralizada  y no percibirá la más mínima agresión. Un detalle, la roca y la arena, están hechas de la misma materia, solo cambia su aspecto exterior.” 
De hecho, el sol nace sobre buenas y malas personas, y cuando el agua cae de forma mimosa lo hace sobre personas justas e injustas… Según Mateo, en su evangelio 5, 38 y ss.,  Jesús decía en aquel entonces: “sabéis que está mandado: “ojo por ojo, diente por diente” Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia… Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu amigo y aborrecerás a tu enemigo”. Yo, en cambio, os digo: “Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen…” Y “si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario?” 

Hay, claramente, en este texto una invitación a la plenitud, a ser perfectos incluso en circunstancias muy adversas. ¡Todo un reto!         

martes, 4 de febrero de 2020

EDUCAR PARA LA PAZ Y LA CONVIVENCIA






         Tal como nos recuerda Federico Mayor Zaragoza, la Educación (y los educadores) deben situarse más allá de ideologías y creencias partidistas o religiosas. Lo primero y principal es el acceso a la Educación, en sus distintos niveles de aprendizaje. Pero, además, es fundamental educar para ser libres, educar para ser capaz de pensar por sí mismo, y educar en el respeto. Esa es la doble tarea humana, ambas esenciales, para garantizar la dignidad, y construir la paz y la convivencia.
         Tras afirmar que la educación es, como la justicia, la sanidad y la ciencia, tema supra-partido político, que se dirige a todos los ciudadanos, sin discriminación alguna, y que no puede concebirse desde ideología, creencia e identidad cultural alguna, dice mayor Zaragoza:
         “La educación para la paz es un campo específico pero forma parte del desafío educativo propio de una "aldea global" asimétrica, cuyas disparidades en lugar de reducirse se están ampliando. Millones de niños y jóvenes no acceden a los niveles mínimos de aprendizaje en muchos países del mundo. La educación para la paz debe incluir la educación para la democracia, la justicia, el desarme, los derechos humanos, la tolerancia, el respeto a la diversidad cultural, la preservación del ambiente, la prevención de los conflictos,  la reconciliación, la no violencia y la cultura de paz." ¿Para qué?  "Para hacer posible la transición histórica de la razón de la fuerza a la fuerza de la razón” (ver  el artículo que se titula “Cuestión esencial: la Educación, educadores”, publicado en eldiario.es, el día 3 de febrero del año en curso).
         ¿Cuál es el objetivo de la Educación? Ser responsables y libres. En la creación de la Universidad de Huelva, con vocación y relaciones abiertas a tres mundos –como ya dijera Juan Ramón Jiménez-, retomamos como objetivo el tradicional “sapere aude” (atrévete a saber), es el reto de orientar la propia vida, el reto de construir creativamente, pensando, forjando espacios de convivencia, de diálogo, de paz, de transformación solidaria. Ese sigue siendo nuestro objetivo.  
         Más allá de ideologías y creencias partidistas o religiosas, asumamos el reto de la esperanza, el reto del diálogo y la convivencia armónica. Es vital para la plenitud humana.


domingo, 19 de enero de 2020

SOBRE NUESTRO QUEHACER Y DESTINO

    
     Sobre quehacer (qué hacer) y destino, podemos afirmar que vivimos en un mundo imperfecto, y lleno de contradicciones y sucesos que nos desconciertan. No obstante, parece que se puede evolucionar a mejor, venciendo circunstancias adversas como dijera Ortega, y que incluso podemos mejorar personalmente y de forma colectiva, puesto que somos capaces de actuar frente a injusticias estructurales, frente a ciertas catástrofes y, sobre todo si, mediante el quehacer humano, tratamos de transformar y transformarnos positivamente.


          La Tierra, donde habitamos los animales humanos, es, casi seguro, uno más de los incontables mundos que, según indicios cada vez más difundidos,  poseen seres inteligentes. De hecho, en 2016, desde National Geographic se publicó un libro que lleva por título La vida no terrestre, con el interrogante: ¿Estamos solos en el universo? Pero…. ¿Hasta dónde llega el conocimiento de las personas que  habitamos la Tierra? ¿Qué es la vida? ¿Qué es lo sustantivo de la vida humana?


          En estas cuestiones quizás tengamos más interrogantes que respuestas. Por ejemplo: puesto que nuestro ser es psicofísico, cabe formularse la siguiente pregunta: ¿Hay una parte de nuestra realidad como personas –tradicionalmente conocida por el significante “alma”- cuyo destino no es morir?
          En un templo Wat, en las montañas del norte de Tailandia, según Michael Newton en su libro publicado en 2010: La vida entre vidas  (ver las conclusiones), un profesor budista le recordó una vez una verdad muy sencilla: «La vida —dijo— se nos ofrece como un medio de expresión de nuestro yo, dándonos sólo aquello que buscamos cuando escuchamos a nuestro corazón». Por lo que, si las más altas formas de expresión son los actos de bondad…, lo mejor es amar. 


          ¿Cuál es, pues, nuestro quehacer? ¿Cuál es nuestro destino? El quehacer más claro que se experimenta en el seno de una familia o comunidad es, sin duda, el amor, pero el destino es una realidad que nos trasciende.  Por nuestra parte, lo mejor es llevar a cabo un comportamiento sano y saludable. Hacer todo el bien que se pueda y esté en nuestras manos, o en nuestras potencialidades. 


         Vivir, desde dentro, el sentido de libertad e igualdad, de justicia y verdad, de amor y solidaridad es crucial, pues no se trata tan sólo de avanzar técnicamente sino científicamente, siendo conscientes de lo que, en definitiva, somos: pequeñas realidades sentientes e inteligentes en un universo que no deja de sorprendernos por su inmensidad y grandeza. Por eso, tal vez, ya distinguía Ortega entre civilización y cultura (entre el teléfono y la comunicación interpersonal).


          Conclusión:


          Optemos por irradiar equilibrio, amabilidad, comunicación y comprensión, a pesar de las limitaciones que condicionan nuestra vida diaria. Pues es esa vida la que, en estos momentos históricos, nos corresponde vivir en cuanto que personas de la Casa Común que es la Tierra, parte “micro” (microcosmos) del Universo.

martes, 14 de enero de 2020

"NACER DE NUEVO"


        La expresión "nacer de nuevo", vinculada al Jesús histórico y a la vida cristiana, podría tal vez actualizarse en estos tiempos, con el fin de avanzar hacia una praxis sociopolítica comunitaria. 
        Como transmite en su comentario dominical José Ellacuría, aunque el bautismo de Jesús fuera un hecho histórico, la manera de contarlo va más allá de una crónica de sucesos. Cada evangelista acentúa los aspectos que más le interesan para destacar la idea que va a desarrollar en su evangelio. Pero nosotros, respecto a cualquier enfoque, tenemos que ser muy conscientes de que sólo naciendo de nuevo, podremos desplegar todas nuestras posibilidades humanas.  
          En la vida social, política, económica, cultural o religiosa, no se trataría de seguir a ciegas a ninguna persona que se presente como líder; no se trata de aceptar consignas ni mandatos, ni doctrinas, ni ideologías, ni leyes sin más; ahora mismo necesitamos, más bien, entrar en la vivencia interior que nos invita al compromiso solidario.  
        Quienes utilizan el nombre de Dios o de unas siglas o de unas opciones determinadas para justificar sus actuaciones tienen que darse cuenta de lo importante que es lo que realmente conviene a la sociedad en aquello que tiene de específicamente humana. Trabajar al servicio de la plenitud humana de la ciudadanía y de toda la comunidad, implica “nacer de nuevo” desde el interior de uno mismo para poder irradiar esa energía y esa fuerza y esperanza. Previamente a transformar la realidad está el transformarse a sí mismo mirando el Bien Común y el Interés General (familiar, local, estatal o global). 
          En este momento histórico, tanto la ciudadanía en general como sus representantes y sus líderes, mujeres y hombres somos invitados –al modo de Nicodemo, si se quiere- a “nacer de nuevo”. 
          Nacer de nuevo, desde una toma de conciencia personal, puede implicar lo siguiente, teniendo en cuenta el contexto en el que vivimos actualmente:
  1. Ser, nosotros mismos honestos, respetuosos, y verdaderos.
  2. Sentirnos miembros de una gran familia en la que tan importante es nuestra libertad como el sentido de igualdad.
  3. Favorecer la convivencia y procurar que la salud sea un bien universal, para toda persona.
  4. Optar por la justicia distributiva y la solidaridad.
  5. Ser respetuoso y agradecido con la Naturaleza y la Madre Tierra, en la que se desarrolla nuestra vida.
  6. Considerar que la dignidad humana es prioritaria para toda persona, sin discriminación alguna, lo que implica cubrir necesidades básicas y necesidades de realización, y fomentar la cultura del trabajo como medio de realización de las personas.
  7. Promover viviendas dignas y asequibles para las personas jóvenes que optan por crear y formar una familia.
  8. Facilitar la escolarización y los estudios profesionales, así como el acceso a los estudios superiores y los grados universitarios, con el fin de elevar la exigencia de la inclusión social de la Educación, y su proyección social en la que la Técnica, la Ciencia y la Investigación estén al servicio de la Comunidad Humana.
  9. Desprenderse de sí mismo y estar atento a las necesidades ajenas.
  10. Admirar, desde nuestra pequeñez, desde nuestro sentir interior, la grandeza del Universo y cuanto nos trasciende
     
             “Nacer de nuevo” es un modo de renacer en el momento que nos toca vivir, siendo consciente de nuestra responsabilidad personal y colectiva.
           
     
    SE, 12/I/2020,
    José Mora Galiana
     
      
     
    APORTACIÓN DE JOSÉ ELLACURÍA,
    A MODO DE ANEXO  
1. Es una invitación al estilo de aquel jardinero que se sentó a la puerta de su cabaña y en la puerta del jardín de la vida invitaba a entrar a quien quisiera encontrarse con la belleza y con la paz. Su mirada, la del jardinero, no era suya, era la mirada desde el amor y desde una gran paz interior, que transmitía energía muy positiva y trascendente.

2. De nuestros amigos los budistas, tú conoces -me dice- esta frase: En un comienzo los árboles eran árboles, luego no eran árboles para, finalmente, volver a ser árboles. Es el "ver lo que no se ve", "escuchar lo que no se oye".... Sin experimentarlo, es difícil de explicar. 

José Ellacuría Beascoechea,
Bilbao, 14/I/2020