domingo, 24 de enero de 2016

NECESITAMOS OTRO GOBIERNO


 
El Documento, que se transmite (ver firmas al final), recoge un clamor que no debe ser desoído por las fuerzas políticas interpeladas. Colabora a que circule y sea conocido por cuantos pueden acogerlo y apoyarlo con entusiasmo.
Las elecciones del pasado 20 de diciembre han deparado un resultado que casi todo el mundo consideraba previsible: un mapa de partidos mucho más abierto que impide mayorías automáticas en torno a los dos más poderosos, el PP y PSOE, como ha venido sucediendo hasta ahora.



Es verdad que eso produce más inestabilidad y mayores incertidumbres pero también creemos que esos resultados pueden abrir la puerta a cambios muy positivos si somos capaces de aprovechar las oportunidades.

Muchas personas consideran que la mayor complicación a la hora de formar gobierno es una desgracia para nuestro país y añoran la vieja forma de hacer política pero nosotros creemos, por el contrario, que se trata de una circunstancia afortunada que responde a un hecho fundamental: una proporción cada vez mayor de los españoles quiere romper con la política de imposiciones y de “leyes de rodillo” propias de mayorías parlamentarias absolutas, y prefiere que predominen el acuerdo, la negociación, el equilibrio y la proporcionalidad entre los diferentes intereses en juego.

Las elecciones se celebraron después de mucho tiempo de debate y reflexión, no sólo por parte de los partidos sino de toda la sociedad, lo que ha permitido poner de manifiesto la enorme crisis que nos envolvía, los abusos, fraudes, corrupciones, transgresiones e irregularidades de todo tipo que se han generado en los últimos años y, sobre todo, que se estaban aplicando políticas que sufrían los sectores más débiles y necesitados. Se extendió la idea de que las nuevas elecciones eran el momento en el que la ciudadanía podía mostrar su demanda de regeneración y cambio ante un edificio institucional que hacía aguas por todas partes. Y eso es lo que ha ocurrido: las elecciones han venido a demostrar que hay ya una gran parte de la sociedad española que no quiere seguir siendo prisionera de un sistema económico que acrecienta sin cesar las desigualdades ni esclava de una política despiadadamente clasista, injusta, patriarcal, discriminatoria y que atenta contra los principios y derechos básicos que con grandes palabras se establecen en nuestra Constitución.

Sólo los tres partidos más fuertes que reclamaron, con un signo u otro, un claro cambio de tendencia (PSOE, Podemos y Ciudadanos) han sacado más del doble de los votos recibidos por el PP, lo que indica claramente que es muy mayoritaria la sociedad española que reclama cambio, regeneración política y reforzamiento de una democracia cada vez más amenazada. Y también ha sido mayoritaria la opción electoral de izquierdas que, con mayor o menor intensidad, ha propugnado combatir la política europea de austeridad y tratar de poner en marcha otras políticas sociales y económicas.

Por tanto, satisfacer la demanda mayoritaria de los españoles y españolas que han votado en estas últimas elecciones obliga a formar OTRO gobierno, con fines diferentes a los del anterior, con otra forma de tomar las decisiones y de dirigir la vida política y la de las instituciones.


Si se quiere satisfacer la demanda que el electorado ha expresado con su voto, como es obligado, ya no se puede seguir haciendo una política económica y social que tan claramente ha beneficiado a unos pocos, haciendo que España se convierta en el país europeo con más desigual de ingresos entre ricos y pobres, según la OCDE, y en donde más ha crecido la desigualdad durante la crisis, no solo porque las reformas laborales orientadas a disminuir el poder negociador de las clases trabajadoras produce una constante caída de los salarios en la renta nacional sino también porque, para colmo, los gobiernos han redistribuido la riqueza a favor de los grupos sociales de mayor renta.


No se puede tampoco imponer por Decreto a los demás las preferencias que son claramente las de grupos sociales minoritarios, deteriorando para ello los criterios de elemental proporcionalidad y llegando a desvirtuar en ocasiones el papel independiente, arbitral y equilibrado que deben tener instituciones como la magistratura. Y hay que hacer política de otra forma, más amigable y menos frentista, que parta del principio de que la diversidad nos enriquece y que los que piensan diferente no son enemigos sino simplemente compatriotas que también tienen derecho a expresar sus ideas y a tratar de llevarlas a cabo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga en marcha una auténtica regeneración de nuestra vida política e institucional. Que refuerce la democracia y se comprometa de veras con la igualdad, la justicia, la solidaridad, la libertad y el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos, que promueva y asegure la convivencia entre todos los españoles poniendo al día y modificando la Carta Magna que desde 1978 ha sido suprema referencia y garantía pero que ahora requiere adaptaciones y reformas, especialmente en el Título VIII relativo a la estructura del Estado. Y que promueva una nueva ley electoral que corrija las actuales deficiencias y permita que los elegidos puedan ser revocados por los electores si incumplen sus mandatos.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que defienda los intereses generales, particularmente justicia, educación, sanidad, atención a la infancia y a la dependencia, igualdad de género ciencia y protección del medio ambiente, como prioridades permanentes y que, aunque actuando con lealtad ante nuestros socios europeos, no entregue nuestra soberanía a los poderes económicos y financieros ni a instituciones que desprecian e ignoran los derechos del Pueblo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que propicie grandes acuerdos de Estado para combatir todas las manifestaciones de la desigualdad, para salvaguardar los derechos sociales y el funcionamiento adecuado de los servicios públicos de bienestar, para hacer equitativas y eficientes las políticas de redistribución de las rentas y para evitar que los salarios sigan cayendo llevándose tras ellos a miles de pequeñas y medianas empresas.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga las bases para otra política económica que cree riqueza, empresas y empleo, que evite que siga aumentando la deuda y el trabajo precario e incluso basura, como ha ocurrido con el último del Partido Popular, que incentive el uso sostenible de los recursos y el respeto del medio ambiente así como la actividad realmente productiva en detrimento de la especulación y la cultura del pelotazo, y que reorganice el sistema de cuidados para combatir las discriminaciones y carencias actuales.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que garantice que todas las personas tengan acceso a fuentes de información plural y que se ponga a su disposición la que sea necesaria para saber con transparencia y objetividad lo que ha pasado en España en los últimos años y que ha provocado tanto sufrimiento, quiénes han provocado la crisis y quiénes se han beneficiado de su desencadenamiento y de las políticas adoptadas en este tiempo. Y, sobre todo, que impida que las administraciones utilicen los medios públicos de comunicación o incluso las políticas de seguridad o defensa nacional como instrumento partidista o fuente de lucro para unos pocos.

Somos conscientes de que esta alternativa es difícil de poner en marcha y que su andadura se enfrentará también a todo tipo de obstáculos. Es más fácil ordenar unilateralmente e imponer que consensuar, y en etapas anteriores se ha podido comprobar que el egoísmo de los grandes grupos de poder (que siempre han creído que España es suya y que solo ellos son los auténticos españoles) es ilimitado en nuestro país. Pero por muchas que sean las dificultades nunca serán infranqueable ni mucho menos. La dificultad simplemente nos obliga a realizar un esfuerzo mayor y a cambiar los objetivos, los contenidos y las formas de la política gubernamental.

Frustrar la posibilidad de iniciar un proceso de regeneración política en España sería una enorme desgracia y quien contribuya a ello cargará para siempre con una enorme responsabilidad. Las fuerzas políticas de izquierdas deben intentarlo y sin miedo de involucrar en el esfuerzo al mayor número posible de sensibilidades, con tal de que se haga colectiva la voluntad de asumir principios y cambios de esa naturaleza. Y para ello es fundamental ser consciente de que OTRO gobierno sólo puede nacer de nuestra soberanía sobre los poderes económicos y financieros, y contribuya a reforzar la unión política, social y económica, limitada hoy a una frágil unión estrictamente monetaria. A una Europa solidaria, destinando los medios necesarios para la acogida de los refugiados y emigrantes y, muy especialmente incrementando la tan decaída ayuda al desarrollo para evitar los grandes y humanamente intolerables flujos de seres humanos desamparados, porque no pueden vivir dignamente en sus lugares de origen.


Reiteramos que es insoslayable y urgente que se actúe sin dilación para no seguir permitiendo que mueran de hambre cada día miles de personas, en su mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, al tiempo que se invierten en armas y gastos militares más de 3.000 millones de dólares. Para ello, a escala mundial, debe favorecerse como clamor popular y un multilateralismo democrático eficiente procediéndose a una auténtica refundación del Sistema de las Naciones Unidas que el neoliberalismo sustituyó por grupos plutocráticos (G7, G8, G20,…) Sólo así podría asegurarse el cumplimiento de acuerdos sobre Medio Ambiente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la regulación de los tráficos supranacionales y garantizarse la eliminación inmediata de los paraísos fiscales.

Por eso reclamamos diálogo y no confrontación permanente, fraternidad y no agresión y violencia verbal, generosidad e inteligencia por todas las partes a la hora de negociar, para que los acuerdos no se traduzcan en meros repartos de cargos sino en un programa real de cambio.






FIRMAN ESTE TEXTO:

Luis Eduardo Aute -  Elena Caballero
José Angel Cuerda -  Rafael Díaz Salazar
Benjamín Forcano -  Lina Gálvez Muñoz
Carlos Jiménez Villarejo -  José Antonio Martín Pallín
Angells Martínez Castell -  Federico Mayor Zaragoza
Manolo Monereo -  José  Mora Galiana
Ana Noguera - María Pazos
Montserrat Ponsa - Pilar del Rio
Manuel de la Rocha Rubí  - Lola Sanjuán
Juan Torres López - Demetrio Velasco

lunes, 4 de enero de 2016

DE LO LOCAL A LO GLOBAL Y DE LO GLOBAL A LO LOCAL

Ayer releí atentamente el PREÁMBULO de la Constitución de diciembre de 1978 que nos brindó el profesor Tierno Galván y que expresa la voluntad soberana de garantizar la convivencia democrática conforme a un orden económico y social justo; de consolidar un Estado de Derecho; de proteger los derechos humanos; de promover el progreso cultural y económico para asegurar una digna calidad de vida; de establecer una sociedad democrática avanzada; y de colaborar en las relaciones pacíficas y en la cooperación eficaz entre todos los pueblos de la Tierra.
Emprendimos un largo viaje que nos ha llevado, después de más de tres décadas, a la situación presente de "deconstrucción" e impulsos de regeneración para afrontar los retos del futuro. La tarea no es nada fácil.





Hoy, en ese caminar constante, recibo la noticia del fallecimiento del compañero del Seminario de Antagónicos, de la Facultad de Derecho de Sevilla, Antonio Peña.  Ante tal pérdida. me he atrevido a escribir lo siguiente:
Entrañable Manuel, se nos va contigo un anhelo de justicia, de igualdad, de libertad. Desde Madrid, donde me encuentro ahora, un saludo muy especial a toda la comunidad universitaria de amigas y amigos tuyos, y a todos tus seres más queridos. Tu espíritu nos hace más fuertes en nuestro compromiso solidario, personal y comunitario.
Siento mucho tu ausencia. Sentimos mucho tu ausencia. Pues, gracias también a ti, somos multitud quienes compartimos esperanzas de futuro.

La realidad actual es bien compleja. No valen las simplificaciones. Necesitamos visión y compromisos comprehensivos, no excluyentes. La vida pasa, pero la vida continúa. Aunque las personas tengamos tendencias individualistas, somos en comunidad, somos en los demás y con los demás, incluso en lugares fronterizos y en contextos conflictivos y bélicos. Por eso, tal vez, conviene, seguir el camino que indicara un viejo amigo: de lo local a lo global y de lo global a lo local.

Próxima la mítica llegada de los Magos, conviene favorecer el encuentro de, al menos, tres caminos: el del Este, el de Occidente (de gran influencia nórdica), y el del Sur. La Tradición es la que es pero, originariamente se quería combatir (en el evangelio de Mateo) la cerrazón localista que se oponía a la universalidad en su pluralidad.










lunes, 21 de diciembre de 2015

REFORMULAR LA POLÍTICA EN ESPAÑA


“Reformular la política” es el subtítulo del Informe sobre la Democracia en España 2015, en el que viene a concluirse que las notas de insatisfacción de la democracia española siguen lastradas por la mala evaluación de sus representantes y, fundamentalmente, de los partidos políticos ya viciados. Habrá que ver si el surgimiento de nuevas fuerzas, caso de que accedan al gobierno, en minoría o en coalición, son capaces de cambiar la desconfianza ciudadana hacia la denominada “clase política”.

            En realidad, tanto el capitalismo (sistema económico, empresarial y financiero) como la democracia (el sistema político) son vistos con descrédito por dos razones principales: a) el mercado del trabajo expulsa del mundo laboral a millones de personas, convierte los contratos en relaciones laborales precarias para la persona trabajadora y, además, no atrae a jóvenes formados que se ven obligados a emigrar al tiempo que se incrementan las rentas de los más ricos o se evaden capitales; b) el paro, la corrupción y la insatisfacción creciente con el funcionamiento del gobierno, de la oposición y de las propias instituciones democráticas ha producido el malestar de no ver alternativa clara a la situación estructuralmente injusta en lo social, en lo económico, y en lo político.

Tras las elecciones generales de este 20 de diciembre de 2015, en las que ha vuelto a funcionar, en casi un 29%, el voto del miedo frente al programa del PSOE (respaldado por el 22% de los votantes) y frente a las nuevas formaciones de Podemos (respaldado grosso modo por más de un 20%) y de Ciudadanos (con expectativas que han bajado hasta menos del 14%) cabe preguntarse: ¿podrá reformularse la política? No es nada fácil. Pero un horizonte de futuro obliga a esforzarse en ese cometido.

Al parecer, y aunque no quiera reconocerse, la corrupción y la sumisión del poder político al poder económico es el problema clave de la democracia española. También el funcionamiento interno de los partidos – a mi modo de ver sin excepción alguna-. ¿Cómo, pues, regenerar la política en un contexto global complejo, en un contexto económico y político como el europeo y, concretamente, como el español?

Quizás la solución pase por el necesario aporte de savia nueva, sumando y no restando. Desde mi punto de vista, para no quedarnos decrépitos, habría que intentarlo. Esa opción pasaría por un cierto reconocimiento de la realidad sin encubrimientos y, en ese sentido, ha sido muy coherente lo que, tras las elecciones, ha manifestado Alberto Garzón, también persona joven y bien formada, con propuestas válidas para el futuro. ¡Ánimo, pues, para los más jóvenes de todos los partidos políticos, sin excluir a ninguno ni ninguna de ellos o de ellas!  

La Filosofía Política actual debe encarar el futuro, sin miedo ni rémoras ni dependencias ajenas, uniendo a la vitalidad el sentido del Bien Común.

jueves, 3 de diciembre de 2015

EN EL CONGRESO DE LA CÁTEDRA LATINOAMERICANA IGNACIO ELLACURÍA

          El   XI Congreso Internacional de la Cátedra Latinoamericana Ignacio Ellacuría: “Iglesia, Política y Sociedad”, que se ha celebrado, en Sevilla, los días 25, 26 y 27 de noviembre, ha puesto su mirada en el compromiso de justicia ante contextos históricos complejos; en la importancia de los movimientos populares y las comunidades creyentes que inciden históricamente en la realidad de la vida pública; en la Teología Política como instancia crítica o pensamiento religioso crítico y, a la vez, público; en el análisis de procesos políticos concretos; y en las potencialidades que ofrece la conjunción de fe y justicia para el diálogo, la transformación y la convivencia.
            Por mi parte, he procurado reconocer y actualizar las perspectivas de dos personajes históricos: Monseñor Romero (1917-1980) e Ignacio Ellacuría (1930-1989). Pero he tenido muy en cuenta, las aportaciones de Hans Küng de los años 1997-1999 publicadas en Una Ética mundial para la Economía y la Política, y que tienen algunas conexiones con el encuentro celebrado en Córdoba, en 1987, en el que él participó y en el que Ignacio Ellacuría expuso "Aporte de la Teología de la Liberación a las religiones abrahámicas en la superación del individualismo y del positivismo".
          En la página web de la Cátedra se pide indicar las conclusiones del Congreso. A mi modo de ver, la primera conclusión es que, con la violencia estructural, las injusticias y las guerras, podemos acabar no sólo con una multitud de personas y de familias humanas sino con el Planeta Tierra. Urge, pues, un acuerdo de no destrucción.
          Frente a un mundo dividido y enfrentado en diversos puntos y fronteras del Planeta no cabe sino afirmar la universalidad única de la Humanidad y la exigencia de asumir la diversidad de los pueblos en la unidad y en la interculturalidad entre todos los seres humanos y comunidades del Mundo.
          ¿Acaso esa Iglesia sin fronteras que pide el Obispo de Tánger, ahora, no sería la petición de Monseñor Romero, asesinado por considerar y proclamar como un contra-dios la orden de matar? 
            Una segunda conclusión personal, frente al mal común estructural, el desorden y la teoría del caos implantados en este momento histórico, es la necesidad de un nuevo Orden Mundial, puesto que todos los seres humanos, en cuanto que personas, mujeres y hombres, somos hermanos. 

            Una tercera conclusión: La necesidad del diálogo     intra-religioso y la apertura conciliar inter-religiosa en contexto de violencia, economía de guerras y migraciones. Necesidad de redescubrir y recordar (cordialmente) el sentido de la religación y el amor, que es lo que puede unir.

          Otras posibles conclusiones:
•      Exigencias éticas de solidaridad comunitaria y defensa de los derechos fundamentales, inherentes a la dignidad humana.
•      Conjunción Ética y Política, o supeditación de la Política a la Ética y de la Economía a la Política.
•      Formación integral: académica, profesional y universitaria, con compromiso y proyección social responsable para un desarrollo integral sostenible.
•      Filosofía de la Liberación aplicada, más allá del positivismo jurídico establecido, y Teología de la Liberación crítica y dialogante, con sentido de análisis de la realidad y de la complejidad histórica, lugar por excelencia donde hacer real la verdad y la justicia.
•      Actualización y garantías de los derechos humanos y los derechos emergentes de las personas, las comunidades y la "Madre Tierra",  y la refundación consecuente de Naciones Unidas, con el fin de responder a las exigencias de los tiempos históricos de esta nueva era. Importante tener en cuenta las tres T del papa Francisco: Tierra, Trabajo y Techo.

Sin cubrir las necesidades básicas no se pueden acometer las necesidades de realización personal o comunitaria.
Desde mi punto de vista sería una buena noticia no fomentar estratégicamente el conflicto de civilizaciones y el enfrentamiento de culturas y religiones (como suele hacerse teórica y prácticamente) sino caminar hacia un horizonte de paz y de convivencia, con la exigencia de revertir la historia hacia la verdad. Hacia la verdad frente a la mentira, hacia la justicia frente a la injusticia estructural, y, además, hacia la dignidad de la persona humana frente a todo tipo de discriminación, odio, y agresividad destructiva.

 

sábado, 7 de noviembre de 2015

MUNDIALIZACIÓN DE LAS MIGRACIONES


     En el análisis de los movimientos migratorios estamos ante un record de movilidad planetaria. El ejemplo más cercano es el del Mare Mortuorum. Se  dice que, durante el mes pasado (octubre), 218.394 personas vencieron todos los obstáculos del Mar huyendo de la guerra o de la miseria e intentando comenzar una nueva vida en Europa. Pero es claro que la movilidad se ha mundializado, que el concepto de ciudadanía se va transformando y que ya es evidente la necesidad de nuevas relaciones diplomáticas e internacionales. La movilidad es factor esencial del desarrollo humano integral. Ayer, así lo expuse en la Jornada celebrada en la Universidad de Huelva sobre el fortalecimiento del asociacionismo inmigrante y pro inmigrante de Sevilla y Huelva. 

      El compendio legislativo de Normas Políticas, actualizado y editado en Tecnos se queda encorsetado en un positivismo de referencia, pero necesitado de transformación

         Hay un libro de Catherine Wihtol, del 2013, que lleva por título: El fenómeno migratorio en el siglo XXI. Migrantes, refugiados y relaciones internacionales. El libro aborda 1) Las migraciones internacionales como una apuesta mundial; 2) El debate de la soberanía de los Estados (pero también de la identidad de los pueblos); 3) La ciudadanía más allá del contexto tradicional (de sangre, suelo o Imperio); y 4) Hacia una diplomacia de las relaciones internacionales. En dicho libro se ve con claridad que la mundialización de las migraciones comportan nuevas exigencias internacionales y globales.

         En 2014, cuando desde el área de Filosofía del Derecho de la UPO, en Sevilla, publicó la editorial Aconcagua el resultado de unas investigaciones sobre Alianza de civilizaciones, políticas migratorias y educación, junto con el compañero Michel-Ange Iblè Kambiré Somda, abordamos el tema de la “inmigración, ciudadanía e interculturalidad”. Partíamos de un supuesto: Tras lo acontecido en la isla de Lampedusa (en el canal de Sicilia), a partir de septiembre de 2013, por nuestra situación en El Mediterráneo, seguiría produciéndose la llegada de personas inmigrantes procedentes de países terceros (entonces el 50% de los extranjeros residentes en España).

         Ahora, cuando una doctoranda de la Universidad de Huelva, Mónica Montaño, nos recuerda que, en 2012, de los  cinco millones setecientos treinta y seis mil doscientos cincuenta y ocho (5.736.258) inmigrantes residentes en España, el 47%, esto es, 2.689.150 personas, pertenecían al continente europeo, seguidos del continente americano con 1.573.055 personas que representan el 27% de la población inmigrante  y que, en tercer lugar con un 19%, esto es, 1.102.329 personas, encontrábamos  al continente africano”, ahora precisamente, en 2015, además de las propias emigraciones, incluso de personas jóvenes de España, nos encontramos con los movimientos migratorios de personas y familias procedentes del Oriente Medio que vienen hacia la UE y que llegan, incluso a Melilla, como refugiados, por lo que se les da prioridad de incorporación al CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes), cuya infraestructura  resulta insuficiente.

         ¿Qué hacer? Asumir nuevas exigencias de ámbito global, europeo y estatal. La exigencia de garantizar derechos fundamentales está por encima de leyes positivas encorsetadas cuando no estructuralmente injustas.

          El problema básico de referencia para cualquier transformación y reversión histórica puede ser la disparidad, estructuralmente injusta, del desarrollo humano a escala mundial, tal como se ve gráficamente en el mapa que reproduzco a continuación y que facilita "internet" sobre los IDH  

                
Resultado de imagen de el índice de desarrollo humano
 
 
 Los nuevos movimientos migratorios es una gran oportunidad para proyectar un mundo y una Europa solidaria e intercultural.
 
          Frente al mal común fruto de carencias básicas, injusticias estructurales y guerras sin sentido, urge refundar la ONU, garantizar derechos fundamentales, reformular el concepto de ciudadanía, impulsar la misión específica de la Universidad con proyección social y política por su sentido originario de universitas, así como trazar como objetivo prioritario el desarrollo integral de toda persona y comunidad. Ello implica anteponer el Bien Común al Mal Común ahora predominante en la Comunidad Humana Mundial. 
 
 
          Puestos a elegir quizás sea la libertad anterior a la igualdad, pero, si no somos iguales no podemos ser libres el conjunto de todas las personas y pueblos del Planeta Tierra.

martes, 13 de octubre de 2015

PROPUESTAS PROGRAMÁTICAS DE FEDERICO MAYOR ZARAGOZA

     Tras la celebración del denominado día de “La Hispanidad”, de significados varios según los diversos y hasta contrapuestos balances que se hicieran en la última década del siglo XX, con motivo de los 500 años de aquel  12 de Octubre de 1492, ahora, en la segunda década del siglo XXI, Federico Mayor Zaragoza pide, insistentemente, desarrollar nuestra capacidad “puente”, es decir, nuestra capacidad de diálogo, propuestas y negociación para alcanzar y materializar una Nueva Sociedad en el Horizonte de la Comunidad Humana Mundial.

La imagen del puente no es el sentido lúdico de la festividad que se une al fin de semana y que se celebra con despliegue político-militar o con recepciones civiles, incluso en Consulados y Embajadas. La imagen del “puente” en la filósofa malagueña María Zambrano, que señalara a la realidad histórica como objeto de investigación, significa unir dos orillas, contemplar el río que nos une, dialogar, encontrarse.

Por ello, tal vez con gran sentido histórico, Mayor Zaragoza nos propone algunos objetivos a distintas escalas:
  • A escala mundial: 
  1. Reducir rápidamente el riesgo de puntos de no retorno en procesos potencialmente irreversibles, especialmente sociales y medioambientales. Es responsabilidad esencial inter-generacional la convocatoria de una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin, ante la emergencia planetaria a que hacemos frente, de adoptar las medidas oportunas, al mismo tiempo que se decide la "hoja de ruta" para la reforma en profundidad del Sistema de las Naciones Unidas.
  2. Reforma de las Naciones Unidas: una Asamblea General con un 50% de representantes de Estados, otro 50% de instituciones de la sociedad civil, así como tres Consejos Ejecutivos -de Seguridad, para conflictos y catástrofes; Socioeconómico; y Medioambiental, para cuestiones de salud y medioambiente- sin veto pero con voto ponderado, con la participación y representación que le proporcionen la autoridad moral y funcional que en estos momentos es imprescindible. 
  3. Disolución de los grupos plutocráticos y restablecimiento (establecimiento) de un eficaz sistema multilateral. La sustitución del multilateralismo democrático por grupos plutocráticos de 6, 7, 8... países (G6, G7, G8... G20) ha sido, como era previsible, un auténtico desastre, determinando a una crisis sistémica sin precedentes. "Nosotros, los pueblos...." debemos, ahora que podemos, reclamar, con un gran clamor mundial, su desaparición y el restablecimiento del multilateralismo. 
  4. Poner término a los últimos coletazos de la crisis sistémica impulsada por los Republicanos de los Estados Unidos, que sustituyeron los principios democráticos (justicia, igualdad, libertad, solidaridad) por las leyes del mercado, y el multilateralismo por grupos plutocráticos, cuyo estruendoso fracaso en la pretensión de suplir a las Naciones Unidas está a la vista.
  5. Desarme nuclear: es urgentísimo y debería favorecerse una gran movilización popular en el ciberespacio que termine con esta terrible "espada de Damocles". 
  6. Terminación de los tráficos mafiosos a escala supra-nacional: tráficos de armas, drogas, personas... Regulación del tráfico y consumo de drogas, cuyo altísimo precio carece de efectos disuasorios, considerándose en adelante, al igual que pasa con el alcohol y el tabaco, un problema sanitario y no de seguridad. 
  7. Remodelación de los sistemas económicos, con establecimiento de los mecanismos de regulación global que proceda, la inmediata desaparición de los paraísos fiscales, sin excepción, y la transición desde una economía de especulación, deslocalización productiva y guerra a una economía de desarrollo global sostenible y humano que permita poner fin a la explotación, a los desgarros sociales, a la pobreza extrema, a la muerte por inanición... que hoy ensombrecen la dignidad de la especie humana en su conjunto. 
  8. Promover el adecuado y ágil funcionamiento de las "asociaciones regionales", como la Unión Europea, la CELAC, la OUA... para facilitar de este modo la gobernación mundial. 
Mayor Zaragoza, insiste además de forma reiterada en la ayuda urgente al desarrollo humano y sostenible como una clara prioridad, con el fin de encauzar de momento y prevenir después los grandes flujos de emigrantes que aspiran a hallar en otros países más prósperos una situación mejor que la de los países de origen, en donde se mueren de hambre.
De hecho, no se canso de repetir que cada día mueren de hambre más de 20 mil personas, la mayoría de ellas niñas y niños de 1 a 5 años, al tiempo que se invierten 3.000 millones de dólares en gastos militares y armamento.
El "Desarme para el desarrollo" es una de las principales soluciones a la que se oponen los grandes productores de armamento y las ambiciones hegemónicas de algunos países o partidos. Sin embargo, constituiría una solución razonable, ya que no disminuiría la seguridad y se facilitaría una vida digna a todos en sus propios países. 
Las otras propuestas a escala europea y española son:
  • A escala europea: 
  1. Reforma de los tratados de la UE, fortaleciendo la unión económica y política que no precedieron a la Unión monetaria. 
  2. Si en las elecciones al Parlamento europeo no votan más del 60% de la población electoral de cada país, no deberían ser designados parlamentarios... 
  3. Federación política, económica y fiscal. 
  4. Autonomía en materia de seguridad, sustituyendo la OTAN, cuya vigencia después de la desaparición del Pacto de Varsovia no está justificada y cuesta a Europa cantidades totalmente desmesuradas, y dejar de adquirir material bélico innecesario y propio, además, de guerras pretéritas. 
  5. Equilibrada relocalización industrial. 
  6. Incentivos para la I+D+i 
  7. Aplazamiento razonable de los plazos de reducción del déficit y regulación de los flujos financieros. 
  8. Reposición de los principios democráticos para orientar las actitudes de la Unión, favoreciendo el pluralismo cultural, étnico, ideológico y religioso como base de la convivencia armónica, situando a la justicia social en el centro mismo de la política comunitaria, salvaguardando siempre los medios necesarios para la educación, el conocimiento y la salud, y, a través de los incentivos necesarios, el trabajo para todos, conscientes de la nueva naturaleza del mismo, como consecuencia de la deslocalización, automatización, robotización y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. (Ver proyecto: "Declaración Universal de la Democracia"-, que cuenta ya con el apoyo de personas de gran prestigio). Consultar: https://declaraciondemocracia.wordpress.com/declaracion-democracia-2/
  • A escala española: 
  1. Reforma de la Ley Electoral, impostergable para no seguir manteniendo la situación actual, que conlleve un sentimiento de precariedad representativa de la voluntad de todos los españoles. 
  2. Reforma de la Constitución (en especial el título 8º), estableciendo un Sistema Federal y permitiendo una gran autonomía. La Constitución no sólo deberá ponerse al día serenamente sino que debe aparecer como solución y no como problema, como la Carta Magna de un Estado donde quepan todos los españoles con una gran capacidad de autogobierno y unos principios comunes bien establecidos y generalmente aceptados. 
  3. Independencia de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, estableciendo los mecanismos correctores necesarios que permitan, en caso de mayoría parlamentaria, asegurar el papel de las minorías y de la sociedad civil, con un impecable comportamiento democrático. 
  4. Fomento y defensa de la educación, la sanidad y la I+D+i como cuestiones supra-partidos políticos a los cuales se están aplicando unos recortes de consecuencias inaceptables y contrarias a una calidad de vida propia de la igual dignidad humana. 
  5. Relocalización ponderada de la producción exterior. 
  6. Poner en práctica un gran proyecto de turismo y residencia hacia y en España, sacando partido a la longevidad y a las inigualables características humanas, culturales, climatológicas, naturales, gastronómicas... de la Península y de sus dos archipiélagos. 
  7. Fomento de energías renovables. 
  8. Medidas rápidas y severas que penalicen la insolidaridad tributaria y la evasión fiscal. 
  9. Iniciativas para el trabajo autónomo y de las pymes. 
  10. Compromiso de desarrollar la Ley de Memoria Histórica. Creación de la Comisión de la Verdad. 
  11. Gran movilización de la "capacidad-puente" española, por sus insólitos antecedentes, con África, los países árabes y, desde luego, América Latina.  
     El planteamiento de las propuestas no sólo llevan el sello personal de Mayor Zaragoza sino que transcriben la trayectoria y la constancia de la propia Fundación "Cultura y Paz".
 
 
                                             
    ¿Qué podríamos añadir?
Quizás un punto, para celebrar mejor la solidaridad internacional, además de desear que se alcancen los objetivos propuestos

12. Garantía de los derechos fundamentales, que deben revisarse en el conjunto del Título I de la Constitución de 1978, incorporando el valor de la interculturalidad como valor superior, junto a la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político (del art. 1, 1. en el Título Preliminar).

miércoles, 7 de octubre de 2015

POR FIN UNA EXCELENTE NOTICIA

Parecía imposible. He estado esperando ver una Buena Noticia. El contexto que vivimos es de III Guerra Mundial... Pero, tras la larga espera me encuentro por fin con una excelente noticia que ha sido objeto de mi más reciente aportación a España Buenas Noticias. ¿Cuál es esa noticia? Un aporte valioso a la salud global  y al desarrollo humano.
 
la excelente noticia es la siguiente: “Tres investigadores ganaron… el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por desarrollar nuevos tratamientos contra enfermedades parasitarias que afectan a millones de personas”. Es una noticia que nos fortalece, no en el combate bélico ni el despliegue armamentístico de unos y otros sino en la lucha real y efectiva en favor de la salud global.

¿A quién se combate? A un frente de tres enfermedades: la malaria (o paludismo), la elefantiasis y la oncocercosis – tres enfermedades relacionadas con la pobreza que, como dicen Antoni Plasència y Javier Solana, lastran el desarrollo económico y social de buena parte de la población mundial.
La malaria o paludismo (de “mal aire” o, del latín palus, ciénaga, en donde proliferan –como en marismas- los mosquitos transmisores-), sabemos que ha hecho y sigue haciendo estragos: más de 600.000 muertes en 2012 y más de 200 millones de enfermos, afecta gravemente a niños menores de cinco años y mujeres embarazadas.

La elefantiasis me llamaba a mí la atención, allá por los años 70, por la similitud con los elefantes de las piernas y los pies humanos por causa de filarias que obstruyen los vasos linfáticos.
La oncocercosis, descubierta hace un siglo, es transmitida por algunas especies de moscas negras, produce lesiones graves en la piel y los ojos e incluso es causa de ceguera.

Vamos muy lentos pero podemos seguir avanzando en pro de la salud global de la Comunidad Humana.
Conviene constatar que los descubrimientos actuales se remontan a exigencias propias del Vietnam en la década de los 60 y que Mao, en China, en puertas del 70 creara un ámplio programa secreto de investigación. Entonces, Tu Youyou fue nombrada jefa del proyecto del Instituto de Materia Médica China, en Pekín… En 1979 ya se publicó un primer estudio científico en inglés describiendo los resultados del compuesto (artemisia annua) una vez perfeccionado el experimento de la extracción derivada de cocer plantas de ajenjo chino…. ¡Hasta hoy!

¿Qué ha retrasado tanto el reconocimiento internacional? Tal vez los intereses de las multinacionales de la venta de fármacos. Algo parecido ocurre con el retraso del desarme nuclear y la paz. Por eso, precisamente, también decimos a voz en grito que no hay más tiempo que perder - me uno al grito de Javier Solana, del día 2 de octubre - respecto a los conflictos de Siria y el Oriente Medio y respecto al drama de los refugiados. Vamos muy lentos... pero no perdemos la esperanza, que siempre nos fortalece a pesar de la cruda y tozuda realidad negativa.
El Premio Nobel de Medicina a Tu Youyou, a Wiliam Campell y a Satoshi Omura es una excelente noticia para seguir caminando hacia el horizonte de la salud global de la Comunidad Humana.