domingo, 3 de noviembre de 2019

PROPUESTA DE REFLEXIÓN ANTES DE LAS ELECCIONES


     Tal vez el "sirimiri" serrano me ha animado a escribir una propuesta de reflexión para que, mediante el grupo de Senatus Trianae, se pueda hacer pública con sentido político de actualidad.
     Paso, pues, a transcribir el texto cuya lectura facilito en este blog de "desarrolloliberador":
     "La Democracia, teóricamente, en cuanto ejercicio de la soberanía por el propio pueblo, podría ser directa o indirecta (como democracia representativa). En nuestras democracias occidentales, claro está, la soberanía se ejerce por representantes intermediarios. Es decir, nos movemos en un contexto de democracia representativa. Pero… ¿Ejerce el pueblo su soberanía? ¿Se tiende, en nuestro Estado social y democrático de Derecho, a mejorar efectivamente las condiciones de vida del pueblo?

                Egolatría se entiende como culto o amor excesivo de sí mismo. Es lo que se percibe y observa en los liderazgos actuales de los distintos partidos políticos.

                “Partitocracia”, como neologismo y expresión coloquial, viene recogida en Wikipedia como predominio excesivo de los partidos políticos en el sistema democrático. De hecho, se reseña lo siguiente: “La concepción del Estado democrático, tanto en su versión de democracia representativa, como de la directa, se asienta sobre una relación bilateral entre ciudadanos y Estado. Tal y como la conocemos hoy, la naturaleza de la democracia estriba en la apropiación por parte del pueblo del poder político y de allí surge la necesidad de nombrar representantes para que, proviniendo de y a nombre del pueblo le administren su original poder. Sin embargo, en la práctica histórica, esta relación bilateral pasa a adquirir crecientemente un carácter trilateral: ciudadano-partido político-Estado, de tal manera que el ejercicio de la soberanía popular ya solo es posible mediante la mediación de los partidos.”

                Conjugando democracia representativa, egolatría en los liderazgos, y predominio de los partidos políticos en el ejercicio del poder, la democracia (ya sea popular, liberal, conservadora y neoconservadora, socialdemócrata u otra, en su caso, de tendencia “orgánica” o “paramilitar”), la Democracia en mayúscula, se debilita por difuminarse la separación de poderes, porque el poder ejecutivo invade el poder legislativo, por constatarse enfrentamientos partidistas permanentes en el parlamento en vez de mejorar el marco legal, y por percibirse, a veces, interferencias ideológicas o partidistas en el sistema y ejercicio del poder judicial.

                En consecuencia, en vísperas electorales o en cualquier momento de nuestra vida diaria, si de verdad se quisiera mejorar y revitalizar la democracia, el paso previo debe ser escuchar atentamente a la sociedad civil y apostar por mejorar sus condiciones de vida, educando en la solidaridad, mirando el interés general, y haciendo posible y efectiva la participación del pueblo y el ejercicio real de su soberanía.

                La tarea no es nada fácil, frente a egolatrías desmesuradas, individualismo lacerante, y partidocracia ramplona, que condicionan el presente. Ni la opción anti-sistema ni la tendencia a una democracia orgánica de corte paramilitar o totalitarista van a mejorar la democracia. Importa, pues, como indica el Preámbulo de la Constitución Española de 1978 : “Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular”, lo que implica garantizar los derechos humanos, promover el progreso de la cultura y la economía al servicio de la vida digna de la sociedad en su conjunto, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de cooperación y solidaridad entre todos los pueblos de la Tierra. 

                El paradigma del Estado y la Federación o Confederación de Estados – propios de la Teoría Política- hay que entenderlos al servicio del pleno desarrollo integral de toda la Comunidad Humana."

domingo, 27 de octubre de 2019

NOTAS PARA EL DEBATE SOBRE LO QUE ESTÁ OCURRIENDO EN AMÉRICA LATINA

Desde Ecuador, llega un correo para este blog con unas notas de debate y reflexión en torno a lo que viene ocurriendo en Ámérica Latina. Dado su interés, paso a transcribirlo literalmente, indicando la autoría del profesor amigo:

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN AMÉRICA LATINA?



a) Desde 2002 se (re)inicia una serie de intentos de golpes de estado (llamados blandos) contra los procesos transformadores en América Latina, de gobiernos progresistas (2002 Venezuela, 2009 Honduras, 2010 y 2017 Ecuador, 2011 Paraguay, 2016 Brasil).
 
b) El actor de estos golpes de estado es la burguesía del capitalismo internacional, liderado por Estados Unidos. Es la reactualización de la doctrina Monroe (1823) contra el bolivarianismo (1815).
 
c) Las razones: 1) el control por los recursos naturales (petróleo, agua, oro, gas, etc); 2) la creciente influencia ideológica, política y económica de Rusia y China en la Región (Nicaragua con un posible canal, Venezuela, Brasil, etc.,) 3) la resurrección del socialismo en  proyectos políticos existosos (Ecuador de Correa, Venezuela); 4) la arquitetura institucional regional (Mercosur, Celac, Alba, Petrocaribe, etc)
 
d) El futuro: el capitalismo está volviendo a mostrar su verdadero rostro, el fascismo, ante la resistencia social a la enajenación mediática y de buena parte del sistema educativo y universitario. Ejemplo de ello es el paramilitarismo en Colombia con pretensiones de entrar en Venezuela para derrocar a Maduro; las bases militares de la OTAN en Colombia; las escuelas sin partido en Brasil y el fascismo político de Bolsonaro. Estas expresiones regionales de fascismo vienen importadas de Estados Unidos, que también lo está exportando a Europa (Vox en España, Liga Norte en Italia, etc.). La industria del rifle y del armamento están detrás buscando enemigos para rearmar a los amigos fascistas. Todo ello bendecido por las teologías de la prosperidad de las diferentes iglesias
 
e) El capitalismo, como sistema económico, está deslegitimado y haciendo aguas desde 2008. China supera a Estados Unidos como primera economía del mundo. El centro geopolítico se desplaza a Oriente, al Pacífico. La guerra expropiatoria imperial, que reactualiza permanentemente la apropiación por desposesión (apropiación originaria del capital) es el recurso que le queda al imperio estadounidense para pretender su hegemonía, tragarse a Rusia y China en el siglo XXI, si puede. América Latina es su patio trasero, su fuente de recursos y combustible. Disputará su control.
 
f) Los pueblos latinoamericanos han mostrado que el socialismo (en sus apenas primeros pasos) funciona en el continente más desigual del planeta. La conciencia revolucionaria (con todas su limitaciones) es tremenda cuando se apodera de los pueblos (el ejemplo más evidente es el pueblo revolucionario chavista, que resiste contra todo tipo de agresiones;
 
g) El futuro no está escrito. La lucha sigue. Veamos qué depara el futuro (nadie imaginaba que Chávez en 1999 iniciaría el siglo resucitando, el socialismo, el cristianismo de la liberación y el marxismo). Hay muchas autocríticas constructivas por aprender de la pasada década de transformaciones (una de ellas, urgente, es la profundizacción de la formación ideológica revolucionaria y la organización, también en el ejército, como en Venezuela)



h) El mes de octubre de 2019 ha sido testigo del hecho mayor de  insurgencia popular en Ecuador y Chile, especialmente. El empoderamento de estos pueblos contra los paquetazos neoliberales del Fondo Monetario Internacional ha sido histórico. Pareciera que la reacción convervadora de la pasada década está siendo desafiada nuevamente y con rapidez. Evo gana por cuarta vez las elecciones. En Argentina hoy es posible que Macri sea derrotado. Para que estos movimientos no queden en "algaradas" coyunturales es necesaria la conducción revolucionaria de esta fuerza popular. Ecuador y Chile nos han llenado de esperanza porque con Victor Jara resucitado por las grandes alamedas se ha hecho evidente que: !el pueblo unido jamás será vencido!

Autor: Antonio Salamanca
(desde Ecuador)

domingo, 13 de octubre de 2019

PRO UNIVERSAL DIGNIDAD DE TODA PERSONA HUMANA


          En España, La Constitución consensuada de finales de 1978 fue posible porque hubo algunas ideas comunes en las que se estaba de acuerdo. Esas ideas eran, como ya lo expresara Gregorio Peces-Barba (en su artículo “Sobre el consenso y otros temas”, en 1994): “los valores superiores, los derechos fundamentales, y los principios de organización de los poderes”.

         Los valores superiores propugnados por la Constitución Española son: la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político (ver art. 1, 1). A la dignidad humana va unida la capacidad de elegir. Quienes quieran controlar y decidir anulando a la persona y su propia dignidad o incluso la capacidad de las personas para dialogar y comunicarse, sean religiones o iglesias, ideologías partidistas y partidos totalitarios o comunidades y sociedades cerradas, son adversarios de la dignidad humana. Por ello, la Justicia, y su sentido de equidad, no pueden sino derivar de la dignidad de la persona concreta, de la comunidad o sociedad abierta a la participación ciudadana, es decir, de la legitimación humana y contractual del poder y del propio Estado Social y Democrático de Derecho con su ordenamiento jurídico constitucional, siempre mejorable en aras de la realización de las personas y de las comunidades que viven el bienestar en sociedad gracias a una vida digna en común, así como en aras de la colaboración en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

         En cuanto a Derechos y Deberes fundamentales, el art. 10, 1 establece: La dignidad de la persona, los derechos inviolables inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la Ley y a los derechos de los demás son fundamentos del orden político y de la paz social. Ahora bien, ese Título Primero de la Constitución tiene un Capítulo Primero que se titula “De los españoles y los extranjeros” y, en el Capítulo II: Derechos y libertades”, el art. 14 dice: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.” Pero ¿cómo restringir ese derecho sólo a personas de nacionalidad española cuando en el art. 10, 2 de la Constitución se afirma lo que a continuación se transcribe? Art. 10, 2: “Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España”.

         ¿Cuál es, pues, el problema? Pues que la dignidad humana debe garantizarse no sólo como idea sino como derecho de toda persona, nacional o extranjera.

         No basta con la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (de finales de marzo de 2010) ¿Por qué? Porque es demasiado declarativa y poco vinculante, cómo debería esperarse de una Carta de Derechos que se proclaman como “fundamentales”.

         En efecto, en el Preámbulo se dice: “Consciente de su patrimonio espiritual y moral, la Unión está fundada sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad, y se basa en los principios de la Democracia y el Estado de Derecho. Al instituir la ciudadanía de la Unión y crear un espacio de libertad, seguridad y justicia, sitúa a la persona en el centro de su actuación”. Ahora bien, ¿cómo se concreta esta declaración en la praxis?

         Los pueblos de Europa, al crear entre sí una unión que se quería cada vez más estrecha, decidieron compartir un porvenir pacífico basado en valores comunes, pero si eso ya está siendo difícil entre ellos, al Noroeste y al Este, sobre todo, pero también al Sur, en el Mediterráneo, ¿en que se queda la mano tendida y la corresponsabilidad respecto de la Comunidad Humana? La palma de la mano de la Justicia, o la asistencia jurídica (arts. 47 al 50), con sus dedos de dignidad (arts. 1 al 5), libertad y seguridad (arts. 6 al 19), igualdad y no discriminación (arts. 20 al 26), solidaridad (arts. 27 al 38), ciudadanía y derecho a una buena administración (arts. 39 al 46) parecen reservados a los que ya son parte de la ciudadanía europea y a quienes su propia Constitución contemple tales derechos como  fundamentales y que, en consecuencia, se deban garantizar por Ley.

         Estamos, pues, ante un horizonte hacia el que caminar pero ante un imperativo ético para llevar a la vida cotidiana, y a la praxis política, administrativa y jurídica la necesidad de garantizar la dignidad humana de toda persona.

         Tal vez pueda afirmarse que estamos todavía en esa andadura de más de setenta años,  desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, del 10 de diciembre de 1948, y sus considerandos, puesto que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca, y de los derechos iguales e inalienables, de toda persona de la familia humana.

         Basta con releer los siete primeros artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sobre libertad e igual dignidad; sobre no discriminación; sobre el derecho a la vida;… sobre el reconocimiento de la propia personalidad; y sobre la igualdad ante la Ley; o leer también el artículo trece, donde se proclama el derecho a circular libremente, para constatar la lejanía del horizonte. ¿Cómo garantizar lo que es esencial para la familia de la Comunidad Humana?

         Es inaplazable un pacto mundial sobre la dignidad de toda persona humana, sin discriminación alguna.

jueves, 10 de octubre de 2019

SISTEMAS AÉREOS NO TRIPULADOS Y MISIONES HUMANITARIAS


          Mirando el objetivo de respetar la dignidad humana de toda persona, ¿Qué podrían garantizar las llamadas Nuevas Tecnologías, y los UAS concretamente, con el fin de salvar vidas en la denominada “necrofrontera” del Mediterráneo, y también en Centroamérica o en otros lugares? ¿Tan difícil sería transmitir información urgente sobre situaciones de emergencia, con el fin de evitar la indefensión o la muerte de tantas y tantas vidas humanas?

         En los vehículos aéreos no tripulados trabajan todo tipo de ingenieros, desde ingenieros aeronáuticos, industriales, electrónicos, de telecomunicaciones, automáticos…; son un tipo de vehículo en el que trabajan equipos multidisciplinares. Y la Tesis de Jesús Sánchez plantea que un equipo de varios UAVs puede realizar misiones de salvamento o rescate en aquellos lugares donde ha ocurrido una catástrofe natural, un accidente u otra situación similar y que requiere de un equipo de salvamento.

         Salvar vidas humanas, es sin duda, una forma de anteponer la dignidad de la persona humana a cualquier tipo de intereses más materialistas o de dominio y poder ya sea político o económico. A la pregunta de cómo garantizar aquello que es importante y esencial para una mejor convivencia de personas y comunidades, consultado el propio Jesús Sánchez, me responde lo siguiente:

         “La ciencia y la tecnología, desde mi punto de vista, han intentado siempre:

  • Entender mejor el mundo que nos rodea, es decir, a todos los sistemas naturales
  • Responder a preguntas que han inquietado al hombre
  • Construir herramientas que ayuden en las tareas propias de los dos puntos anteriores

          Los sistemas aéreos no tripulados (UAS), los cuales, en su mayor parte, se componen de uno o varios vehículos aéreos no tripulados (UAV) son una herramienta de un enorme potencial. Actualmente, estas herramientas (los UAVs) se encuentran en desarrollo continuo en diferentes escenarios, de los cuales son ejemplos:


         Los ejemplos anteriores podrían considerarse usos de los UAVs para garantizar la seguridad de las personas. Muchos de ellos son proyectos de investigación en los que se demuestra la viabilidad del uso de UAVs para misiones específicas. Otras son empresas que ofrecen sus servicios en forma de UAVs para rescate/transporte, las cuales pueden ser contratadas para tal propósito.

         Los UAVs (como otras muchas tecnologías) tienen varios ámbitos de aplicación. El ámbito importante de los UAVs, el que promueve la seguridad de las personas, depende de los gobiernos y las instituciones públicas. Ellos son los que pueden dirigir inversiones, tanto para el desarrollo y la adopción de esta tecnología, como para el bien de las personas.

         El otro ámbito, que en el caso de los UAVs es el del ocio, en el que cualquier persona puede comprar un UAV para disfrutar de construirlo, hacerlo volar, hacer fotos desde el aire, entre otros, está claramente dominado por la economía.

         Concluyendo, de los gobiernos e instituciones depende que prospere el uso de los UAVs para el bien de las personas, y que esta tecnología no se convierta solo en un juguete.”

         Hay, pues, todo un filón en el mundo de la ingeniería, para poder defender y potenciar valores superiores y derechos que nos parecen fundamentales si partimos de la idea básica de la dignidad humana de toda persona.

sábado, 5 de octubre de 2019

¿CÓMO GARANTIZAR LA PRÁCTICA DE LOS VALORES CONSTITUCIONALES Y LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA UNION EUROPEA?

    En el mundo de la Nuevas Tecnologías, hay jóvenes científicos que, desde "Teleco", en esta última década, se preguntan sobre cómo garantizar que los sistemas aéreos no tripulados (UAS) o más concretamente un vehículo aéreo no tripulado (UAV) pueda cumplir con su misión asignada, bien sea en un determinado escenario, bien sea proporcionando servicios de comunicación inalámbrica. Valga como referencia la Tesis Doctoral de Jesús Sánchez García Mission-based mobility models for UAV networks, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería, Universidad de Sevilla, 2019.
     En España, desde la década de los 80, nos ha preocupado y nos ha ocupado en el quehacer docente, en Filosofía del Derecho al menos, cómo garantizar la práctica de los valores consagrados en el ordenamiento jurídico del Estado Social y Democrático de Derecho que, según la Constitución de finales de diciembre de 1978, son: la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Sirva de referencia el libro de Gregorio Peces Barba: Diez lecciones sobre Ética, Poder y Derecho, Dykinson, S.L., Madrid , 2010
     En el conjunto de la Unión Europea (UE), desde finales de marzo de 2010, con la publicación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, nos viene inquietando cómo garantizar de hecho: 1) la dignidad humana (teóricamente inviolable); 2) el derecho a la libertad y a la seguridad; 3) la igualdad de todas las personas ante la Ley y la no discriminación; 4) la solidaridad, la protección de la salud y los servicios sociales, y la protección del medio ambiente; 5) el valor efectivo de la ciudadanía y el derecho a una buena administración; y 6) el valor de la Justicia y los principios de legalidad.
     Respecto de los Derechos Humanos de la Declaración Universal de Naciones Unidas del 10 de diciembre de 1948, en el Mundo Global,  siguen sin garantizarse los siete primeros artículos, al igual que los artículos 13 y 14 sobre el derecho de movilidad de toda persona y el derecho de asilo, en su caso.
      ¿Cómo garantizar aquello que es importante para una mejor convivencia de las personas  humanas, sus comunidades y la Comunidad del Mundo Global sin que predomine o se imponga la esfera de la Economía?
     Esa es la cuestión que debe plantearse a las puertas de la tercera década del siglo XXI.
    
     El concepto eje, en la Historia de la Humanidad, si se busca un desarrollo en plenitud, el fundamento de la cultura política y jurídica o, como dijera Peces Barba, la raíz tanto de los valores, los principios y los derechos, como de los procedimientos iguales para todos, es la dignidad de toda persona humana. Es también esa raíz la que debe tenerse muy presente en las realidades y avances tecnológicos y científicos si se quiere que la realidad compleja y dinámica de nuestro mundo, la realidad histórica, avance en transformaciones positivas de interculturalidad, liberación y solidaridad global.


     En consecuencia, es la dignidad humana de toda persona la que debe garantizarse en todo momento, y en todo ordenamiento jurídico.

    
    


viernes, 30 de agosto de 2019

ANTE LA SITUACIÓN SOCIOPOLÍTICA EN ESPAÑA


                De mayor a menor:

  1. A día de hoy, en la Comunidad Humana, nos encontramos en un escenario de potencias globales y regionales en permanente tensión y fricción. Ejemplo: la última reunión del denominado G7, y la guerra comercial entre EEUU y China; o el caballo de batalla (el petróleo) entre Rusia y China frente a los EEUU, en el territorio de Venezuela…
  2. Hace poco, Francia  amenazó con bloquear el pacto con MERCOSUR por los incendios en Brasil, pero en Gran Canaria, desde el sábado 17 de agosto, se ha sufrido un devastador incendio que, en cifras oficiales, ha producido una superficie quemada de 10.000 hectáreas…
  3. En el Mediterráneo, la cuestión migratoria no es tratada en coherencia con el art. 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos sobre libre circulación de las personas. Y, además, se incrementan las tensiones entre Turquía  y la debilitada UE, por motivos de exploración de nuevas reservas de hidrocarburos en torno a la isla de Chipre y por cuestiones geoestratégicas y de Derecho Internacional… 
                    Ante estas y otras muchas realidades de ruptura de la solidaridad humana, en Oriente y en Occidente, en el Norte y en el Sur de nuestro Planeta Tierra (también afectada por un grave cambio climático), que no parece ser la Casa Común deseada, se nos plantea la exigencia ética de abordar cuanto acontece en un ámbito determinado con el fin de explorar posibilidades de transformación más satisfactoria para la convivencia humana.
                    Así, pues, metodológicamente conviene establecer y desarrollar cuatro puntos de orientación e indagación: 1. Un punto de partida o “núcleo a priori”; 2. Un sistema de hipótesis para enlazar el punto de partida con los hechos observables; 3. La zona de investigación por “inducciones”; y 4. La vasta periferia de análisis empírico.
                    1.- ¿Cuál puede ser el punto de partida?
                    Siendo conscientes de la inter-relación existente entre la Naturaleza o el Medio en el que vivimos, las personas humanas, y la Sociedad, Comunidad o Comunidades de distintas características, me atrevería a afirmar que el punto de partida es un “núcleo a priori” a modo de base vital-reflexiva que nos hace sentir que la realidad y sus distintas realidades son, en general, complejas, dinámicas y abiertas, y que la realidad humana y las propias acciones se materializan, al fin y al cabo, en lo que denominamos la realidad histórica.
                    2.- El sistema de hipótesis que enlaza el punto de partida con los hechos o los datos observables es la estructura dinámica de la realidad histórica y su devenir. La hipótesis, ante realidades estructuralmente injustas, es poder cambiar a mejor por medio de la “praxis” transformadora.
                    3.- Se impone, pues, acotar la zona de “inducciones” para establecer un análisis no sólo global sino local, no sólo central sino periférico, no sólo estatal sino fronterizo…, para ver cuáles son las fuerzas efectivas que intervienen en los procesos históricos, en una determinada zona.
                    No basta referirse tan sólo a lo económico, lo institucional y lo ideológico, ya que con independencia del sentido de libertad o de liberación que se tenga, hay toda una serie de fuerzas que inciden poderosamente en la marcha de la Historia: a) Las fuerzas estrictamente naturales (recursos materiales y naturales); b) La vida, o las fuerzas biológicas (los instintos, la salud y la enfermedad, la demografía, los recursos vitales…, la propia subsistencia…); c) Las fuerzas psíquicas (sentimientos, talento, ambiciones, capacidad persuasiva, voluntad y liderazgo); 4) Las fuerzas sociales (estratificación social, grupos de presión, usos y costumbres, ocupaciones y trabajos, prejuicios, modas…, medios de comunicación, y fuerzas productivas y económicas, sobre todo); 5) Fuerzas culturales, religiosas e ideológicas (y los distintos quehaceres: político, jurídico, normativo, científico, literario, educativo, técnico, informático, artístico…); 6) Las fuerzas propiamente políticas (de quienes gobiernan y hacen cumplir el conjunto normativo establecido); y 7) Las fuerzas estrictamente personales que, individualmente o en grupos, por medio de las distintas opciones que se toman,  intervienen en el curso de la historia y en la orientación y sentido de la misma.
                    ¿No valdría este análisis de fuerzas que inciden en la realidad histórica para poder optar ante la situación actual de España? ¿No podrían mejorarse, desde la praxis política, lo estructuralmente injusto en las realidades de fronteras, ya sea en Gibraltar, en Ceuta o en Melilla?
                    Probablemente sí. No obstante, como vivimos en un mundo global dominado por unos determinados predominios neoliberales a ultranza, o en una Casa Común estructuralmente poco solidaria, cuando no estructuralmente injusta, con zonas donde persiste el totalitarismo, hay que incorporar un paso más en toda ciencia que se quiera aproximar a la realidad, estructuralmente compleja, dinámica y abierta.
                    4.- La vasta periferia, y la exigencia de la ciencia empírica. Los puestos fronterizos son parte del Mediterráneo. España no está sola ni en Europa ni en el Mundo. Europa ni está unida ni va de los Urales al Atlántico…, Venezuela es objeto de ambiciones naturales, materiales, económicas y políticas por parte de sus comunidades, de su propia sociedad y sus distintas opciones, pero también y sobre todo por parte de grandes potencias como EEUU, China y Rusia…
                    Esa es la realidad histórica, que podría ser de otro modo desde una praxis política distinta, transformadora, solidaria, al servicio del Bien Común. ¿Podría producirse un cambio en España en su sentido histórico? ¿Cabe hacer realidad efectiva el Estado Social y democrático de Derecho que propugna en su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político? ¿Se interpretan realmente los derechos fundamentales de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos?
                    Termino recordando, en estos momentos que, tal como se indica en el art. 9, 2 de la Constitución Española: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo [mejor, de las personas] y de los grupos en     que se integran sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”
                    Sabemos, además y termino, cuáles son los valores comunes que deberían presidir la mano de la Justicia Europea: dignidad, libertad, igualdad, solidaridad y ciudadanía ¿Acaso es esa nuestra realidad histórica actual?

jueves, 15 de agosto de 2019

SACUDIDAS DE LA MUERTE, FORTALEZA Y ESPERANZA

          Las personas asociadas a IESMALA (asociación-instituto de estudios sociales para el Mediterráneo, África y Latinoamérica) estamos siempre en vilo, por violación de derechos humanos bien sea en temas fronterizos, bien sea respecto a la realidad migratoria y la indecente política europea que condena en más y más casos al naufragio, cuando lo que buscan quienes emigran es alcanzar una vida mejor.
          Esa amenaza de muerte hacia personas migrantes es tal vez lo que incitaba a Javier Cercas hace dos días a preguntarse lo siguiente: ¿Nos hemos vuelto todos locos?
          ¿Acaso no existe fortaleza suficiente en el Derecho y en la Unión Europea (UE)  para resolver los problemas de las migraciones y garantizar una cooperación solidaria en el codesarrollo humano? ¿Acaso quienes alardean de tradiciones de fe no tienen esperanza en la realidad humana, venga de donde venga o vaya donde vaya?
          Ante realidades sangrantes de personas desdichadas, niños y niñas, o personas necesitadas y enfermas, lo primero y principal -con independencia de que se persiga efectivamente a las mafias y a los traficantes de seres humanos- es, sin duda, cubrir las necesidades más básicas, desde la acogida y la comida hasta la salud, el hábitat, la co-educación, y el trabajo, en su caso. Después está el imperativo económico, social y político "para que la UE fije de una vez por todas una política decente, compartida y eficaz en este asunto trascendental".
         Esa era la visión compartida por el presidente de la Asociación IESMALA, que ha fallecido esta madrugada del día 15 de agosto. Karl, nuestro presidente, se ha ido en muy poco tiempo, pero nos deja su huella, su inquietud, su estímulo, su esperanza en un mundo mejor para todos, aquí y ahora. Frente a la realidad de la muerte, nos sigue transmitiendo fortaleza -como la que él tuvo- y esperanza, a pesar de las realidades adversas.
          A Karl, de seguro le hubiera gustado leer también -como a mí- el artículo del analista Boaventura De Sousa Santos: "¿Y ahora qué, España? La caída del muro de Berlín significó sin duda el fin del socialismo de tipo soviético, pero muy pronto se fue debilitando la socialdemocracia y el capitalismo pasó a regular la democracia y a ponerle cortapisas a la intervención social del Estado. ¿En qué queda ahora el Estado Social y Democrático de Derecho? Eso es lo que hay que defender, con fortaleza y esperanza. Ese es, tal vez, el mensaje que con su fallecimiento nos transmite Karl para nuestra vida cotidiana: fortaleza, compromiso social y esperanza.