lunes, 31 de enero de 2011

CAMBIO DE RUMBO EN TÚNEZ Y EGIPTO

Estamos asistiendo, en Túnez y Egipto, a acontecimientos que nos indican un cambio de alcance universal como ya ocurririera en las manifestaciones de Mayo de 1968, y en la caída del muro de Berlín de 1989. Ahora, la juventud formada, la juventud consciente, pierde el miedo a la libertad e intenta transitar hacia el horizonte de los derechos humanos, sacudiendo tiranías y opresiones establecidas y consentidas por los poderosos Estados de Occidente. China, capitalista pero no liberal ni socialdemócrata, sino totalitaria, censura incluso la palabra "Egipto" en internet. En Marruecos se teme a la ola expansiva... ¿Pero quien puede parar estos nuevos impulsos de juventud?
Decía Leonardo Boff, allá por abril del 2008, que las propuestas del G-20 mantienen la acumulación del capital como el motor principal del funcionamiento de la economía y el mercado libre como el lugar de donde se reproduce. Esto sencillamente es más de lo mismo. No ataca las causas que han llevado a la crisis. La crisis económico-financiera es vista fuera del contexto global de crisis: social, alimentaria, energética, climática y ecológica. Todas estas crisis son consideradas externalidades, es decir, factores que no entran en la contabilidad del capital, como son el desplazamiento de millones de personas del campo a las ciudades, la deforestación, la contaminación del suelo, del mar y del aire. Estos factores sólo se toman en consideración cuando se revelan impedimento para las ganancias del capital.
Mis alumnos "pre-parados", con mucho temor a no poder trabajar de forma reglada entre sus 25 y 35 años, están un tanto decepcionados y faltos de esperanza. Creen más en un posible conflicto de civilizaciones, siguiendo los razonamientos estratégicos de Huntington, desde la carrera armamentística, que en la necesidad de una Ética Mundial como propone Hans Küng, Doctor Honoris Causa por la UNED.
Pero, como decía Boff, no es posible evitar la cuestión ética: ¿se trata de una solución que contempla a la humanidad como un todo y que garantiza la vitalidad del planeta Tierra o simplemente se trata de salvar el sistema del capital para beneficiar a los que acumulan? ¿Será una nueva jugada del sistema? ¿Se trata de una crisis en el sistema o de una crisis del sistema?
Efectivamente, todo indica que se trata de una crisis del sistema. Las dos externalidades mayores —la social y la ambiental— no ocupan un lugar central, pero son tan graves que ponen en jaque las soluciones contempladas, sostenibles solamente a corto y medio plazo. Después volverá la crisis... pero ahora estamos contemplando una sacudida social y política sin precedentes.
Lo que de momento se pone en juego son los derechos humanos. Las personas formadas, los jóvenes, mujeres y hombres, no podrán ya renunciar a sus derechos en defensa de la dignidad como humanos. También aquí, en Europa y en España, saltarán los jóvenes cuando se les apriete demasiado y se les haga deambular sin cobertura social, explotándoles con contratos basura, y en precario desde los 25 hasta los 35 o más.
Si los derechos humanos tienen que traducirse en derechos fundamentales, en un marco constitucional, eso tiene que ser asumido globalmente por liberales y por socialdemócratas, por comunistas y por capitalistas, por religiosos y por laicos, sin distinción de sexo o condición. Ese es el problema que, con la variable propia del Magreb, se plantea de nuevo ante nosotros, a orillas del "Mare Nostrum", cuna de grandes civilizaciones, donde ya cayeron en el tiempo los totalitarismos y los absolutismos del poder político, militar y religioso.
Magis ratio quam vis, decían los renacentistas. Más razón (o más cultura) y menos fuerza (o menos armas). Por ahí apunta de nuevo el futuro horizonte.

Reinvirtamos los despilfarros de gasto en masa gris, en salud, en educación y en bienestar para todos, aunque tengamos que asumir, en los países más ricos, un cierto decrecimiento cuantitativo (que no cualitativo). Pues, desde esa nueva perspectiva, será mucho más fácil, contemplar derechos emergentes en el marco de la Carta de la Tierra, que defiende el propio Leonardo Boff.
Hay que estar bien atentos a los signos de los tiempos que se manifiestan ahora entre la juventud populosa y pujante de Túnez y de Egipto, apoyada por líderes y premios nobel de la paz. Quizás estemos asistiendo a un cambio de rumbo mundial.


José Mora Galiana

lunes, 24 de enero de 2011

DIALOGANDO CON JAVIER SOLANA

Desde los tiempos de Ministro de Cultura, allá por el curso político 82/83, le tengo un respeto a Javier Solana como profesor -de gran sensibilidad pedagógica-, como político -de raíces históricas, familiares...- y como diplomático internacional. Quizás por eso me he visto impulsado a leer atentamente su entrevista de este lunes en Cinco Días, y a tratar de reflexionar y dialogar con él sobre la realidad cambiante de nuestro momento histórico.
Javier Solana, aunque a sus 68 años no está satisfecho de todo lo que ha hecho -lo que ya muestra un alto grado de realismo e inteligencia-, cree que todavía puede realizarse en cuanto que persona y aportar a los demás sus conocimientos y experiencia como Presidente del Centro de Economía y Geopolítica Global ESADE. Su energía de juventud, energía moral y vital, sigue un proceso de adaptación a las circunstancias históricas y biológicas. Pues no es fácil ser un ciudadano comprometido, y a la vez responsable y libre.
Algunas de las frases que nos transmite vienen a decir lo siguiente:
1) Andamos por el mundo sin tener una idea de por dónde va. No tenemos un mundo fácil ya que, además de estar inmersos en una crisis económica, todo lo que está sucediendo no se había producido antes. Ejemplo: los países llamados emergentes están haciendo que cambien las cosas, aunque algunos son "reemergentes", como el caso de China, que siempre ha sido una potencia, salvo durante siglo y medio que no lo fue.
2) Es necesario un mayor esfuerzo por conocer mejor por donde puede evolucionar el mundo. Ejemplo: el mundo empresarial no puede tener el objetivo de competir en un mundo pequeño, sino en un mundo global. En la actualidad, nadie, ni las personas ni los países resuelven los problemas en solitario sin la ayuda y cooperación de otros. Por tanto, se debe actuar de manera más inteligente.
3) Ayer luchábamos contra la falta de libertades. Hoy tenemos que reflexionar sobre el mundo del mañana, un mundo más multipolar, multilateral, y global. Hace falta una institución de gobernanza internacional, mundial. Pero no podemos seguir afincados en el Estado-Nación si queremos conseguir la gobernabilidad mundial. El mundo ha cambiado y seguirá cambiando. Hay que realizar un gran esfuerzo de adaptación a esa realidad dinámica y cambiante.
4) El proceso de adaptación va a ser un proceso permanente. La clase empresarial tiene que adaptarse a la nueva realidad para ganar en competitividad. Pero también las fuerzas del trabajo y la materia gris (digo yo). En Europa, un país de tamaño parecido a España y cuya economía va bien es Polonia. En cuanto al mundo global es interesante la transferencia hacia la zona del Pacífico. Ahí, hay que competir también en materia gris. Necesitamos tener gente preparada y primarla. La investigación tiene que tener un mayor reconocimiento social pues, al final, "será el descubrimiento tecnológico o científico lo que nos haga avanzar". La materia gris es la materia prima más importante. Hay que invertir en materia gris.
5) La cooperación entre lo público y lo privado es fundamental en todos los ámbitos, desde la lucha contra la pobreza a los grandes temas, como el cambio climático, la energía o los recursos naturales. Hace falta un mayor y mejor liderazgo político para que los problemas se resuelvan y las realidades se gestionen mejor.
¿Qué pensar de las guerras?
Las guerras, ahora, tienen un carácter diferente a las de la Iª y IIª Guerra Mundial. Pero ahí queda la mancha negra de Los Balcanes y el enquistado conflicto del Oriente Medio. Son situaciones que duran más de 30 años... No hablemos de las guerras del desierto -añadiría yo- y de la estrategia del "choque de civilizaciones" en vez de favorecer entendimiento y diálogo...
¿Para cuándo la reinversión de las guerras -por el dominio de las fuentes de energía- en inversiones de materia gris, educación, salud, seguridad y bienestar social? ¿Por qué se ocultan incluso los conflictos, a veces reiterados y anuales, en países de población negroafricana ricos en energía y en materias primas?
Si en un futuro próximo seremos menos -caso de que decrezca la población (cosa que todavía no ocurre en poblaciones emergentes)-; y si la riqueza también será menor en términos relativos...(sobre todo en los países históricamente más ricos) ¿en qué van a consistir los nuevos procesos de "readaptación"?
Parece claro que las realidades de las grandes civilizaciones y sus poblaciones tendrán que ir reequilibrándose en China, en India y en Japón; en África Negra, y en América latina; en la Civilización Islámica y en la Civilización Occidental -de Norteamérica, Europa y Australia-. Pero es evidente que cualquier perspectiva o visión etnocentrista supondrá un alto grado de miopía en el horizonte del mañana. Es más, no sólo tendrá que haber "reequilibrios" sino también una mayor nivelación social si de verdad se quiere ir acabando con los conflictos de civilizaciones y los conflictos internos de las distintas poblaciones, países y Estados.
Aunque, como Javier Solana, no esté uno satisfecho de todo lo realizado, merece la pena seguir trabajando por un Mundo más justo, más libre, y más solidario.
Más allá del crecimiento económico hay que seguir avanzando en crecimiento humano, aunque ello implique un relativo decrecimiento de los países más ricos. En la Comunidad Humana es importante el concurso de toda persona y de todos los pueblos.
José Mora Galiana

domingo, 2 de enero de 2011

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

León Lasa, letrado y escritor, invita a mirar hacia 2016, en su artículo de este lunes en el Diario de Sevilla. Empieza con una referencia bíblica: la de las vacas gordas y las vacas flacas en tiempos de José en Egipto. Habla después de la solidaridad generacional y trae al recuerdo un buen hacer de los "indios iroqueses" que, al parecer, tomaban las decisiones teniendo en cuenta el impacto que podrían producir en las siguientes siete generaciones. Finalmente, señala el desengaño del progreso al constatar la interinidad y la precariedad laboral, fruto en buena parte del "hispercapitalismo" y del "hiperindividualismo.
¿Qué hacer?
Con esta pregunta, como si fuera un joven profesional de treinta años, he ido entrevistándome con compañeros o amigos (A, B, C, y D) de mi generación del 68.
A) me habla de cooperación internacional en América Latina y África -sobre todo en el Mediterráneo y en el África Negra Occidental-. Me recuerda la tesis de la novela de Saramago: La balsa de piedra: la península Ibérica (España y Portugal) desgajándose de Europa y navegando hacia el encuentro de las dos orillas -al Oeste y al Sur, Sur Oeste-. Me sugiere, sin desgajarse de Europa, la necesidad de potenciar los programas INTERREG IIIB, del espacio Atlántico. Objetivos: Desarrollo humano, desarrollo local, intercambios, movilidad de la juventud, fomento de la iniciativa de base o profesional y fortalecimiento de la sociedad civil emprendedora. De hecho, los movimientos migratorios son exponente de esta necesidad. También la emigración de nuestra gente joven, aquí desocupada, "pre-parada" o en situación laboral no satisfactoria ni creativa emprende esta aventura.
B) mira las cosas desde una cierta atalaya, como diseñando el planeamiento de un territorio. Tiene la experiencia del luchador, del profesional, del ejecutivo y del responsable solidario o mancomunado de varias sociedades, incluida la familiar o patrimonial. Busca los puntos y los ejes seguros, pero no descarta ninguna posibilidad dentro del globo terráqueo, siempre que sea objetivamente viable. Aguanta bien el tirón de la crisis, y presiente que, a principios de 2012, empezaran a normalizarse las cosas. La producción China no es de calidad, dice. El África Negra tiene demasiada corrupción interna (entre sus elites) y externa (siguiendo los hábitos del colonialismo y neocolonialismo). Berlín-París es un eje a tener en cuenta, en Europa. Entiende al Estado como un cuarto socio de su empresa. Es lógico, dice, pagar el 25% en impuestos si ello produce buenas redes de comunicación y servicios públicos pero no todos los pueblos tienen por qué tener aeropuerto, tren de alta velocidad o metro, eso es imposible, no es viable. No se puede vivir por encima de las posibilidades reales.
C) es más del centro centro liberal conservador: Estado mínimo y economía privada o liberal a 3/3 (como en las herencias); un tercio de libre disposición en liquidez; el otro tercio a medio y más largo plazo: plazo fijo, inversiones en entidades del IBEX (pero teniendo en cuenta que España ha perdido peso entre la elite bursátil y que, entre los países de la vieja Europa, Reino Unido y Suiza son los mejor situados en relación a EEUU); plan de pensiones, y seguros; y el otro tercio, en patrimonio (inmuebles y muebles, tierras rústicas o solares urbanos).
D) juega la doble baraja de lo público y lo privado, de lo funcionarial y lo empresarial, dice de la fórmula económica anterior que depende. Prefiere el día a día y el estar atento a los cambios que se producen. Curiosamente no es amigo de muchos papeles pero sí de garantizar lo conseguido. Entiende que un volumen de ingresos inferior a 100.000€/año no puede considerarse actividad emprendedora ni menos todavía empresarial, con lo que las zonas rurales de montaña quedan prácticamente descolgadas del sistema mercantil. ¿Dónde la cohesión y la solidaridad territorial? En la reserva. Lo principal serían las grandes urbes. La euforia liberal conservadora se centra en las urbes - aunque se tema en ellas a la inseguridad y a la falta de cohesión social -.
Un quinto amigo, sociólogo y observador, desea un año 2011 con menos paro (ahora en el 20% o algo más de la población activa). Todas estas personas de mi generación hemos tenido nuestras opciones y hemos hecho nuestra vida con más o menos ingresos, unos más y otros menos, sin que se cerraran del todo las puertas. Para los que han tenido más dificultades o menos posibilidades el Estado de Bienestar (Estado Social y Democrático de Derecho) les otorga un mínimo. Y para una parte reducida su pobreza, aunque grave, es relativa, porque siempre hay la posibilidad de acceso a algún tipo de ayuda o, al menos, a la salud pública..., que los situados son capaces de privatizar porque dicen que es muy cara y está mal gestionada.
¿Qué hacer? La juventud tiene la palabra. Ellos son parte afectada, que va a tener que afrontar el futuro inmediato. Pero quizás deban tener en cuenta cómo la experiencia de los mayores y su pragmatismo no los ha hecho demasiado solidarios, a pesar de sus ideales y sueños del 68. Hoy, como dice León Lasa, 1/3 de la ciudadanía española entre 25 y 59 años se declara afectada por la precariedad laboral y social, y ha estado en paro durante más de un año...
¿Qué hacer en estos cinco años que nos quedan de vacas flacas? Generar actividad y empleo; trabajo, salud, educación, creatividad y realización personal y social, a pesar de las circunstancias adversas. Pero hay una cuestión básica: el cambio de mentalidad desde dentro. De seguir siendo tan individualistas será imposible salir de la situación actual de grandes brechas sociales.
Quizás sea muy bueno actualizar, en tiempos de escasez, la formula de los 5/5 y entrenarse en su ejercicio durante los próximos cinco años para actuar austeramente cuando vuelvan, si vuelven, las vacas gordas: 1/5 de libre disposición corriente y diaria; 1/5 de reserva intocable; 1/5 de impuestos, tasas, comunidad y otros servicios públicos; 1/5 inversiones rentables a medio y largo plazo (ejemplo: ¿energías renovables? ¿teleco?...); 1/5 en bienes rústicos, urbanos y culturales. Pero ello supondría, al menos, unos ingresos netos de unos 2.500€/mes. ¿Cómo lograrlos? Esa es otra cuestión.
José Mora Galiana

lunes, 27 de diciembre de 2010

CORRUPCIÓN SISTÉMICA

En fechas navideñas próximas a fin de año 2010 no parece correcto hablar de corrupción. Sin embargo, resulta inevitable hacerlo cuando tantas y tantas personas no pueden defender su dignidad (se sienten indefensos) o ni siquiera pueden acceder a bienes tan elementales como el empleo y la vivienda (en nuestro entorno próximo) o a bienes tan indispensables como el agua potable y la salud (en realidades más lejanas). Por eso, las pequeñas corrupciones legales (por grandes o aparatosas que sean) resultan insignificantes al lado de otras corrupciones, aparentemente legales, que resultan ser mortíferas y criminales.
Un cohecho, un soborno, una estafa, o el pago de comisiones añadidas por una licencia o adjudicación de obras son ejemplos de corrupciones ilegales. Pero la tiranía del Mercado, controlado por unos pocos mercaderes internacionales (sean personas o Estados), que producen rapiña, explotación, venta de armas, y desigualdades sustantivas entre hombres y mujeres, entre riqueza y miseria, y entre empleados y desempleados, eso es corrupción sistémica, es decir, del sistema lucrativo establecido, consagrado por responsables financieros al más alto nivel, a veces, contradictoriamente "legal".
En África Occidental, por ejemplo, hay todo tipo de corruptelas y de corrupciones ilegales, pero hay una corrupción sistémica que está pudriendo la posibilidad de alcanzar un cierto grado de dignidad en el concierto de las Naciones. ¿Cuál es esa corrupción? El dominio de las transnacionales en todos los campos del comercio: petróleo, minerales, diamantes...., y productos agrícolas; pero también el tráfico comercial de la droga por el desierto y por la costa, que ya empieza a oler a podrido, e impide avanzar en desarrollo humano integral.
Cooperación, acciones humanitarias y proyectos puntuales en ocasiones sólo son el rostro humano que encubre el cáncer que acaba con la vida. Por eso es muy ilustrativa la imagen que utiliza Gustavo Bueno para definir la corrupción: la del huevo podrido. Tiene apariencia de sano pero en cuanto rompes la cáscara apesta por el ácido mal oliente que tiene.
Eso está ocurriendo hoy en el mundo, necesitado de mutación para evitar la podredumbre que le corroe.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

UNIÓN EUROPEA Y CONVERGENCIA

Dos motivos me impulsan a escribir sobre la Unión Europea (UE) y la necesaria convergencia: uno, los resultados de las elecciones al parlamento y el gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña (en España); el otro, un reciente viaje a Florencia, Modena, Sassuolo y Pisa (en Italia) para exponer las conclusiones de un proyecto europeo denominado DIALOGO, sobre inmigración y Medios de Comunicación. En ambas experiencias constato que la crisis del sistema financiero occidental no oculta las intenciones del mercado y su tiranía, ni en Europa ni en España.
En Europa y en España, hay países y regiones ricas y países y regiones no tan ricas, así como países y regiones relativamente pobres. Estas últimas, sobre todo, necesitan de la unión solidaria y del esfuerzo corresponsable por la convergencia y la cohesión no sólo territorial sino también social. Ello es posible en un Estado Social y Democrático de Derecho pero no bajo la tiranía del Mercado.
Si en Europa y en España dominan las tendencias neoliberales, aunque tengan alguna sensibilidad respecto al bien común, y, además, tienen un claro corte nacionalista, difícilmente podrá llegarse al Estado Federal Europeo y a la vertebración territorial, social y económica integradora y solidaria. Vamos, de hecho, hacia todo tipo de dualización, hacia un desdoble de velocidades, hacia la caída en picado no sólo de Grecia e Irlanda, sino de Portugal, España e Italia. Y, en el interior de estos Estados, hacía el empobrecimiento de las regiones más débiles, a pesar de la riqueza de las regiones más ricas, socialmente divididas y partidas en dos en un futuro inmediato.
Inglaterra, aunque juega a tres barajas (la propia, la de EEUU y la de Europa), en nuestro tiempo siempre apostó más fuerte supeditada a EEUU que tratando de construir la Europa Social y Política. Cataluña también juega con tres barajas (la propia, la de España y la de Europa -en cuanto que pueblo o país con señas de identidad propias-). Pero parece que le interesa más la economía que la política. Interesa más el Libre Mercado y el Mercado Único que la integración política. En este sentido, incluso Francia y Alemania parecen más coherentes, puesto que juegan dos barajas: la propia y la de Europa, a pesar de que también ambos Estados sean excesivamente nacionalistas.
¿Es viable el modelo de jugar a tres barajas?
Se dirá que sí, que existe la cooperación entre Estados, con las correspondientes instituciones europeas; y, en España, dirán los catalanes que no hace falta llegar a la fórmula más política del País Vasco del Estado Libre Asociado, con tal de conseguir la fiscalidad propia, pero en la realidad o se fomenta la "convergencia y la unión", efectivamente, es decir, se desarrolla la solidaridad interterritorial, económica y social, por medio de la unión política, o se entra en un proceso de descomposición, por divergencias.
¿Es viable seguir acentuando los nacionalismos sin crear el Estado Federal Europeo? ¿Es viable la tendencia centrífuga en España sin crear un Estado Federal integrador de las distintas Comunidades?
La situación, francamente, se vuelve alarmante. La liebre de la economía corrió todo lo que tuvo que correr, ahora urge la opción política de la Convergencia y la Unión Europea; y la opción política de la Convergencia y la Unión en un Estado Federal de España.
José Mora Galiana

domingo, 21 de noviembre de 2010

CON EL PUEBLO SAHARAUI. EVITAR LA GUERRA

En 1975 hubo un informe confidencial para pronunciarse sobre el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. En cuanto a derecho el tema estaba claro. Francia lo había hecho mal. España también...(a pesar del protectorado ejercido desde 1957) y Marruecos lo iba a hacer igual de mal (pues no iba a aceptar ni la propuesta del Comité de descolonización de la ONU de 1966 sobre la autodeterminación ni la consecuente posibilidad de un referendum, ni el peso político del Frente Polisario de 1973).
Había, pues, que pronunciarse a favor del derecho de ese pueblo, cuyas raíces nos remiten a los pueblos antepasados que habitaron una tierra verde, con ríos de agua, y rutas del África Negra hacia el Norte. No se olvide: hace 35 años, en un contexto de "tránsito" en España, el rey de Marruecos organiza la "Marcha Verde" y ocupa el territorio del Sahara Occidental... (el 6/XI/1975 el rey Hasan II lanza la "Marcha Verde" en toda regla y con los correspondientes apoyos).
Hoy, tras aquella negrura, hoy, cuando el Sahara occidental es puro y duro desierto pero abierto al mar y con riqueza subterránea, todo resulta ya demasiado tarde. Ahora bien, con todo el respeto internacional a Francia, a España y a Marruecos; con todo el respeto hacia Europa y hacia los EEUU, potencia predominante en la estrategia mundial, habrá que evitar la guerra y reconocer de una vez, efectivamente, el derecho a la libertad y autodeterminación del pueblo saharaui.
¿Para qué entonces la ONU?
Lo que no se puede ni se debe tolerar es que, una vez más, los señores de la guerra, abran un nuevo frente de conflictos sin cerrar siquiera ninguno de los abiertos hasta ahora. La escusa es también muy clara: las mafias del desierto, la posible creación de un Estado fallido y débil, sin apenas población y con fronteras inabarcables -apetecibles, sin duda, para el terrorismo internacional-.
En 1976, España cedió el Sahara a Marruecos y a Mauritania. Pero nació la República Árabe Saharaui Democrática. El Frente Polisario declaró la guerra. En 1978, año de la Constitución Democrática en España, el Frente Polisario firmó la paz con Mauritania. En 1981, Marruecos aceptó un referendum de autodeterminación. La Comisión de Descolonización de Naciones Unidas aprobó una Resolución para hacer efectiva la autodeterminación, que sigue en el limbo. ¿Por qué?
En el 92, fecha mágica, tras un alto el fuego en 1991, se establece, para el 26 de enero el referendum. ¿Qué pasa entonces? Que el proceso se bloquea por problemas en la elaboración de los censos. El año 2000, el Consejo de Seguridad suspende de nuevo el referendum... ¿A qué atenerse entonces?
¿Por qué no la defensa de los derechos humanos? ¿Por qué no la transparencia? Porque Marruecos quiere una Comunidad Autónoma a la Andaluza, en su Reino. Pero... ¿está el Reino de Marruecos dispuesto a ser coherente y respetar los derechos humanos?
Como dice el profesor Pablo Antonio Fernández Sánchez, "se les puede preguntar a los saharauis si quieren la independencia o la integración con Marruecos o, por qué no, su integración con Mauritania o con España... España no molesta a Marruecos si reclama la protección de los derechos humanos, si reclama libertad de prensa o si reclama que el Consejo de Seguridad y el Consejo de la Unión Europea tomen cartas en el asunto. Si Marruecos no sabe gestionar una pequeñez de una protesta ciudadana, con garantías humanitarias, es que no sabrá gestionar tampoco una autonomía con la que pretende engañar al mundo" (Ver Diario de Sevilla, domingo 21/XI/2010, pág. de opinión, 4).
Mantengamos firmes la defensa de los derechos humanos. No se trata de sentimentalismo. Va en ello la vida de las personas.
José Mora Galiana

lunes, 1 de noviembre de 2010

TOSANTOS EN LA SIERRA DE ARACENA

TOSANTOS (¿de origen celta?) es una expresión que hace referencia ahora a la festividad tradicional católica de "Todos los Santos", y que se celebra el 1 de noviembre. En su significado religioso vincula a la comunión con todas las personas buenas. Libremente podríamos incluir a Miguel Hernández, el poeta del pueblo; al político y filósofo Gandhi; al defensor de los derechos civiles de los negros, Martin Luther King; o a nuestros padres y abuelos; a Galileo Galilei y a Miguel Servet -prohombres del Renacimiento-; a la abuela, a la tía abuela (tan bondadosa ella) o a la abuela de los niños del pueblo, la singular Florencia, que compartía lo poquísimo que ella tenía; y a tantas y tantas personas anónimas, acogedoras y bondadosas...
Tosantos se vincula también a las primicias de muchos frutos del campo, considerados como dones o regalos (los higos, las nueces, y las castañas; los membrillos y las granadas); y dice relación con el vinito propio (sin colorantes ni conservantes) para acompañar, junto a la candela, el tostón de castañas y la "conversa" de la charla hogareña entre mayores y jóvenes, madres e hijos e hijas.
En relación con la naturaleza y sus bienes, decir que también era tradición (y lo sigue siendo en algunas casas serranas) la denominada "membrillá". Ese membrillo casero es uno de los mejores regalos que podemos ofrecer a los "jóvenes erasmus" de ahora que andan por Europa como perro por su casa. Membrillos Tosantos suena a marca comercial de un fruto casero y artesanal de primera calidad, capaz de competir con las calabazas del "Jalogüin".
Se me ocurre pensar que más interesante que imitar la fiesta "Jalogüin", un tanto tétrica, que sin duda divierte a los niños y niñas de nuestro tiempo, pero que de nuevo, sobre todo en la ciudad, pasa a ser fiesta consumista y de grandes (y también pequeños) almacenes, deberíamos imitar el sentido comercial que por ejemplo tienen los holandeses con sus quesos y sus zuecos, en sus bellos parajes y parques naturales, de aquellos Paises Bajos a los que también estuvo vinculada Hispania.
Efectivamente, sería muy interesante promover la transformación de los productos naturales como las castañas y las nueces; y los membrillos y demás frutas del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, para comercializarlos como se hace con los jamones de pata negra, no siempre "ibéricos" al 100% (ni mucho menos) de un tiempo a esta parte.
La opción transformadora, la opción de calidad, y el fomento por parte de Autoridades Provinciales o Locales y por parte de la Dirección del Parque Natural de visitas programadas para ver las carpinterías autóctonas, los mataderos, las fábricas de corcho, los manantiales... (incluida la hermosa alberca de Cañaveral, transformada en piscina pública) y la elaboración de esos ricos productos caseros que llegaran a industrializarse, sería más productivo que la simple labor de policia que hoy se ejerce sobre los lugareños, obligados a pedir permiso para cualquier labor tradicional del campo, que ellos saben hacer y hacer bien desde toda la vida.
Tosantos podría volver a ser una gran fiesta donde pudiera valorarse mejor todo lo bueno que nos rodea (personas y naturaleza), lo bueno que tenemos (fruto de la tierra y del trabajo), lo bueno que nos dejaron los antepasados (su saber hacer y su saber estar) y lo bueno que nosotros podemos ofrecer como un presente, como un regalo, como un don, como una mercancía de calidad, y como una posibilidad de desarrollo humano, que genere ocupación, trabajo y renta.
Tosantos se presenta, así, como una invitación a que todos seamos personas, tengamos iniciativa, nos transformemos y transformemos la realidad para que los bienes de la Naturaleza satisfagan las necesidades básicas y nos ayuden en la propia realización como miembros de una sociedad o de una familia y de una comunidad. El regalo de los frutos secos y los membrillos no es sino un signo, un símbolo, un don, en el día de "tosantos" - que Santa Ana La Real celebra compartiendo migas y tostón de castañas en la plaza del pueblo, plaza de la Iglesia y plaza del Ayuntamiento, es decir, plaza de todos -.