jueves, 10 de diciembre de 2020

EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada en París por la 183 Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 es punto de referencia desde aquel primer año de vida y de esperanza. Efectivamente, en su artículo primero nos dice: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". A los veinte años ya pude tener dos perspectivas: una desde la España del Mediterráneo; otra desde el corazón del África Negra.

Hace poco, una mujer doctoranda de la Universidad Pablo de Olavide, María del Águila Lara Palacios, me mandaba la siguiente misiva: "Desde ACCEM, con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, dedicamos este 20 de junio a reivindicar la visibilidad de las personas migrantes en la ciudad de Melilla. La ciudad tiene el papel de ser el escenario público de todas las personas, tengan cualquier nacionalidad, religión, etnia, orientación sexual, u otra condición social. Por ello, debemos facilitar la participación de todas las personas en las distintas zonas de la ciudad para disfrutarlas y poder compartir las actividades socioculturales que tengan lugar. Esta ciudad tiene la característica de la presencia de hasta cinco culturas diferentes, éste es un valor incuantificable para aprender otras maneras de vivir y entender la vida. Esta característica constituye una fuente muy valiosa para el aprovechamiento humano, para la evolución como personas y, por tanto, para el desarrollo como comunidad. Derribemos las barreras humanas. Así podremos eliminar los discursos de odio, discriminación y de trato desigual entre las personas instaurados en la sociedad. Estos discursos son fruto de las políticas públicas desarrolladas desde el año 2015, con la denominada “crisis de los refugiados”. Unas políticas públicas europeas centradas en la externalización de las fronteras, un control férreo de las mismas y la imposibilidad de conseguir visados, en detrimento de la garantía de los Derechos Humanos Universales. Debemos tener en cuenta y ser conscientes que, ante esta imposibilidad de programar un viaje, muchas de las personas migrantes que logran llegar hasta Melilla se han visto obligadas a emprender un viaje lleno de incertidumbre, miedos y peligros, en el que muchas personas pierden su vida o la de sus seres queridos. Hay tantas historias de vida de un viaje duro de vivir como personas iniciaron un viaje. Únicamente podemos llegar a conocer la de las personas que lograron alcanzar estas tierras y poder contarlas. Consideramos que, como sociedad, debemos contrarrestar esos discursos con acciones que favorezcan una convivencia real, y defiendan la garantía de la dignidad humana. Ese es el mejor ejemplo que podemos darles a los más pequeños y pequeñas de la ciudad. Ese es el legado de esta ciudad. Es fundamental y urge realizar esta transformación social, con el fin de lograr una interculturalidad efectiva, una nueva ciudadanía, una mejor convivencia, y lograr así la puesta en común de la riqueza ya existente como trans-culturalidad".

  Ahora, terminada la Tesis Doctoral, se me pide lo que -a modo de preámbulo- transcribo, justo el Día Internacional de los Derechos Humanos:

"EL LARGO CAMINO HACIA LA LIBERTAD. EXIGENCIAS DE IGUALDAD, JUSTICIA Y SOLIDARIDAD INTERCULTURAL

Lo que supone migrar para una mujer, me lleva a actualizar una vivencia de antaño que se remonta a Junio de 1975, en una travesía “transahariana”, desde el Mercado de Maroua (en el Camerún del Norte) hasta el mercado de Gardaïa, pasando por la estepa desértica de Niger, la mezquita de Agadés, y el Sahara Argelino, con destino a Argel. Fue por el Hoggar, no muy lejos de Tammarasset, cuando - en el hacinado camión en el que viajábamos más de veinte personas-una mujer pedía a voces parar y, como el conductor no paraba, saltó a la arena con el fin de liberarse al natural de sus reglas. Algunos dijimos a voces al conductor que parase, otros hacían mofa de tal circunstancia; alguna mujer saltó también para ayudar a la compañera y otras le tendían la mano para que subiera de nuevo al camión. En el Hoggar, en casa “Jo Jo”, pudimos reponer fuerzas a base de arroz y dátiles; pero observé a mujeres que se mantenían siguiendo su costumbre tradicional, utilizando el mijo y preparando el té. Con un cooperante francés me desplacé hasta la ermita Charles de Foucauld. Desde allí admiramos la grandeza del desierto. Volviendo para seguir el camino en el camión comprendí que no era fácil el sentirse liberado. La mujer que saltó del camión quería liberarse. También yo. Ella del patriarcado y el matrimonio impuesto, yo de dictaduras y creencias religiosas cerradas. La incertidumbre a la que nos enfrentamos, cada cual la vive a su modo. Pero en la mujer que emprende la travesía para llegar a Europa, aunque tenga los miedos propios de no saber cómo va a ser el camino ni su futuro, alienta en su corazón la ilusión por tener mejores posibilidades en ese futuro y ayudar, un día, a su familia en origen –caso de que reconozcan el valor de su aventura y no sufra heridas de las que avergonzarse-. Siguiendo el racio-vitalismo de Ortega y Gasset podríamos decir que si no somos capaces de vencer circunstancias adversas no logramos llegar a ser nosotros mismos o nosotras mismas –como suele puntualizarse -. Reemprendimos el viaje hasta el mercado de Gardaïa. Allí nos dispersamos en minigrupos. Pero seguí pensando no sólo en cómo llegar la capital de Argelia sino en todos los peligros que tendrían que vivir – y en los que sobrevivir - las mujeres migrantes, por el hecho de ser mujeres (circunstancias adversas de nuevo, engaños, abusos, coacciones y “mercaderías”) ¿Con qué dinero contaban? ¿Podrían llegar dónde querían? Un grupo pequeño de siete personas supimos que podríamos coger un camión en las afueras de Gardaïa donde fuimos andando. Previo pago, nos recogieron y nos dejaron a la entrada de Argel. El compañero francés tomó un avión con destino a París. Yo tendría que esperar tres días y gracias a un argelino musulmán pude embarcar hacia Mallorca. Dejaba África y mi nobleza de tribu en Santchou (Cameroun) pero lo que se ama nunca se olvida. Con el tiempo, a finales de 1975, se inició la Transición de la Dictadura a la Democracia.

A partir del 6 de diciembre de 1978, España pasó a ser Estado Social y Democrático de Derecho. Sus valores superiores de libertad, igualdad y justicia, pueden aplicarse en la comprensión de Derechos Fundamentales para toda persona humana, desde la propia ciudadanía necesariamente intercultural." Pero.... Queda un largo camino que recorrer hacia las exigencias de la igualdad y la solidaridad conforme a la Justicia, sin discriminación alguna por razones de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social (ver art. 14 de la Constitución Española). Ello implica que tanto Europa como España, en particular, cambie sustancialmente respecto al tema de la inmigración y la libre circulación de las personas. Hacer valer los Derechos Humanos y derechos y deberes fundamentales es clave en lo local y lo global." ¡Ya me diréis! Seguiremos con el Título Preliminar y... con el Título "De los Derechos y Deberes Fundamentales", bajo la exigencia de conjugar libertad e igualdad, propugnando la Justicia como valor superior. "Derribemos las barreras humanas."

domingo, 6 de diciembre de 2020

EL DERECHO CONSTITUCIONAL ES DERECHO TRONCAL Y PUNTO DE PARTIDA

     En el Curso de Derecho Constitucional  de los profesores Javier Pérez Royo y Manuel Carrasco Durán - que va por la decimosexta edición (Marcial Pons, Madrid, 2018) - se considera el Derecho Constitucional como el momento en el que se contempla a cada individuo, en cuanto que ciudadano, no en lo que tiene de diferente , sino en lo que tiene de igual a todos los demás; y de ello se deriva la importancia del Estado, puesto que sin una instancia distinta de cada individuo que creara las normas e impusiera coactivamente el cumplimiento de las mismas, en su caso, el Derecho tampoco sería posible. En consecuencia, el Derecho Constitucional es punto de partida de todo el Derecho, tanto del público como del privado. De ahí la afirmación siguiente: "El Derecho no tiene más que un tronco, que es el Derecho Constitucional".

     Con el Derecho Constitucional empieza el Derecho, pues el ciudadano y el Estado, los derechos fundamentales y la división de poderes, que son su objeto, son los elementos necesarios para que el Derecho sea posible.

     Quizás la forma de materializar la troncalidad y la unidad constitucional la encontremos en el propio preámbulo constitucional que propuso en su tiempo el profesor Tierno Galván.

      La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclamó su voluntad de:

     * Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución  y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

     * Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

     * Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

     * Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

     * Establecer una sociedad democrática avanzada, y

     * Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

    Viene después el TÍTULO PRELIMINAR sobre el Estado social y democrático de Derecho, el TÍTULO PRIMERO, "De los derechos y deberes fundamentales"; el TÍTULO II, "De la Corona"; TÍTULO III, "De las Cortes Generales"; TÍTULO IV, "Del Gobierno y de la Administración"; TÍTULO V, "De las relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales"; TÍTULO VI, "Del Poder Judicial"; TÍTULO VII, "Economía y Hacienda"; TÍTULO VIII, "De la Organización territorial del Estado"; TÍTULO IX: "Del Tribunal Constitucional"; y, finalmente, el TÍTULO X "De la reforma constitucional".

    Una lectura reposada de la actual Constitución es indispensable para seguir conviviendo en Democracia.

lunes, 30 de noviembre de 2020

NUEVA DÉCADA PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

AGENDA 2021

      ¿Podemos acabar con el hambre, lograr la igualdad de género o detener el cambio climático de aquí a 2030? Esa es la pregunta que nos formula, en su introducción, la Agenda 2021 de NATIONAL GEOGRAPHIC. ¿Seremos capaces de hacer realidad nuestro sueño como Humanidad?

     La preciosa Agenda que invita a un mundo mejor y más sostenible nos recuerda los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

  1. Fin de la pobreza

  2. Hambre cero

  3. Salud y bienestar

  4. Educación de calidad

  5. Igualdad de género

  6. Agua limpia y saneamiento

  7. Energía asequible y no contaminante

  8. Trabajo decente y crecimiento económico

  9. Industria, innovación e infraestructuras

  10. Reducción de las desigualdades

  11. Ciudades y comunidades sostenibles

  12. Producción y consumo responsables

  13. Acción por el clima con bajas emisiones de carbono

  14. Vida submarina

  15. Vida de ecosistemas terrestres

  16. Paz, Justicia, e Instituciones sólidas e inclusivas

  17. Alianzas solidarias para lograr los objetivos.

     De Diciembre 2020 a Diciembre 2021 manos distintas siembran nuevas plantas y ofrecen  e ilustran alianzas sólidas, inclusivas e integradas a todos los niveles para lograr los objetivos trazados, en los que todos somos necesarios: Gobiernos, sociedad civil, científicos, profesionales y académicos, trabajadores, sector público y sector privado, familias, comunidades y pueblos; todos, mujeres y hombres de la gran Comunidad Humana.

     En Enero, se nos recordará que nuestro bienestar está vinculado al de las demás personas; en Febrero se subrayará que la malnutrición es un obstáculo para el desarrollo integral; en Marzo, se nos dirá que la Salud de las personas y la Educación son la base de economías solidarias, saludables y de igualdad efectiva; en Abril se apostará por un trabajo digno, decente, no precario; y también por la innovación, la industria, y la red de infraestructuras básicas de comunicación. Antes de entrar en Mayo, una imagen singular del desierto ilustra el mensaje de que el acceso al agua, el saneamiento y la higiene son esenciales para la salud. El acceso universal a zonas verdes y espacios seguros, inclusivos y accesibles es un paso más en la creación de ciudades y comunidades estables y sostenibles. Se apuesta además por un sistema energético que beneficie todos los ámbitos de la sociedad. Desde Junio se nos dice que reducir a la mitad el desperdicio alimentario es un objetivo a conseguir pues hoy en día un tercio de los alimentos que producimos se desecha. Por contraposición a la opulencia, se nos dice también que la erradicación de la pobreza sólo es posible mediante empleos estables y bien remunerados; y que, ante el cambio climático, ningún país puede luchar solo. La cooperación y la corresponsabilidad son imprescindibles, incluso para proteger la vida submarina, de la que más de 3.000 millones de personas en el mundo dependen para su sustento.

     La curva de julio muestra los objetivos 9 (Industria, Innovación e Infraestructuras) y 10 (Reducción de las desigualdades). Desde Agosto se nos dice que unos 3.500 millones de personas viven en ciudades; que es importante fortalecer el tejido social; y que es ineludible erradicar la pobreza. El objetivo 12 de la producción y de consumo responsables es la asignatura pendiente de septiembre. Para ello es básica la apuesta inversora en Educación.

     Dejémoslo en ese punto. Pero la toma de conciencia es crucial para seguir creando nuevas realidades, pues el futuro de nuestro planeta y hasta nuestra forma de vida está amenazado. Más vale prevenir e ir adquiriendo buenas prácticas que tener que lamentar consecuencias negativas en detrimento del bienestar humano. Protejamos la Naturaleza. Del modo de actuar las personas depende nuestra historia presente y futura.

domingo, 22 de noviembre de 2020

EXIGENCIAS BÁSICAS DE LA COMUNIDAD HUMANA

     A vueltas con las exigencias básicas y de realización plena de la Comunidad Humana, viene a cuento el mensaje evangélico sobre las actitudes vitales que son las que identifican el buen hacer de quienes ponen en práctica el amor y el compartir.

     En efecto, si leemos el evangelio de Mateo,  capítulo 25, versículos 31-46, desprendiéndonos del ropaje literario propio del contexto histórico en el que se escribe, lo esencial que nos revela nuestro propio ser son las actitudes vitales ante los demás.

     Cuando los demás tienen hambre, tienen sed, son forasteros, están desnudos, están enfermos, o incluso están en la cárcel,.... ¿Qué hacemos? ¿Cuáles son las actitudes vitales frente a necesidades básicas y de realización de las demás personas? 

     ¿Cuáles son las necesidades básicas? La comida, el agua, el hábitat y la acogida del forastero, el vestirse, el curarse de enfermedades y heridas, el ser visitado en esos momentos críticos e incluso en la cárcel. ¿Cuáles son las necesidades de realización plena? Necesidades de estima y reconocimiento, desarrollo de las propias potencialidades -personales, familiares, y sociales-; salud, educación y vida digna.

     ¿Podremos avanzar en esta nueva era post-Covid 19 hacia estas exigencias?

     El 18 de noviembre, Federico Mayor Zaragoza, como actualizando estas exigencias nos dice:

     "El tiempo del temor y del silencio ha concluido. Ahora todos pueden reclamar la igual dignidad y el bienestar, que sigue siendo privilegio de unos cuantos. Ya puede llevarse a cabo la transición de la fuerza a la palabra, la gran inflexión histórica.

     Ahora ya pueden todos, en un gran clamor en el ciberespacio, exigir la desaparición de desigualdades lacerantes, contrarrestar las arbitrariedades del "gran dominio" (militar, energético, financiero y mediático...).

     Ahora ya pueden recoger millones de firmas en favor de la transición de una cultura de imposición, dominio y violencia a una cultura de encuentro, conciliación, alianza y paz.

     Ahora ya es posible, alzar la voz, contribuir a una democracia –el único contexto en que los derechos humanos se ejercen plenamente- a escala mundial. Una democracia que se inspire en la imaginación juvenil y la experiencia propia de la longevidad, gran logro inexplorado del progreso de la ciencia."

     Seamos, pues, consecuentes: descubramos nuestras actitudes vitales y tratemos de hacer realidad el amor y la solidaridad humana, conforme al buen hacer y la Justicia con los demás, y siempre con sentido de unión universal en el conjunto de la Comunidad Humana.


    


sábado, 14 de noviembre de 2020

ANTE EL PRÓXIMO 16 DE NOVIEMBRE, IN MEMORIAM

          Ante el próximo 16 de noviembre, y en recuerdo de unos asesinatos de personas que siguen vivas entre nosotros, parece oportuno recordar un mensaje que se quiso universal desde la ciudad de Córdoba. Fue un mensaje de diálogo, desde lo local, en un mundo global que necesita de la solidaridad y el encuentro de todos los pueblos y creencias.

          Del 12 al 15 de febrero de 1987 tuvo lugar, en Córdoba (España), un Primer Encuentro Abrahámico, en el que participaron cuatro judíos (por medio de tres comunicaciones escritas y una participación presencial), dieciséis musulmanes y dieciséis cristianos. Ignacio Ellacuría, rector que fue de la UCA de San Salvador, en El Salvador, y reconocido maestro, planteó la necesidad de combatir tanto el individualismo como el positivismo.

          Personalmente, como Delegado de Cultura por parte de la Junta de Andalucía, en aquellos tiempos, puedo dar fe de algunas conclusiones que el conjunto de participantes de reconocido prestigio internacional hizo constar, estableciendo lo siguiente: “El mundo actual está amenazado por un suicido planetario:

1º) El positivismo ha hecho de la Ciencia y de la Técnica fines en sí mismos; ya se trate de la nuclearización que concede al hombre los medios para destruir la especie o se trate de la manipulación genética que la pone en riesgo de degradación, pues los descubrimientos más notables de la Física y la Biología se han convertido en peligros.

2º) El individualismo, al rechazar la existencia de valores absolutos, transforma a nuestras sociedades en una jungla en la que se enfrentan ciegamente individuos, grupos y naciones, así como las distintas voluntades de poder y de crecimiento que conducen al reino del miedo y del terror.”

           Estimaron, además, que los principios abrahámicos de trascendencia y de la “escucha de Dios” implican el respeto de los valores éticos y del sentido de la comunidad, es decir, la consciencia de que cada uno es responsable y solidario del destino de los otros, pudiéndoles inspirar respuestas a esos peligros. Por ello, partiendo de una toma de conciencia colectiva, hicieron un llamamiento a la consciencia respecto a tres hechos fundamentales:

1. La guerra inacabada de 1945. ¿Por qué? Puesto que desde 1945 hasta 1987 se contabilizaban 40.000 seres humanos muertos en conflictos en el Tercer Mundo y por medio de armas, la mayoría de las veces facilitadas por las grandes potencias.

2. La segunda guerra mundial causó 60 millones de muertos en cinco años, pero en la actualidad de 1987 son ochenta millones de seres humanos los que mueren cada año por hambre y malnutrición, mientras que los países occidentales no consiguen dar salida a la producción agrícola.

3. La deuda del Tercer Mundo ha alcanzado tal nivel que las exigencias de las grandes potencias llevan a la vez a la asfixia del Tercer Mundo y al fracaso material y moral de Occidente, por la destrucción de los mercados sobre los que se basa el sistema actual.

 Consecuentes con dicho análisis, en el Primer Encuentro Abrahámico, se formularon las siguientes demandas y observaciones:

A) Restaurar las Instituciones Internacionales dentro de un espíritu de auténtica solidaridad y de igualdad entre todas las naciones, lo que implica , dentro de las Naciones Unidas, la supresión del “derecho de veto” de los Grandes, vestigio del colonialismo histórico.

B) Censurar toda forma de terrorismo, denunciando también la hipocresía que condena como terrorismo la violencia de los débiles, al tiempo que se denomina “lucha contra el terrorismo” la violencia sistemática de los más fuertes.

C) Clarificar que la violencia fundamental de nuestro tiempo es la violencia institucional de la injusticia sistémica cometida con los humillados y oprimidos. La segunda violencia, dirigida contra la primera, es revolucionaria. La tercera, la represiva, está dirigida contra la segunda. Pero la hipocresía consiste en condenar únicamente la segunda. "

           La actualidad de aquel Primer Encuentro Abrahámico queda hoy patente en las recientes reflexiones de Federico Mayor Zaragoza, publicadas en Other Neuws, el día 5 del presente mes de noviembre, 2020, de las que transcribo lo siguiente:

          “Reflexionando durante el confinamiento por la pandemia COVID-19... los emigrantes y refugiados... la incapacidad de hacer frente a las catástrofes naturales (incendios, inundaciones, terremotos...)... el tráfico de personas, drogas... el acoso de poderosos medios de comunicación controlados, "la voz de su amo"... los rebrotes de fanatismo, supremacismo, dogmatismo... la globalización de la indiferencia y la ignorancia... una economía basada en la especulación, deslocalización productiva y guerra (no me canso de repetir que cada día se invierten en armas y gastos militares más de 4.000 millones de dólares al tiempo que miles de personas, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, mueren de hambre)... en la catástrofe democrática que observamos en las elecciones estadounidenses... y en la Unión Europea donde las decisiones deben adoptarse por unanimidad (¡)... nos damos cuenta del deber de memoria y de los deberes esenciales con las generaciones venideras, para promover, con grandes clamores populares (ahora que no hay excusa, porque "Nosotros, los pueblos" tenemos voz y somos todos iguales en dignidad) las transiciones inaplazables de una cultura de imposición, dominio y guerra a una cultura de encuentro, conversación, conciliación, alianza y paz, de la razón de la fuerza a la fuerza de la razón, del autoritarismo a la democracia genuina.

           Sí: ha llegado, por fin, el momento de la rebelión pacífica pero firme, de los países incorporados e implicados en el multilateralismo democrático, de unas Naciones Unidas refundadas y dotadas de los medios personales, técnicos, financieros y de defensa adecuados.”

domingo, 8 de noviembre de 2020

EXIGENCIA POLÍTICA: RECONSTRUIR LA SOLIDARIDAD

Los objetivos del programa de Joe Biden, con el que se presentó a las elecciones para ser Presidente de los EEUU, aborda temas importantes para toda comunidad, pueblo o nación, en estos momentos históricos un tanto convulsos y especiales.

En efecto, hacer frente a la pandemia del coronavirus, fortalecer la economía reconstruyendo la capacidad de las clases medias, garantizar la Salud universal, retomar relaciones internacionales abiertas, asumir el desafío medioambiental presente y futuro, garantizar la Educación a todos los niveles; fortalecer relaciones internacionales y alianzas democráticas, controlar la fabricación y venta de armas, eliminar las prácticas inhumanas respecto a la inmigración y a la violación de derechos humanos; y promover la Justicia que conjugue libertad e igualdad, mirando claramente por el servicio al Bien Común, son todos ellos objetivos a lograr en un esperanzador programa de reconstrucción solidaria. No obstante, viene a la mente hispana el realismo de Cervantes para no caer en el error de que hubo o hay caballeros andantes en el mundo.

Dice el refrán que "del dicho al hecho hay un buen trecho", pero también acostumbramos a decir que "mientras hay vida hay esperanza". Esa era la confianza del Quijote al expresar que "mientras más fuere entrando en edad Sancho, con la experiencia que dan los años, estará más idóneo y más hábil para ser gobernador..." (Ver cap.III, de la segunda parte). Esa es nuestra esperanza en la reconstrucción solidaria de la Comunidad Humana.

Hay que seguir entrando en edad con sentido de la Historia.

Desde las realidades de la España actual, su gobernanza, sus objetivos y sus relaciones internacionales -desde el contexto europeo- y el sentido heredado de la historia, convendría releer  no sólo la referencia antedicha de Don Quijote de la Mancha sino el capítulo final de la obra de Cervantes: "De cómo Don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo, y su muerte" (cap. LXXIV de la segunda parte). 

En cuanto al gobierno de esta "ínsula prometida", vista la celeridad en la práctica del mando y los deseos de ejercer el poder sin más ni más, convendría también prestar atención al Catón de los consejos que dió Don Quijote a Sancho Panza (ver cap. XLII de la segunda parte), con el fin de hacer valer la equidad y evitar la "ley del encaje".

Urge reconstruir la solidaridad, que conjugue igualdad y libertad, tanto en los ámbitos locales como en los internacionales.

domingo, 1 de noviembre de 2020

NO A LAS TENSIONES POLÍTICAS QUE LLEVEN AL CAOS

Frente a las tendencias de confrontaciones y caos, necesitamos un sentido común que mire, ante todo y sobre todo, por la salud y el bienestar del conjunto de la comunidad.

Vista la Política como la actividad de las personas que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la Sociedad –en su dimensión local o global- y al conjunto de un Pueblo, País, Nación o Estado, parece que se requiere, en definitiva, de un alto grado de sagacidad –para comprender la realidad de las cosas y sus implicaciones-, y de una gran capacidad de diálogo para lograr pactar y acordar aquello que sea beneficioso para el interés general, clásicamente considerado como el Bien Común.

No debe perderse de vista, en ningún momento, y menos en estos momentos de pandemia y especial preocupación por la Salud, la Educación y el Civismo, que la Política es una Ciencia que no sólo trata del gobierno o de las formas de gobierno sino de la propia organización de las sociedades humanas, de las instituciones al servicio de ellas, y de la configuración de Estados, Federación y Confederación de Estados, en el seno de la Gran Comunidad Humana. Tratemos, pues, de construir y no de destruir.

Procuremos, en definitiva, sumar voluntades renunciando a egocentrismos de individualismos soberbios que desprecian o minusvaloran las necesidades básicas y de plena realización del conjunto de la sociedad.

Por todo ello: ¡No a lo destructivo! ¡Sí a lo constructivo!