Este verano he tenido la oportunidad de visitar San Petesburgo (La Ciudad de San Pedro -con todas sus referencias históricas a "Pedro el Grande"-, su tiempo de ilustración, su apertura al Báltico y a la Europa Norte) y Moscú (con su Kremlin o Fortaleza -casco antiguo amurallado-, su río Moscova, y sus edificios estalinistas reconvertidos, su impresionante y patrimonial metro, su pasión moscovita respecto a la reunificación ucraniana, su gran parque móvil, sus infraestructuras y sus atascos). A la vuelta estaba convencido de la necesidad de más Europa Social y Democrática de Derecho, más allá de todo conflicto de intereses y de fronteras.
Me sorprendió que allí la gasolina estuviera a 0,80 € el litro. me sorprendió el gran esfuerzo de rehabilitación del Patrimonio Histórico y de las Iglesias Ortodoxas. Pero me sorprendió también no encontrar con facilidad alguna biblioteca. Llegué a localizar una... No obstante si pude leer un par de periódicos y adquirir los libros estándar que se venden en mano a la entrada de los Museos o en algún puesto de los mismos, donde conseguí un libro de cuentos rusos para contarle a mi nieto de cuatro años.
Agosto y Septiembre, en España, entre Andalucía, Valencia y Madrid, iba calentando motores, daba noticias sobre el Estrecho y los problemas de las vallas y la inmigración "ilegal" en Ceuta y Melilla, colocaba en los cines la película de El Niño -sobre el tráfico de droga en el Estrecho, se seguía hablando de corrupción, saltaban las alarmas respecto al Estado Islámico en Irak y Siria, pasaba a segundo o tercer plano el conflicto de Gaza-Cisjordania y el Estado de Israel y el pueblo palestino..., la OTAN preparaba el rearme en el Este, por el conflicto en Ucrania, y saltaba a un primerísimo plano el tema del Ébola, tema regional en el África Negra pero tema también internacional... y se hablaba con voz baja de los BRICS -van por la sexta cumbre financiera de los Estados Emergentes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica-, a la vez que saltaba por los aires el escándalo entre Cataluña y Andorra en la persona del patriarca Pujol...
Hoy la noticia es del Banco Central Europeo. Se quiere evitar el que Europa se hunda en una mayor recesión -que se arrastra desde el curso 2007/2008-. Se rebajan los tipos de interés para que fluya el dinero; se activa la compra de deuda privada; y se pretende reactivar la economía con el aplauso de "Los mercados".
En mi discreta opinión todas esas medidas, incluida la devaluación del euro, pueden ser positivas si se crece en empleo y en desarrollo humano integral solidario -en Europa, en Rusia, en África y en todo el Mundo-, y si se reconvierten los conflictos en posibilidades de entendimiento, diálogo y sentido de la Historia de la Humanidad.
En cuanto a Europa, la vía no creo que pueda ser menos Europa, ni más recortes, sino más Europa Social y Democrática de Derecho, conforme y coherente con la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión.
¿Acaso no sería el momento de retomar el sueño de Gorbachof: la Europa del Atlántico hasta los Urales?
Quizás fuera el momento de crear el Estado Confederal de Europa y revisar y reformar todas las Constituciones de los Estados Miembros que limitan y restringen legal y políticamente los Derechos Humanos. Entonces y sólo entonces estaríamos en condiciones de exigir a los Estados o Federación de Estados que pudieran formar parte de una Europa más amplia, más rica y más solidaria.
Quizás fuera el momento de crear el Estado Confederal de Europa y revisar y reformar todas las Constituciones de los Estados Miembros que limitan y restringen legal y políticamente los Derechos Humanos. Entonces y sólo entonces estaríamos en condiciones de exigir a los Estados o Federación de Estados que pudieran formar parte de una Europa más amplia, más rica y más solidaria.